ATTAC España http://www.attac.es Justicia económica global Sat, 29 Apr 2017 07:00:07 +0000 es-ES hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.7.1 ¡Peor que el fascismo! http://www.attac.es/2017/04/29/peor-que-el-fascismo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=peor-que-el-fascismo http://www.attac.es/2017/04/29/peor-que-el-fascismo/#comments Sat, 29 Apr 2017 07:00:07 +0000 http://www.attac.es/?p=46551 Atilio A. Boron – Blog

La secuencia de los acontecimientos que tienen lugar en la República Bolivariana de Venezuela demuestran que la estrategia de la mal llamada “oposición democrática” es una conspiración sediciosa para destruir el orden democrático, arrasar las libertades públicas y aniquilar físicamente a las principales figuras del chavismo, comenzando por el mismísimo presidente Nicolás Maduro, su familia y su entorno inmediato. Los opositores están recorriendo metódicamente los pasos indicados por el manual desestabilizador de “no violencia estratégica” (¡sic!) del consultor de la CIA Eugene Sharp. No puede haber el menor equívoco en la interpretación de las criminales  intenciones de esa oposición y de lo que, si llegaran a triunfar, serían capaces de hacer. Si sus jefes lograsen involucrar militarmente a Estados Unidos en la crisis venezolana propiciando la intervención del Comando Sur –con la tradicional colaboración militar de los infames  peones de Washington en la región, siempre dispuestos a respaldar las aventuras de sus amos del Norte-  arrojarían una chispa que incendiaría la reseca pradera latinoamericana. Las consecuencias serían catastróficas no sólo para nuestros pueblos sino también para Estados Unidos que seguramente cosecharía, como en Girón, una nueva derrota en nuestras tierras.

Esa es la apuesta de esta oposición, canallescamente exaltada por la prensa hegemónica mundial -como antes lo hiciera con “los combatientes por la libertad” en Nicaragua y, después, en Libia e Irak- y que miente descaradamente al presentar lo que realmente está ocurriendo en Venezuela. La tentación de la derecha venezolana de internacionalizar el conflicto y atraer al músculo militar del imperio cobró nuevos bríos al conocerse las recientes declaraciones del jefe del Comando Sur, Almirante Kurt Tidd, ante la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado de Estados Unidos, y sobre todo cuando se hizo pública la designación de Liliana Ayalde como Vice Jefa Civil del Comando Sur. Esta se desempeñó como embajadora de Estados Unidos en Paraguay en vísperas del “golpe parlamentario” contra el gobierno de Fernando Lugo, ocasión en que se movió tras bambalinas para garantizar el éxito de los golpistas. Luego de unas breves vacaciones retornó a la región para ocupar el mismo cargo pero esta vez en Brasilia, donde alentó y auspició el “derrocamiento institucional” de Dilma Rousseff. Consumada su obra regresó a Estados Unidos en busca de nuevas misiones desestabilizadoras y la encontró en el Comando Sur. En otras palabras, la número dos esa organización es mucho más peligrosa que su jefe: hija de un médico colombiano radicado en Estados Unidos, Ayalde es una temible experta en demoliciones políticas, y fue designada (¡seguramente por obra del azar!) para el cargo que hoy ocupa en Febrero del corriente año, en coincidencia con la intensificación de las protestas violentas en contra del gobierno bolivariano. Según puede leerse en el sitio web del Comando Sur su misión es “monitorear el desarrollo y refinamiento de la estrategia regional del Comando Sur y sus planes de cooperación en materia de seguridad”. Lo que la oposición “democrática” venezolana desea es precipitar una violenta “transición” al pos-chavismo, re-editando en la patria de Bolívar y de Chávez la tragedia ocurrida en Libia o Irak. Ese es su plan, el modelo que se desprende de las desaforadas e irresponsables arengas de sus líderes y lo que el Comando Sur y su tenebrosa vice jefa tienen en carpeta. Pocas designaciones podrían haber sido más oportunas que ésta para alentar a los sectores violentistas de Venezuela. Y pocas actitudes serían más suicidas del gobierno venezolano que pretender apaciguar a los violentos con concesiones de distinto tipo. Desgraciadamente ha llegado “la hora de los hornos” y sólo podrá verse la luz, como decía José Martí, si el estado aplica todo el rigor de la ley y apela a la eficacia de su fuerza para someter sin miramientos al vandalismo de la derecha y aplastar el huevo de la serpiente antes de que sea demasiado tarde.


Embajadora Liliana Ayalde, Vice Jefa Civil del Comando Sur

¿Fascistas? Sí, por sus métodos, similares a los empleados por las bandas armadas de Mussolini y Hitler para aterrorizar a italianos y alemanes sembrando destrucción y muerte por la nueva oleada terrorista; fascistas por su contenido político, pues su propuesta es intrínsecamente reaccionaria al pretender borrar de un plumazo, como infructuosamente se intentara en el golpe de estado del 11 de Abril del 2002, todas las conquistas populares alcanzadas desde 1999 en adelante. Fascistas también por la absoluta inmoralidad e inescrupulosidad de sus líderes, que alimentan el fuego de la violencia, incitan a sus bandas de lúmpenes y paramilitares a atentar contra la vida y la propiedad de los venezolanos y las agencias e instituciones –hospitales, escuelas, edificios públicos, etcétera- del estado y que no se arredran ante la posibilidad de sumir a Venezuela en una cruenta guerra civil o, en el improbable caso de prevalecer, convertir a ese país en un abominable protectorado norteamericano.

Dicho todo lo anterior los opositores venezolanos son peores que los fascistas en la medida en que estos conservaban, por lo menos, un cierto sentido nacional. Sus congéneres italianos y alemanes ni remotamente se arrastraron en el fango de la política internacional para ofrendar sus países a una potencia extranjera como lo hace, hundida para siempre en eterna ignominia, la derecha venezolana que alternativamente gime o aúlla para que su patria, la patria de Simón Rodríguez y Francisco de Miranda, de Simón Bolívar y Hugo Chávez, se convierta en una abyecta colonia norteamericana. Tratarlos de fascistas sería hacerles un favor. Son mucho peores y más despreciables que aquellos.

Atilio Alberto Borón es un politólogo y sociólogo argentino, doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard.

 

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Paremos la privatización de Bankia http://www.attac.es/2017/04/29/paremos-la-privatizacion-de-bankia/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=paremos-la-privatizacion-de-bankia http://www.attac.es/2017/04/29/paremos-la-privatizacion-de-bankia/#comments Sat, 29 Apr 2017 05:00:42 +0000 http://www.attac.es/?p=46592 Aurora Martínez – ATTAC Madrid

Soy Aurora Martínez de la Plataforma por una Banca Pública. En la Junta de Accionistas de Bankia, anuncié que haríamos todo lo legalmente posible para defender a Bankia, porque Bankia es nuestra: hemos puesto sólo en capital el doble de lo que vale en bolsa. Por eso estamos hoy aquí (en la sala Ernest LLuch del Congreso) y  voy a contestar al  Sr Goirigolzarri.

Cuando hablamos de banco público, nos referimos a otro modelo de banco regido por el artículo 103 de la Constitución. “La administración pública (y un banco público) sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización…”  O sea, que por obligación tiene que estar muy bien gestionado  y muy bien controlado y se podrán pedir responsabilidades, porque habrá participación ciudadana para pedirlas(art. 29  e la C. E).

¡Ojo! No valen esas  S.A con capital público, gestión privada y sin control ciudadano, como el “Canal de Isabel II Gestión”.

¿Y por qué es tan importante parar la privatización de Bankia? Porque no habría banca pública ahora, y sería muy difícil tenerla en el futuro. ¡Cómo recuperar los millones de clientes perdidos! ¡Y la banca privada tan feliz! ¡Esa que saca sus beneficios de los paraísos fiscales, de la especulación y es responsable de la crisis mundial!

Además, los bancos públicos sirven para promover los derechos humanos, pues financian la economía real. “Toda persona tiene derecho al trabajo, alimento, vivienda, servicios sociales, sanidad, educación.

¡Y es una excusa vender Bankia para recuperar el dinero de los contribuyentes! Se recuperaría muy poco y es mejor recuperarlo con sus beneficios económicos y socioambientales.

Sólo los bancos de Dinamarca lo han  devuelto todo. Y los bancos alemanes deben más que los españoles, y siguen teniendo  una tupida red de bancos públicos en los landers y de cajas de ahorro municipales.

Y hay bancos públicos en todas sus modalidades en toda Europa, en América del Norte y del Sur, en China y en la India

Y Bankia, con el 66% de capital público, funcionando como banco minorista  y sujeto los controles del Frob y de Europa hasta 2018, ha conseguido ser el más solvente, eficiente y rentable, aunque no mucho, de los 6 grandes bancos en sus actividades en España, aunque aún falta el control ciudadano que no hubiera permitido que tres consejeros se vayan a quedar con medio millón de acciones.

Y hay órganos eficientes de control con participación ciudadana, como la Comisión de Vigilancia en el banco público francés Caisse  de Dépôts con formada por 5 parlamentarios, representantes del Tribunal de Cuenta, del Banco de Francia, del Consejo de Estado, y tres personalidades cualificadas.

¡Y pararemos la privatización de Bankia! A ello ayudará si difundimos el art.29 de los DDHH. “Toda persona tiene deberes con respecto de la comunidad, porque sólo en ella desarrolla plenamente su personalidad”.

 

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Vuelve a ser la hora de la izquierda latinoamericana http://www.attac.es/2017/04/28/vuelve-a-ser-la-hora-de-la-izquierda-latinoamericana/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=vuelve-a-ser-la-hora-de-la-izquierda-latinoamericana http://www.attac.es/2017/04/28/vuelve-a-ser-la-hora-de-la-izquierda-latinoamericana/#comments Fri, 28 Apr 2017 07:00:55 +0000 http://www.attac.es/?p=46500 Emir SaderPúblico.es

La izquierda latinoamericana ha protagonizado un período histórico fundamental en el este siglo. Ha logrado avanzar  a pesar de las tendencias globales y ha conseguido disminuir la exclusión social. Un fenómeno que solo hace que aumentar en otras partes del mundo, además de en otros países del mismo continente que todavía no han reaccionado al modelo neoliberal.

Estos avances, sumados a los errores de la misma izquierda y al cambio de coyuntura internacional han posibilitado que la derecha se aprovechara de la situación y retomara la iniciativa. Han cambiado los términos de los enfrentamientos y frenado los avances. Se ha pasado a un momento en el que la derecha protagoniza los procesos políticos en los países antineoliberales y logra triunfos.

La izquierda ha acusado estos golpes. En un primer momento con desconcierto tras numerosos años de victorias y avances. Tras esto asumió la situación, quedando relegada a la oposición, donde se limitaba a contestar los ataques de la derecha. Una derecha que ha concentrado sus ataques en acusaciones en la corrupción. Además ha acusado a la izquierda de lucrarse del para financiar sus actividades. También han atacado al modelo económico, buscando destruir los éxitos logrados y diseminar un sentimiento de fracaso en la población.

Retomando la ofensiva, la derecha puso la izquierda en la defensiva, una posición siempre incomoda, porque se contesta los términos planteados por el adversario. La izquierda tuvo que defenderse de las acusaciones de corrupción, y  retomar la defensa de su modelo económico y de los efectos positivos que ha generado de distribución de renta.

A pesar de esto, inegablemente, la izquierda perdió su impulso inicial en este siglo y regaló terreno al enemigo. Fue en este momento cuando lo vio enardecerse y movilizar a sectores significativos de la población en contra de los gobiernos que han encarnada los intereses populares. La derecha logró conseguir, en sectores medios de la población y en sectores populares, resistencias fuertes en contra de los gobiernos populares y de sus mismos líderes.

En algunos países los partidos de la izquierda quedaron aislados de los grandes sectores de la población. Han perdido el contacto con los sentimientos populares y han permitido que la derecha o bien ganara elecciones o se fortaleciera. En cambio,  la derecha siguen tropezando en su misma incapacidad de construir proyectos que atiendan a los intereses de la población.

Tras  hacer promesas que no pueden cumplir, cuando llegan al gobierno ponen en practica los viejos modelos neoliberales. De esta forma, atentan abiertamente  contra de los derechos conquistados por la población y  demuestran que gobiernan para una ínfima minoría de la población, ya que son incapaces de retomar el crecimiento económico y tampoco de garantizar los derechos de la gran mayoría.

Es la hora en la que la izquierda latino-americana tiene que retomar la iniciativa y la ofensiva. Los gobiernos de Mauricio Macri y de Michel Temer revelan los proyectos que la derecha tiene para nuestros países, condenándolos a enormes retrocesos, como la  depresión económica y al desempleo. Los pueblos brasileños y argentinos revelan el creciente rechazo a esos gobiernos. El pueblo ecuatoriano ha demostrado que no quiere retroceder a la era neoliberal.

Pero para que la izquierda pueda retomar la iniciativa y volver a protagonizar una nueva ola antineoliberal, es indispensable que el pensamiento critico latinoamericano vuelva a desempeñar un rol de articulación entre la reflexión teórica y la practica política. Debe contribuir de nuevo, de forma decisiva, a abrir un nuevo período político en el continente, como continuidad de lo que fue hasta ahora. Sin embargo,  tiene que descifrar las nuevas condiciones políticas externas e internas, así como corregir los errores cometidos hasta aquí. De esa forma la izquierda latino-americana volverá a retomar la iniciativa y a impulsar una segunda ola de gobiernos postneoliberales en América Latina.

 Emir Sader es profesor universitario brasileiro, autor, entre otros, de ‘El nuevo topo – Los caminos de la izquierda latinoamericana’ (Ed. El Viejo Topo).

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No es posible recuperar la memoria histórica a través de la Ley de la Memoria Histórica http://www.attac.es/2017/04/28/no-es-posible-recuperar-la-memoria-historica-a-traves-de-la-ley-de-la-memoria-historica/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=no-es-posible-recuperar-la-memoria-historica-a-traves-de-la-ley-de-la-memoria-historica http://www.attac.es/2017/04/28/no-es-posible-recuperar-la-memoria-historica-a-traves-de-la-ley-de-la-memoria-historica/#comments Fri, 28 Apr 2017 05:00:07 +0000 http://www.attac.es/?p=46598 Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Las campañas de recuperación de la memoria histórica han centrado sus actividades en el reconocimiento de las víctimas de la enorme represión que caracterizó a aquel régimen dictatorial, uno de los más represivos de los que hayan existido en Europa en el siglo XX. Nunca debe dejar de enfatizarse que, según estudiosos de los regímenes fascistas y nazis en Europa, como el recientemente fallecido profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia de Nueva York, por cada asesinato político que cometió el régimen fascista liderado por Mussolini, el liderado por el General Franco cometió 10.000. Consciente de que tenía a la mayoría de las clases populares en contra, el régimen dictatorial español utilizó el terror para mantenerse en el poder, estableciendo un miedo generalizado sobre el cual, y a través del control de todas las instituciones generadoras de valores (desde los medios de información hasta el sistema educativo) se estableció una cultura profundamente antidemocrática que incluso persiste hoy en España, y que explica que el Estado español haya condenado a una persona a un año de cárcel por haber insultado la memoria del Almirante Carrero Blanco, segundo en la jerarquía en el Estado dictatorial, después del propio dictador.

¿Cómo puede ser que esa cultura heredada del régimen dictatorial todavía exista? 

La respuesta a esta pregunta se encuentra en gran parte en la manera como se realizó la transición de la dictadura a la democracia, proceso que no significó una ruptura con el Estado que rigió España durante casi cuarenta años, sino una apertura para incorporar elementos de democracia. Las fuerzas conservadoras que controlaban el Estado dictatorial y los medios de información dominaron el proceso de transición, dominio que explica la baja calidad de la democracia española, el escaso desarrollo de su Estado del Bienestar y la persistencia de la cultura franquista. Tal dominio es lo que también explica la resistencia a la recuperación de la memoria histórica, incluyendo la demanda de rehabilitación y homenaje a las víctimas del régimen terrorista anterior. Tal resistencia se basa, por una parte, en la clara oposición de las fuerzas conservadoras que controlaban el aparato del Estado dictatorial y de sus herederos (que continúan ejerciendo una enorme influencia sobre el Estado actual), así como, por otra parte, en el limitadísimo compromiso con tal recuperación de la memoria histórica por parte de los líderes del PSOE, cuya integración en el nuevo Estado, a través del bipartidismo, se basó en una serie de renuncias y adaptaciones a ese nuevo Estado y a la cultura que transmitió. Y dicha oposición y/o limitadísimo compromiso en recuperar la memoria histórica (en su labor de rehabilitar y homenajear a las víctimas del franquismo) es el resultado de la toma de conciencia de que la demanda de reconocimiento de tales víctimas abre la posibilidad de que se genere otra demanda, parecida, pero distinta, de que se redefina la historia de España, corrigiendo la tergiversada historia que se continúa presentando en las instituciones reproductoras de valores del país, a fin de poder establecer una cultura opuesta a la actual, que sea continuadora de la cultura republicana que la franquista sustituyó. Este es el gran temor de las fuerzas bipartidistas de recuperar la memoria histórica.

El constante argumento que utilizaron las derechas en España en contra de aprobar una ley de memoria histórica fue que “abriría heridas” que se asume (erróneamente) que están cerradas. Pero tal argumento oculta el hecho de que la oposición a la recuperación de la memoria histórica tiene poco que ver con el estado de las heridas, y mucho que ver, por el contrario, con el deseo de evitar que se conozca la historia real de los distintos pueblos y naciones de España. Con ello se evita también que se cuestione la cultura franquista que persiste, impidiendo que reaparezca la cultura republicana. Ahí está el meollo de la cuestión.

La labor de ocultación de los medios de información y persuasión en España. El caso de El País 

Durante muchísimos años, los medios de información han promovido y continúan promoviendo las instituciones monárquico-borbónicas, tergiversando tanto su pasado como su presente, ocultando realidades que pudieran dañarlas. Las grandes limitaciones de la libertad de prensa (un indicador más del enorme poder de las fuerzas conservadoras) aparecieron con toda claridad en esta protección de la Monarquía por parte de los medios, confundiendo persuasión y promoción con información. Un caso claro es el de El País. Este rotativo fue fundado por dirigentes del régimen anterior, y en su nacimiento intervinieron personajes como Fraga Iribarne, tal como reconoció recientemente el presidente del Grupo Prisa (al que pertenece este rotativo), Juan Luis Cebrián. En realidad, Cebrián proviene de una familia fascista, siendo su padre uno de los directores del diario Arriba, del partido fascista La Falange. Siguiendo los pasos de su padre, fue periodista y trabajó en periódicos del aparato fascista, como Pueblo (que era el diario propiedad de los sindicatos verticales). Más tarde fue uno de los directores de RTVE (concretamente, jefe del servicio de informativos) durante el último periodo de la dictadura, el máximo instrumento mediático el régimen.

Colaboró con otros elementos del Estado dictatorial para favorecer una apertura, presionando para que hubiera un cambio significativo en el Estado que facilitara el establecimiento del juego democrático, labor meritoria pero también limitada, pues estaba claro desde el principio que los límites de la apertura estaban fijados, permitiendo el debate dentro de unos parámetros sumamente limitados. Una consecuencia de ello fue que El País fue siempre hostil a fuerzas y personalidades de izquierda que pudieran cuestionar el Estado monárquico actual y que pudieran significar una amenaza para la continuación de las relaciones de poder dentro de tal Estado, resultado del maridaje entre el poder económico y financiero, por un lado, y el poder político y mediático por el otro. Ello explica su clara oposición a figuras como Alfonso Guerra y más tarde Josep Borrell en el PSOE, a Gerardo Iglesias y Julio Anguita en el PCE, y ahora a Pablo Iglesias en Podemos.

Las declaraciones de Juan Luis Cebrián, presidente del grupo Prisa, sobre la memoria histórica 

Tal oposición de El País a las izquierdas se extiende a la Ley de la Recuperación de la Memoria Histórica. En una entrevista reciente en El Mundo (20.02.17), Cebrián expresa su oposición a la Ley de la Memoria Histórica, pues “genera conflictos y problemas”. Considera que el Estado no debería inmiscuirse en esta labor. Tras reconocer que “la mayoría de impulsores del periódico (El País) fueron personas vinculadas con el franquismo” añade, sin embargo, que él, en realidad, nunca fue franquista (sí, léalo y lo verá, dicho por el mismo individuo que dirigió los mayores medios de propaganda y persuasión de tal régimen). También cuestiona en esa entrevista que el régimen que él llama franquista fuera terrorista, criticando al Presidente Zapatero por haber éste indicado que su abuelo, asesinado por los golpistas, fue víctima del terrorismo, señalando Cebrián que ello no es cierto, pues no fue una víctima del régimen, sino una víctima de la guerra entre dos bandos, asumiendo (erróneamente) que los Estados de los dos bandos intentaron dominar a la población mediante el ejercicio del terror. Predeciblemente, niega también la plurinacionalidad de España, y considera que la ley está por encima de todo y de todos, ley que ha sido acordada en unas coordenadas de poder heredadas de la inmodélica Transición, muy desigual y poco equilibrada. Cebrián está en contra de la redefinición de España que reconozca su plurinacionalidad, y se muestra dispuesto a enviar a la Guardia Civil a Catalunya para poner orden, asegurándose de que la ley se respeta, exigiendo que los representantes parlamentarios que actúan para realizar un referéndum vayan a la cárcel, tal como el yerno del Rey Juan Carlos I debería hacer, poniendo un tema profundamente político (la relación de Catalunya con España) al mismo nivel que si fuera un caso de fraude y corrupción fiscal. No deja de ser paradójico que este personaje, que con su silencio a través de su diario cubrió en su día la enorme corrupción de Jordi Pujol, a fin de protegerlo, ahora exija la prisión para aquellos que piden la secesión. La doble moralidad de este personaje y el oportunismo mostrado a lo largo de su vida son un buen reflejo de la reproducción de la cultura y el comportamiento franquistas que continúa dándose en grandes secciones de tal rotativo. Ni que decir tiene que El País tiene profesionales de gran valor cuya credibilidad e integridad, sin embargo, debe cuestionarse por su silencio ensordecedor frente a los comportamientos sectarios, abusivos y claramente antidemocráticos de tal rotativo que se han ido acentuando en los últimos años en contra de las voces que exigen un cambio profundo para establecer una España más democrática, más justa, más plurinacional y con muchísima más pluralidad en sus medios. Tal silencio debe también denunciarse.

Quisiera añadir una nota personal. Procedo de una familia represaliada por el fascismo, por el mismo régimen al que sirvieron el padre y el hijo Cebrián. No podemos estar más lejos en cuanto a biografía y vida profesional. Que tal individuo presente mi deseo de desenmascarar tanta mentira y tanto cinismo como “un intento de abrir las heridas” es una muestra más, como mínimo, de la incomprensión que los hijos e hijas de los vencedores del golpe fascista militar muestran hacia el enorme mal que han hecho y continúan haciendo a España. Ahora bien, es probable que en lugar de incomprensión sea un caso más del cinismo y caradura (no hay otra manera de definirlo) que ha caracterizado a los oportunistas que han estado gobernando España durante tanto tiempo en defensa de sus intereses, reproduciendo la cultura franquista que está asfixiando al país.

Resumen de la presentación por el Profesor Navarro en el simposio celebrado en la New York University el día 24 de abril, ‘Imperfect Transition and Challenges of the Present Victims of Francoism, Terrorism and the State’

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Publicado en Público.es
vnavarro.org

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Francia es una abstracción http://www.attac.es/2017/04/27/francia-es-una-abstraccion/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=francia-es-una-abstraccion http://www.attac.es/2017/04/27/francia-es-una-abstraccion/#comments Thu, 27 Apr 2017 07:00:39 +0000 http://www.attac.es/?p=46588 Alejandro Nadal – Consejo Científico de ATTAC España

La derecha inflexible se enfrentará a la extrema derecha en la segunda vuelta de la elección presidencial en Francia. Emanuel Macron contra Marine Le Pen. Unas de las grandes diferencias se encuentran en el terreno de la política sobre inmigración y las relaciones con la Unión Europea.

El primero es políticamente inexperto y nunca ha ocupado un cargo de elección popular. Su candidatura es más el resultado de una carambola provocada por la desintegración de los partidos políticos tradicionales que el fruto de una trayectoria de lucha política. Macron es un cuadro técnico cuyos conocimientos de economía se limitan a una carrera relámpago en la banca y la alta administración francesa. Repite sin cesar que no es ni de derecha, ni de izquierda, pero su programa neoliberal no engaña a nadie. Su héroe en el panteón de la historia de Francia es Víctor Hugo.

Para Marine Le Pen el héroe es Richelieu. Y en una entrevista de televisión dio a conocer sus razones: fue el arquitecto del Estado moderno y se opuso a que una religión se convirtiera en la prioridad por encima de Francia. Cuando el comentarista le comentó que Richelieu no había sido muy amistoso que digamos con los protestantes, Le Pen contestó: Es que quizás los protestantes tenían exigencias que iban en contra de la nación.

Armand Jean du Plessis, cardenal y duque de Richelieu, fue un poderoso estadista que ocupó los cargos de secretario de estado, primer ministro y jefe de los ejércitos bajo Luis XIII entre 1616 y 1640. Entre las hazañas que le festeja Le Pen está la consolidación del poder de la monarquía en todo el territorio francés y la construcción de los cimientos de un estado centralizador.

La referencia a los protestantes evoca uno de los aspectos más oscuros de la carrera de este personaje. En 1626 el cardenal aconseja a Luis XIII: para consolidar la monarquía es necesario someter a los protestantes y a sus enclaves políticos. Desde el Edicto de Nantes, promulgado en 1598 por Enrique IV, algunas ciudades se habían convertido en centros del protestantismo: el puerto de La Rochelle en la bahía de Vizcaya era de lejos el bastión más importante del protestantismo y recibía ayuda de Inglaterra.

Richelieu no tuvo dificultad para convencer a Luis XIII y el asedio de la ciudad comenzó a mediados de 1627. El cardenal supervisó directamente las operaciones militares y ordenó la construcción de un monumental dique que impidió el acceso del puerto a la flota inglesa. El asedio duró catorce meses y cuando la ciudad se rindió sólo había cinco mil sobrevivientes de una población de 27 mil habitantes. El horror del asedio incluyó una terrible hambruna y hasta episodios de canibalismo.

La señora Le Pen piensa que las demandas de los protestantes iban en contra de los intereses de la nación. Obviamente, si usted reemplaza ‘protestantes’ por ‘musulmanes’ podrá desentrañar el mensaje político de la que hasta hace dos días fue líder del Frente Nacional. Y es que la campaña de Marine Le Pen está basada en el racismo y en los sentimientos ultra-nacionalistas que ven en la política de inmigración un peligro mortal para Francia. Su geopolítica es simple. En el frente externo el enemigo es una Unión Europea que abre las puertas a la inmigración. En el frente interior Le Pen piensa sin duda que las demandas de los descendientes de la inmigración ponen en jaque al Estado francés.

La política de inmigración que Francia siguió desde hace tres décadas estuvo ligada a las necesidades de mano de obra barata de su economía. El crecimiento demográfico fue muy lento para las necesidades del capitalismo francés. Y hoy, lo que la señora Le Pen no puede o no quiere comprender es que la población que desciende de esas corrientes migratorias hoy forma parte de lo que llama el Estado francés.

Jean Luc Mélenchon ha evocado en varias ocasiones a Robespierre, aunque se ha cuidado en reivindicarlo como su héroe histórico. Quizás pensó que su campaña se habría visto todavía más atacada al recordar a quien la historiografía burguesa ha identificado sistemática y convenientemente como arquitecto del terror en la revolución francesa. En cambio, con Richelieu las contradicciones se acumulan. Nadie quiere recordar La Rochelle y otras masacres de protestantes. Al contrario, su papel como el agente del Estado moderno y centralizador ha sido glorificado en repetidas ocasiones. Por eso llegó a figurar en los billetes de alta denominación emitidos por el Banco de Francia allá por los años setenta. Y hasta un acorazado (construido entre 1936 y 1940) llevó el nombre del ‘ilustre’ cardenal. Bella ironía de la historia: el navío Richelieu tuvo que ser inutilizado por la flota inglesa en Dakar (7 de julio 1940) para evitar su regreso y captura por las fuerzas de Vichy.

Marx señaló en su Contribución a la crítica de la economía política que hablar de Francia es un error. Francia es una abstracción, señaló. Lo que existen son obreros, campesinos, artesanos, banqueros y funcionarios de gobierno. Tenía razón. Pero hay que poner atención a los símbolos cuando los políticos buscan apoyo en sus ilustres antecesores.

Twitter: @anadaloficial

Publicado en La Jornada

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La Economía, un fraude no tan inocente http://www.attac.es/2017/04/27/la-economia-un-fraude-no-tan-inocente/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=la-economia-un-fraude-no-tan-inocente http://www.attac.es/2017/04/27/la-economia-un-fraude-no-tan-inocente/#comments Thu, 27 Apr 2017 05:00:23 +0000 http://www.attac.es/?p=46556 Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Francia-confirma-recuperacion-economia-trimestre_EDIIMA20141223_0075_19

Moneda de euro. EFE

El último libro del gran economista John Kenneth Galbraith se tituló La economía del fraude inocente. Afirmaba en sus páginas que era un fraude porque “rinde un servicio sigiloso a ciertos intereses particulares” y lo calificaba generosamente como inocente porque, en su opinión, “la mayoría de los que lo perpetran no se sienten culpables”.A mí me parece, sin embargo, que cada vez cuesta más trabajo seguir pensando que se trata efectivamente de algo tan inocente como pensaba Galbraith, por muy poco responsables que se sientan los economistas que engañan cada día a la gente. Bien sea a base de grandes mentiras o de las formas más sutiles de engañar como pueden ser las medias verdades, los silencios o las manipulaciones estadísticas.Por muy marcada que sea la aureola de grandes científicos que tienen los economistas de mayor impacto mediático, lo cierto es que casi siempre terminan dando gato por liebre a la opinión pública, produciendo mucha confusión y, a la postre, logrando lo que se busca, que la gente crea a pie juntillas lo que le dicen y dé por buenas las políticas que en realidad menos le convienen.

Unas veces, los economistas engañan presentando como si fueran juicios técnicos y neutros y, por tanto, fuera del debate de los no entendidos lo que no son sino simples preferencias ideológicas de quien las formula. Típico ejemplo de ello es afirmar que las empresas o las entidades financieras privadas son mejores o funcionan más eficientemente que las públicas, que las pensiones privadas son más deseables que las públicas, o que conviene que no haya determinado tipo de impuestos, como ocurre en los últimos tiempos con el de sucesiones.

Ninguna de esas afirmaciones es técnica sino política. Ninguna tiene detrás una evidencia empírica que la haga irrefutable, un análisis científico que pueda demostrar taxativamente que es una verdad indiscutible. Una empresa o un banco público, por ejemplo, puede ser tan eficiente o más que uno privado, o viceversa; ninguno es intrínsecamente o por definición superior o mejor que el otro. Es legítimo optar por una u otra solución pero es un engaño decirle a la gente que la elección que cada uno adopte es el resultado de un juicio técnico o científico y, por tanto, objetivamente “mejor” que su contraria.

Otras veces, se trata de convencer a la gente de que determinadas propuestas no son controvertidas como resultado de un análisis científico incuestionable e incuestionado y, por tanto, que igualmente deben quedar fuera de la discusión. Se dice, por ejemplo, que los modelos económicos demuestran que las pensiones públicas son insostenibles, que la investigación económica ha demostrado que es preciso moderar los salarios para crear empleo, reducir los impuestos para que suba la renta per cápita, que a partir de un determinado nivel de deuda no habrá crecimiento económico, o que los bancos centrales son imprescindibles porque allí donde lo son la tasa de inflación es menor.

Pero se oculta que detrás de esas afirmaciones, como he demostrado en mi libro Economía para no dejarse engañar por los economistas, hay hipótesis concretas que si se cambian dan lugar a resultados completamente diferentes.

Y, por supuesto, muchos economistas engañan también a la gente cuando al hacer sus propuestas no hacen mención de los resultados distributivos que van a tener, haciendo creer, por tanto, que se toman con independencia de ello, cuando en realidad se sabe perfectamente que son mucho más favorables para unos grupos sociales que para otros.

Y no se crea que los engaños han hecho mella solo en la gente normal y corriente, que solo la menos formada es la que ha llegado a creerse a pies juntillas ese tipo de afirmaciones. Para hacer eso posible ha sido necesario que previamente se haya generalizado y asumido por la mayoría de la profesión una “sabiduría” económica que en realidad no es sino un relato de la realidad lleno de errores metodológicos y de prejuicios ideológicos.

Son cientos los profesores de economía que día a día siguen enseñando a sus alumnos que la función de demanda de mercado es decreciente cuando hace decenios que se demostró que eso es falso porque puede tener cualquier forma. O que los bancos obtienen el dinero que prestan de los depósitos que previamente les han hecho sus clientes, cuando se sabe perfectamente que es al revés, que primero prestan (con dinero que crean de la nada) y de ahí nacen los depósitos.

¿Cuántas veces hemos oído que la enorme deuda que tiene España y especialmente la pública es el resultado de que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”? Miles de veces, pero casi nunca (por no decir que nunca) se recuerda que la deuda es en realidad el negocio de la banca y que ha sido esta quien ha usado su enorme poder para imponer un modelo de crecimiento económico basado en la deuda. Y, sobre todo, que si la deuda ha aumentado tanto es por los intereses que cobra la banca por prestar un dinero que crea de la nada y sin coste alguno. En el caso de nuestra deuda pública, por ejemplo, el 61,4% de toda la que se ha generado desde 1995 se debe a intereses.

Se le dice a la gente que hay que moderar los déficits públicos e imponer recortes brutales en el gasto que se traducen en grandes pérdidas de bienestar social (y en nuevos negocios privados) porque esa es la única forma de que no aumente la deuda, pero se le oculta que desde que en Europa se impuso la regla del 3% como límite del déficit público la deuda ha aumentado más de 20 puntos en porcentaje del PIB (exactamente 5,3 billones de euros desde 1995 a 2015). Por no hablar del gran engaño que supone decir que nadie predijo la crisis. Sí lo hicieron los economistas (de izquierdas o de derechas, críticos u ortodoxos) que contemplaron sin prejuicios ni intereses espurios de por medio lo que estaba haciendo con la deuda el mundo de las finanzas, que es el gran padrino del fraude intelectual en que se ha convertido la economía de nuestro tiempo

Pero el problema principal que conllevan los engaños de los economistas ni siquiera es que, como he dicho, sus afectados sean siempre los mismos. Lo malo es que sus responsables gozan de casi total impunidad.

Podríamos dar también muchos ejemplos traídos de todo el mundo, pero en España creo que tenemos el que podría ser el paradigma de todos ellos, la mejor y más terrible expresión de los males que hoy día aquejan al análisis económico como instrumento imprescindible de las políticas públicas.

Me refiero al que fue gobernador del Banco de España, Jaime Caruana. En su día fue acusado por sus propios inspectores de mirar hacia otro lado, de mantener una actitud pasiva y un “complaciente optimismo” ante los peligros que se estaban generando y que los inspectores contemplaban ya como muy ciertos, o de realizar “imprudentes análisis de la realidad”. En la carta dirigida al entonces ministro de Economía y Hacienda y vicepresidente del gobierno, Pedro Solbes, los inspectores denunciaban “la pasiva actitud adoptada por los órganos rectores del Banco de España, con su gobernador a la cabeza, ante el insostenible crecimiento del crédito bancario en España”, o también que la creciente acumulación de riesgos en el sistema bancario español tenía su origen en la “complaciente actitud del gobernador del Banco de España” y en su “falta de determinación” (la carta puede leerse aquí).

¿Alguien le pidió cuentas al exgobernador Caruana por esa evidente responsabilidad en todo lo que sucedió en el sistema financiero español y que tanto daño ha hecho a millones de hogares y empresarios?

La mejor y más clara respuesta a esta pregunta consiste sencillamente en saber dónde se encuentra hoy día empleado quien dirigió el Banco de España con un comportamiento de ese tipo, tan pasivo y complaciente hacia la banca que gestaba el daño tremendo que terminó produciendo: Jaime Caruana es actualmente nada más y nada menos que el Director Gerente del Banco Internacional de Pagos, es decir, la máxima autoridad financiera y bancaria internacional.

Lo peor, pues, no es que la economía se haya convertido en un fraude sino que este es todo lo contrario de inocente, como prueba el destino que aguarda a quienes lo cometen y la impunidad con que lo llevan a cabo.

Publicado en eldiario.es
Ganas de escribir

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ATTAC Canarias: charla sobre los paraísos fiscales http://www.attac.es/2017/04/26/attac-canarias-charla-sobre-los-paraisos-fiscales/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=attac-canarias-charla-sobre-los-paraisos-fiscales http://www.attac.es/2017/04/26/attac-canarias-charla-sobre-los-paraisos-fiscales/#comments Wed, 26 Apr 2017 08:49:37 +0000 http://www.attac.es/?p=46576 ATTAC Canarias

Charla sobre los paraísos fiscales

Jueves 27 de abril, a las 19 h., en el Círculo Cultural de Telde.

Asistentes:

- Fernanda Gadea, vicecoordinadora de ATTAC España

- Sergio Santana, miembro de ATTAC Canarias

- Esther González, concejala de Podemos Telde

2017042507051859137

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George Soros y el complot para defenestrar a Putin http://www.attac.es/2017/04/26/george-soros-y-el-complot-para-defenestrar-a-putin/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=george-soros-y-el-complot-para-defenestrar-a-putin http://www.attac.es/2017/04/26/george-soros-y-el-complot-para-defenestrar-a-putin/#comments Wed, 26 Apr 2017 07:00:34 +0000 http://www.attac.es/?p=46514 Germán Gorraiz López – ATTAC Navarra-Nafarroa

La división de Ucrania en dos mitades casi simétricas (quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE), significó “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU basado en el principio de “acción-reacción”, produciéndose por parte de EEUU la implementación de la estrategia kentiana en el plano económico. Dicha estrategia bebería de las fuentes de la teoría expuesta por Sherman Kent en su libro “Inteligencia Estratégica para la Política Mundial Norteamericana” y publicado en 1949 donde anticipaba que “la guerra no siempre es convencional: en efecto, una gran parte de la guerra, de las remotas y las más próximas, ha sido siempre realizada con armas no convencionales: [...] armas [...] políticas y económicas”. Más adelante añade que los instrumentos de la guerra económica “consisten en la zanahoria y el garrote”: “el bloqueo, la congelación de fondos,el ‘boicot’, el embargo y la lista negra por un lado; los subsidios, los empréstitos, los tratados bilaterales, el trueque y los convenios comerciales por otro”. En este contexto, asistimos a la imposición de sanciones comerciales por parte de EEUU y la UE contra Rusia tras la crisis de Ucrania que supusieron una aumento en las partidas de gasto en la compra de equipos, componentes y electrónica occidentales aunado con la jugada maestra del hundimiento del precio de los hidrocarburos hasta los 40 $/barril, medida que contó con Arabia Saudí como colaborador necesario y que significó un misil en la línea de flotación de la supervivencia económica del Gobierno de Putin así como serias dificultades para conseguir financiación externa a pesar de la subida de tipos de interés del Banco Central Ruso hasta la barrera ionosférica del 10,5%.

El Talón de Aquiles de Putin

Según estima el Gobierno ruso, la economía rusa saldrá por fin de la recesión en el 2017 con un crecimiento positivo estimado del 1,5 % del PIB, una inflación cercana al 5% y una tasa de paro cercana al 6 %, datos esperanzadores que sin embargo no podrán obviar la pérdida de poder adquisitivo de la ciudadanía rusa en el 2016 así como la drástica reducción del sector público y la consiguiente merma de las prestaciones sociales implementadas por el Gobierno de Medvédev que habría hecho oscilar en sus valores a la existencia misma de la clase media. Asimismo, dichos recortes habrían provocado la agudización de la fractura social al quedar amplias capas de la población obligadas a vivir en umbrales de pobreza y depender de los subsidios sociales ( 30% de la población), debiendo destinar amplias partidas de las reservas para subsanar el rampante Déficit del Plan de Pensiones y quedando así diluidos los efectos benéficos de sus objetivos de impulsar la Vivienda y Sanidad Públicas, Reducción de Impuestos y el Cambio de tendencia Demográfica (la población de Rusia es de 145 millones y adolece de un crecimiento negativo desde 1.991 que se ha traducido en una reducción de 5 millones de personas en la última década). La estructura económica rusa controla solo 2,5% de las exportaciones mundiales y adolece de una excesiva dependencia de las exportaciones de gas y petróleo (casi el 50 % de sus ingresos provienen de estas vías) a lo que habría que añadir la obsoleta planificación estatal herencia de la época jruscheviana, pues el complejo militar, los proyectos espaciales y las subvenciones a la agricultura siguen acaparando la mayoría del presupuesto ruso condenando a la inanición financiera a la industria ligera y la producción de alimentos.

¿Nueva Revolución de Colores contra Putin y Medvédev ?

Putin estableció como prioridad tras su primer nombramiento como Presidente en el año 2000, la Modernización de las Fuerzas Armadas, Infraestructuras de Transporte y Energéticas y el Desarrollo de Nuevas Tecnologías,(aeroespacial; robótica; bio-medicina; bio-combustibles y nano-tecnología) aprovechando la exuberante liquidez proporcionada por los ingresos del petróleo y con un presupuesto hasta el 2020 que alcanzaría la cifra ionosférica de 410.000 millones de euros lo que aunado con la rampante corrupción de las élites y la implementación de nuevos y gravosos impuestos a la ciudadanía habría provocado en la psiquis colectiva de la sociedad rusa el nacimiento de una creciente corriente anti-corrupción y antibelicista que tendría como iceberg las recientes protestas convocadas por el movimiento “Fondo de Lucha contra la Corrupción” liderada por el bloguero Alekséi Navalni y candidato a las próximas elecciones Presidenciales del 2018. Dicho descontento podría desembocar el próximo 12 de Junio ( Fiesta Nacional de Rusia) en una masiva movilización de la sociedad rusa para protestar contra la corrupción, militarismo y carestía de la vida, pudiendo reeditarse los disturbios y protestas sucedidas con Jruschov (represión del levantamiento de obreros de Novocherkaask, 1962), escenario que aprovechará Putin para defenestrar a su Primer Ministro Medvédev tras ser acusado “de corrupción manifiesta y negligencia peligrosa” y asumir un poder cuasi omnímodo al aunar en su persona los cargos de Primer Ministro, Presidente de Rusia y Presidente de su partido (Rusia Unida), sufriendo de paso la “sui generis” democracia rusa un severo recorte de libertades plasmado en el culto a la personalidad del último zar de Rusia, Vladimir Putin.

George Soros y el complot para defenestrar a Putin

EEUU quiere evitar a toda costa que Putin se presente a la reelección en las previstas Elecciones Presidenciales de Marzo del 2018 en la certeza de que sería elegido Presidente hasta el 2024, por lo que procederá a la gestación de una trama endógena con el objetivo confeso de debilitar el otrora poder omnímodo de Putin en el Partido y en la Administración y posteriormente lograr su defenestración política mediante un golpe de mano incruento. La paternidad de dicha trama sería atribuible al Club de las Islas pilotado por George Soros y al exiliado ex-empresario petrolero Jodorkovski (Rusia Abierta) y contará con la colaboración desde el interior del multimillonario y amigo personal de Putin, Arcady Rotenberg quien moverá a sus peones estratégicamente situados en puestos claves de la Administración, Mass Media, FSB y Ejército para tras una intenta campaña mediática contra Putin, lograr que el Tribunal Supremo ruso lo acuse formalmente de los mismos cargos con los que decapitó a la camarilla oligarca: abuso de poder, corrupción y delitos fiscales, culto a la personalidad y errores políticos, reviviendo el golpe de mano contra Jruschov y su sustitución por Leoniv Brézhnev (1.964).

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Capitalismo y Estado http://www.attac.es/2017/04/26/capitalismo-y-estado/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=capitalismo-y-estado http://www.attac.es/2017/04/26/capitalismo-y-estado/#comments Wed, 26 Apr 2017 05:00:17 +0000 http://www.attac.es/?p=46516 Carlos MartínezConsejo Científico de ATTAC España

No se puede seguir confundiendo a las personas y menos a la clase trabajadora. El modus vivendi del capitalismo y los capitalistas, siempre ha sido vivir a costa del Estado a la hora de hacer sus grandes negocios e imponer su modelo de comercio. Vamos a verlo muy brevemente. Aunque antes advierta que con el objetivo de alimentar la política espectáculo se pueden seguir montando teatrillos, pero el problema sigue y seguirá, mientras no vallamos a la raíz. No es cuestión de hacer chistes de Maruenda o de furgones de la Guardia Civil, sino de ver seriamente el asunto.

Las arcas del estado son la bolsa de la que se alimenta el gran capital. Contratos públicos, ya sean de obras públicas, adjudicación de servicios públicos a particulares, especulación contra monedas nacionales o supraestatales, rebajas impositivas a los grandes capitales y empresas o la deuda pública que enriquece a la banca privada y además se retroalimentan. Eso por no hablar del negocio de la guerra o las religiones –todas las religiones del planeta- y sus vinculaciones estatales y con el dinero y los negocios.

Por tanto, no estamos ante una trama, estamos ante la esencia del capitalismo y el papel del estado, que denunciará Karl Marx hace más de ciento cincuenta años. El estado es el terreno del que los capitalistas se aprovechan para enriquecerse más y que a su vez les garantiza seguridad y protección. Por tanto el Movimiento Obrero desde sus inicios tuvo muy claro que ese era el problema y desde el socialismo se optó por la conquista del Estado por parte del Trabajo organizado. Mediante las conquistas y controles graduales de las clases trabajadoras o bien buscando la solución revolucionaria o ambas a la vez. El socialismo democrático obrero finalmente optó por la conquista a través de mecanismos parlamentarios, pero utilizó el arma de las nacionalizaciones de los sectores estratégicos y la creación de nuevos servicios asistenciales pero públicos y ejercidos desde lo público. Aunque debo insistir, con nacionalizaciones de los sectores estratégicos que debían ser estatales y promover la economía social y el control de los capitales. Esto lo acoto para socioliberales desmemoriados o ignorantes.

Ante esto el capital, jamás ha permitido la más mínima veleidad de reparto, justicia y democracia y bien sea mediante leyes conservadoras y liberales, golpes de estado o corrompiendo, comprando intelectuales y dirigentes políticos, economistas o medios de comunicación sí como creando poderosas fundaciones de ideas e influencia, ha impuesto sus ideas. Curiosamente el liberalismo y el neoliberalismo han vendido que el estado es un armatoste inútil y que ellos, los capitalistas, son los únicos que saben gestionar y crear riqueza, pero ¿Cómo hacen riqueza? A través del estado: mediante las privatizaciones, la banca prestamista al estado, la especulación de dinero y terrenos, los contratos públicos. El ladrillazo, ha sido un claro ejemplo de la necesidad de converger ayuntamientos, comunidades autónomas, Gobierno de España junto a bancos privados, cajas de ahorros y constructores, agentes inmobiliarios y especuladores privados que han corrompido, comprado, sobornado a funcionarios, ediles, consejeros… Todo para hacer negocio privado, capital privado y enriquecimiento privado a costa de torcer y/o vulnerar la legalidad y la protección ambiental. Pero el dinero lo han hecho los privados, los capitalistas.

Veamos la llamada región mundial cumbre de la democracia, la Unión Europea, ¿Cuál es su máximo objetivo? “Liberalizar” para que Europa sea competitiva en el mundo y para ello obliga mediante directivas, reglamentos y tratados a privatizar, a laminar las conquistas laborales y obreras a desregular todo, todo, menos las fronteras.

¿Quiénes son los beneficiarios de las “liberalizaciones” de la Unión Europea? Pues las multinacionales y las grandes fortunas especuladoras, los ricos. Por tanto a pesar de las llamadas a la limpieza y la transparencia lo que puede acabar ocurriendo es que se puedan hacer privatizaciones, especulaciones, desregulaciones, pero eso sí, “limpias y transparentes”. No es la solución la transparencia para alguien que cree en el socialismo, es al menos tan importante el control y lo público. Lo de todas y todos por encima de los intereses privados.

Esto tiene solución. Sí. Pero desde el capitalismo no. Ante esto, que da miedo decirlo, se inventan circunloquios e historias y teatros o simplemente se colabora con el régimen y los poderes, no hay más solución que: en primer lugar comenzar a hablar con propiedad y en segundo lugar situarnos políticamente en el lugar adecuado, cada cual. La derecha ya lo está.

Debo volver a lo de siempre, solo el Trabajo organizado y la toma de conciencia de las clases trabajadoras lograrán frenar tanto robo y latrocino que por cierto, tiene siglos de existencia, no es nuevo ni llega con Felipe o Aznar. Es el Sistema. Es el Sistema reitero, porque la misma situación se ha producido por ejemplo en el autogobierno de Cataluña por parte de la burguesía catalana que gobierna y sigue gobernando allí, sin tener nada que envidiarle al PP y los gobiernos de Aznar o Rajoy.
Por tanto ante esto, creo que tan solo con una vuelta a las raíces del socialismo democrático de las trabajadoras y los trabajadores, puede comenzar a enmendarse la situación y además hacerlo con criterios y alianzas internacionales. El capital es internacional, el Trabajo organizado, también lo debe ser.

Socialismo o Barbarie

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¡No es la desigualdad, estúpido! http://www.attac.es/2017/04/25/no-es-la-desigualdad-estupido/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=no-es-la-desigualdad-estupido http://www.attac.es/2017/04/25/no-es-la-desigualdad-estupido/#comments Tue, 25 Apr 2017 07:00:21 +0000 http://www.attac.es/?p=46532 Alfredo Apilánez - trampantojos y embelecos

La “nueva izquierda” y el trampantojo de la desigualdad

Hay que preguntarse si la economía pura es una ciencia o si es “alguna otra cosa”, aunque trabaje con un método que, en cuanto método, tiene su rigor científico. La teología muestra que existen actividades de este género. También la teología parte de una serie de hipótesis y luego construye sobre ellas todo un macizo edificio doctrinal sólidamente coherente y rigurosamente deducido. Pero, ¿es con eso la teología una ciencia?

Antonio Gramsci

Sería una gran tragedia detener los engranajes del progreso sólo por la incapacidad de ayudar a las víctimas de ese progreso

Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal (1987-2006)

No existe tema que concite actualmente debates más vehementes sobre cuestiones económicas que el de las causas y posibles medidas correctoras de las crecientes desigualdades de renta y de riqueza agudizadas en estos tiempos de crisis y de recrudecimiento del embate neoliberal. En los últimos cuarenta años, el peso de los salarios en la renta nacional ha sufrido un significativo descenso en paralelo a la extraordinaria acumulación de riqueza en el fastigio de la pirámide social (la moda de referirse al abismo entre el 1 y el 99% remite a esta extrema divergencia entre la cúspide y la base). El éxito reciente del texto de Piketty (“El capital en el siglo XXI”) demuestra la enorme preocupación que la erosión acelerada de los colchones amortiguadores del WelfareState perpetrada por la apisonadora neoliberal suscita en las capas sociales ilustradas nostálgicas del capitalismo con “rostro humano”. El arco de opiniones “respetables” abarca desde las posturas- llamémoslas “redistribuidoras”- de los restos de la socialdemocracia que ejemplifica Piketty  (defensor de medidas correctoras, como un impuesto global sobre la riqueza que contrarreste las tendencias hacia una forma de capitalismo “patrimonial” marcado por lo que califica como desigualdades de riqueza y renta “aterradoras”) hasta el despiadado neoliberalismo privatizador y desregulador de los cachorros de Friedman y Hayek. Los “redistribuidores” ponen el foco asimismo en la necesidad de poner coto (la Tasa Tobin y la lucha contra los paraísos fiscales serían ejemplos paradigmáticos) a la colosal extracción de rentas por parte del capital financiero y de los monopolios energéticos que agostan con su voracidad parasitaria las virtudes  de las sanas actividades productivas que –en caso contrario- derramarían sus dones sobre el tejido social. La contraposición entre rentismofinanciarizado depredador versus capitalismo temperado creador de riqueza y empleo domina el discurso regenerador (la obra –en otros aspectos interesantísima- de Steve Keen o Michael Hudson ilustra bien esta posición) de la izquierda reformista. El Estado debe, por tanto, mediante regulaciones financieras estrictas y medidas fiscales deficitarias de incremento del gasto y la inversión públicos, posibilitar la corrección de las fuerzas desatadas por la brutalidad de la agresión neoliberal (detener el “austericidio”) orientándolas hacia cauces que reviertan los rasgos patológicos en pos de un capitalismo bonancible (recuperar la soberanía monetaria, controlar el casino financiero, cambio de modelo energético, etc.).

Tales planteamientos, hegemónicos en la “nueva izquierda” institucional y en extensos ámbitos de los movimientos sociales, están atrapados en un falso dilema y eluden afrontar el núcleo del problema que aparentemente desean mitigar. Dicho de una forma un poco brutal: “su impotencia deriva de su mojigatería”. El acento puesto en la corrección de las iniquidades (“vivimos en un mundo donde el patrimonio neto de Bill Gates supera el PIB de Haití durante 30 años”) o en la utópica reforma financiera que embride la “fiera rentista” evita enfrentarse con las causas estructurales que las provocan. El agudo crecimiento de la fractura social que reflejan los terribles niveles de desigualdad y la hegemonía de la “máquina de succión” financiera son en realidad síntomas (epifenómenos) de un proceso más profundo: el agotamiento de la base de rentabilidad del capitalismo fordista-fosilista de los “treinta gloriosos” y de su función social legitimadora (combinando el “americanway of life” de la sociedad de consumo con sistemas de protección social a la europea).

Poner el acento en las políticas paliativas y en el control de las finanzas desaforadas (como si fuera posible un sistema posneoliberal, con una distribución del ingreso más equitativa y un sector financiero “domesticado”, al servicio de las actividades productivas, dentro del marco capitalista), ejes neurálgicos de los discursos moderados de los fustigadores de los excesos de la Bestia, omite el análisis –nunca más imperioso que en la actualidad- del funcionamiento de la “sala de máquinas”. Y, a su pesar, el discurso regenerador cae en la sutil trampa tendida por la economía ortodoxa que -con la pretensión de cientificidad que se arroga- trata los problemas distributivos como independientes de las instituciones de propiedad y de las relaciones sociales de producción. Se constituye así un campo de juego “neutral” que logra colar la ilusión de que, con el timonel adecuado, el control del Estado -como pretendido agente reequilibrador-será capaz de voltear las relaciones de poder social a favor de las clases subalternas. Al no explicar los mecanismos reales –y su evolución histórica- a través de los cuales la acumulación de capital esquilma sus fuentes nutricias queda en la penumbra el auténtico foco infeccioso que causa los síntomas que se pretenden combatir: la creciente dificultad de exprimir el jugo del trabajo humano que lo alimenta como sustrato de la violencia creciente –de la cual la impúdica desigualdad y la financiarización rentista son las manifestaciones más visibles- que el orden vigente ejerce sobre el ser humano y su medio natural.

Una prueba indirecta de esa centralidad de los procesos de extracción de riqueza social que se desarrollan en la “sala de máquinas” del capitalismo sería la ocultación sistemática de los mecanismos reales del funcionamiento del reino de la mercancía llevada a cabo por la disciplina que tendría como finalidad primordial desvelarlos. La economía vulgar se contenta, en las fieramente sarcásticas palabras de Marx, con “sistematizar, pedantizar y proclamar como verdades eternas las ideas banales y engreídas que los agentes del régimen burgués de producción se forman acerca de su mundo, como el mejor de los mundos posibles”.

Los ejes sobre los que gira la agudización de la lucha por el producto social (la creciente explotación del trabajo y la exacerbación del imperialismo belicista; la expropiación financiera a través del monopolio de los medios de pago y del imperio de la deuda en manos de la banca privada y la destrucción de los mecanismos redistributivos que el Estado “benefactor” implementó para amortiguar los acerados efectos de los desbridados “mercados libres”) están cuidadosamente ocultos bajo un marco conceptual permeado por la ideología dominante. Su principio axial, como decimos, es la consideración de las leyes que determinan la distribución del ingreso y del excedente social (que eran el objeto fundamental de la economía política para los clásicos: “la ciencia que se ocupa de la distribución del ingreso entre las clases sociales”, en la definición de David Ricardo) como totalmente independientes de las instituciones de propiedad y de las relaciones sociales de producción. Todos los datos relevantes (precios, salarios, beneficios y rentas) del reparto de la “tarta” se obtienen de los maravillosos modelos matemáticos construidos por los apóstoles de la teología económica a mayor gloria de la libertad de mercado y de la soberanía del consumidor. De este modo, los reformistas de nuevo cuño, al priorizar únicamente el eje redistribuidor-paliativo dejando intacta la “máquina de succión” de riqueza social que sigue operando en las calderas del modo de producción, coinciden involuntariamente con uno de los axiomas basales de la teoría ortodoxa: la exclusión de la redistribución de la renta, de las condiciones de producción y de las relaciones de propiedad del campo de la “ciencia” económica para dejarlos en manos de los bienintencionados legisladores y gestores de las políticas públicas (encargados de corregir externalidades y demás impurezas residuales generadas por el cuasi perfecto funcionamiento autónomo de las fuerzas del mercado libre y la iniciativa individual).

La crítica de las “verdades eternas” (“las verdades económicas son tan ciertas como la geometría” pontificaba solemnemente Alfred Marshall) proclamadas acerca del reino del capital por su discurso legitimador debería contribuir a descorrer el velo que camufla cuidadosamente el engranaje interno del régimen de producción de mercancías cuyos dos ejes claves son la agudización de la explotación del trabajo y de la expropiación financiera rentista que propulsa la financiación de colosales burbujas de bienes raíces por parte de la banca privada. Así pues, al contrario de la opinión de Paul Sweezy (que en su texto clásico ‘Teoría del desarrollo capitalista’ justificaba centrarse únicamente en la exposición constructiva del análisis marxista en lugar de dedicar ímprobos esfuerzos a la “ingrata tarea” de una crítica del discurso del capital), desvelarla condición profundamente ideológica de la teología económica debería servir, no sólo para revelar sus flagrantes inconsistencias al servicio de sus intereses de clase, sino sobre todo para evitar que la pusilanimidad y la falta de rigor de una visión superficial de la realidad y de las fuerzas sociales en pugna por parte de las fuerzas progresistas aumenten la sensación de impotencia que amplias capas populares sienten ante la aparente imposibilidad de lograr cotas reales de cambio social.

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