ATTAC España https://www.attac.es Justicia económica global Sat, 24 Feb 2018 06:00:19 +0000 es-ES hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.7.1 España es el país de la Unión Europea con peores condiciones de trabajo https://www.attac.es/2018/02/24/espana-es-el-pais-de-la-union-europea-con-peores-condiciones-de-trabajo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=espana-es-el-pais-de-la-union-europea-con-peores-condiciones-de-trabajo https://www.attac.es/2018/02/24/espana-es-el-pais-de-la-union-europea-con-peores-condiciones-de-trabajo/#comments Sat, 24 Feb 2018 06:00:19 +0000 https://www.attac.es/?p=48747 Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Este es uno de los artículo más importantes que se publican este año, y toca varios temas que son importantes para este país, incluyendo la escandalosa situación en la que los trabajadores y trabajadoras se encuentran como resultado del enorme poder político y mediático de las clases empresariales, que consiguen sus elevados beneficios a base de un enorme declive de la calidad de vida y bienestar de la clase trabajadora, eje de las clases populares.

El conocido y prestigioso European Trade Union Institute ha publicado un informe (“Bad Jobs” recovery? European Job Quality Index 2005-2015) sobre la calidad del empleo en los 28 países de la Unión Europea que es demoledor para España. Si consideramos que una de las responsabilidades del Estado en cualquier país es asegurarse que la población pueda aspirar a desarrollar su gran potencial a través del trabajo, entonces la conclusión rotunda de este informe es que el Estado español está fracasando rotundamente. La Constitución Española, cuya supuesta violación está siendo la causa de encarcelamiento por parte de los tribunales de este país, contiene en el artículo 35.1 el siguiente mandato “Todos los españoles tienen el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia”, mandato constitucional que se está violando masivamente en España, como bien documenta el informe. En la mayoría de los indicadores de calidad de empleo utilizados en este excelente estudio -(1) salarios, (2) formas de empleo y seguridad laboral, (3) tiempo de trabajo y equilibrio trabajo-vida, (4) condiciones de trabajo, (5) habilidades y desarrollo en su carrera laboral, y (6) representación sindical-, España aparece en el informe a la cola (repito, a la cola) de toda la Unión Europea, sólo después de Rumanía y Grecia (Figura 2, p.11 del informe). En una puntuación de 1 (peor) a 10 (mejor), recibe un 3 de en el Job Quality Index (la más baja después de los dos países citados), mientras que los países nórdicos de la UE, Suecia, Finlandia y Dinamarca, reciben, respectivamente, un 7,5, un 8 y un 9 (las más altas). España, cuyo establishment político-mediático se enorgullece de tener una de las economías más fuertes y desarrolladas de la UE (la quinta economía de la UE), con un nivel de riqueza (23.200 euros en PIB per cápita en 2015, según Eurostat) semejante al promedio de la UE (28.900 euros en PIB per cápita en 2015, también según Eurostat), es de los países que peor trata a sus trabajadores, dato que apenas aparece en los mayores medios de información. Y ello ocurre en cada componente que configura dicho indicador de calidad del empleo. Veamos los datos.

España no es sólo el país de la UE donde hay mayor precariedad, sino que es también el país donde el crecimiento de la precariedad ha sido mayor durante el periodo 2010-2015

España tiene uno de los mayores porcentajes de la población laboral con inestabilidad, con temporalidad indeseada y con dificultad para encontrar empleo indefinido (principales componentes de la definición de precariedad) en la UE (Figura 4, p.13). Este porcentaje es incluso mayor entre las mujeres trabajadoras, y también es el país donde el porcentaje de trabajadores y trabajadores en precario ha crecido más durante el período 2010-2015 (conocido como la Gran Recesión).

España es el país donde las condiciones de trabajo son peores (en la UE-15)

Es también interesante subrayar que el elevadísimo nivel de desempleo (de nuevo, uno de los más altos de la UE) va acompañado con uno de los porcentajes mayores de horas extras. Los trabajadores y trabajadoras españoles son los que hacen más horas extras, lo que afecta a su vida personal (lo que el informe define como “equilibrio entre vida personal y laboral”) (Figura 5, p.14). En realidad solo en Grecia los trabajadores y trabajadoras están en peor situación que los españoles, es decir, tienen jornadas de trabajo que se alargan todavía más allá de las horas acordadas. Es también importante subrayar que las mujeres trabajadoras incluso trabajan más horas extras que los hombres trabajadores. En este punto cabe señalar el bien conocido hecho entre salubristas de que las mujeres españolas son de las que tienen mayores enfermedades relacionadas con el estrés en la Unión Europea debido a su enorme sobrecarga entre la familia y el trabajo.

España tiene el porcentaje mayor de trabajadores pobres en la UE

En 2015, España tenía también el porcentaje mayor (después de Rumanía y Grecia) de trabajadores en pobreza. Uno de cada diez trabajadores se encontraba por debajo del umbral de la pobreza (es decir, por debajo del 60% de la mediana nacional de ingresos después de transferencias sociales).

En el informe se nos da también una comparativa de salarios entre países. Si miramos el promedio de ingresos mensuales netos del trabajador remunerado ajustado a los precios de cada país, en España es aproximadamente de unos 1.300 euros, un nivel por debajo del promedio de la UE, aunque más alto que países como Hungría o Bulgaria (Figura 3, p.12). Ahora bien, cuando comparamos el porcentaje de los trabajadores (empleados o autónomos) que están por debajo del 60% de la mediana nacional (incluso después de transferencias públicas sociales) sobre el total de trabajadores, España se encuentra incluso peor que estos dos países.

Estos datos nos indican que aun cuando España no tenga como promedio los peores salarios en términos absolutos, sí que tiene el mayor porcentaje de trabajadores pobres, después de Rumania y Grecia. Esto es resultado de la gran pobreza de los salarios, la gran pobreza de las trasferencias públicas y las grandes limitaciones de las políticas redistributivas del Estado Español, causas determinantes del elevadísimo nivel de pobreza laboral que existe en España.

España está entre los que tienen peores condiciones de trabajo en la UE

España es también uno de los países con peores condiciones laborales (después de Hungría y Chipre), que alcanzan su cenit en sectores como la agricultura y la construcción (Tabla A4, p.42). Este es una de los indicadores de calidad del empleo más estudiado y detallado en el informe, que incluye gran número de variables (veinte ítems) que analizan cómo y en qué entorno se realiza el trabajo. Está compuesto por tres sub-dimensiones: intensidad del trabajo; autonomía del trabajo; y factores de riesgo físicos. España se encuentra a la cola en prácticamente cada uno de estos subindicadores, y muy especialmente en los citados anteriormente (Figura 6, p.16).

España está entre los países que menos atención prestan al mejoramiento del conocimiento y la educación laboral

Por último llama la atención como también España está fallando estrepitosamente en la capacitación de sus trabajadores (en el informe se registra el porcentaje de la población adulta -de 25 a 64 años- que participó en educación o capacitación en las cuatro semanas anteriores a la encuesta). Además se pregunta a los trabajadores si están de acuerdo con la afirmación “Mi trabajo ofrece buenas perspectivas de progreso profesional”. Como promedio, uno de cada cuarto trabajadores en la UE participó en alguna capacitación en el mes anterior y / o consideró que su trabajo ofrecía buenas perspectivas para el desarrollo de carrera. Lo interesante es que se comparan los datos de 2005-2010 y 2015 para ver la reacción después de la crisis. En el conjunto de la UE ha habido un gran avance en la mejora de las habilidades y el desarrollo profesional de los trabajadores, pero no así en España, que destaca entre los países con peores resultados en la mejora de capacitación de sus trabajadores durante este período (Figura 22, p.31) (junto al Reino Unido y Bélgica, que son países con un mercado de educación muy desregulado y privatizado, mientras que los países con mejores puntuaciones son los nórdicos, que son los que tienen la mayor inversión en educación pública).

¿Cuáles son las causas de esta deplorable situación?

La respuesta a esta pregunta no es difícil. Naturalmente que no hay solo una causa. Hay muchas causas que, por regla general, aparecen en las páginas económicas de los mayores medios de comunicación, en las pocas veces que estos problemas son tratados por tales medios. Pero las causas más importantes (que son las causas políticas y la distribución de poder dentro del país) no aparecen casi nunca en dichos medios. Y ello no es por casualidad. Tales causas permanecen ocultadas y silenciadas en esos medios pues la mayoría de ellos están controlados por los mismos grupos empresariales que forman parte de las élites económicas y financieras, las cuales, a través de la enorme influencia que tienen sobre los aparatos del Estado y las instituciones mal llamadas representativas, imponen y fuerzan a la población políticas públicas que promueven sus intereses en contra de los derechos de los trabajadores. En otras palabras, la clase empresarial (lo que antes se llamaba la clase capitalista, término que ahora no se utiliza porque parece un término “anticuado”) tiene en España mucho, pero que mucho mayor poder político y mediático que la clase trabajadora. Y ello explica que en España se permita que existan tales condiciones deplorables, promoviendo reformas laborales como las que aplicó el gobierno Zapatero primero y después Rajoy en el conjunto del Estado, y los gobierno de Mas y Puigdemont en Catalunya, las cuales debilitaron al mundo del trabajo de una manera muy notable. Este debilitamiento ha ido acompañado de una gran reducción de los derechos laborales, políticos y sociales (con los recortes del gasto público social) que ha empeorado la calidad de vida de las clases populares en general y de la clase trabajadora en particular.

Estas políticas públicas neoliberales, cuyos máximos promotores son los partidos neoliberales como el PP, Ciudadanos (que es el más neoliberal de todos ellos), el PDeCAT y los partidos socioliberales (como el PSOE), han contribuido a este gran deterioro de las condiciones de empleo. En realidad las políticas neoliberales tienen como objetivo precisamente aumentar el poder del mundo empresarial a costa de disminuir el del mundo del trabajo. Y lo han conseguido.

Ni que decir tiene que este excesivo poder político-mediático del mundo empresarial viene de lejos. Ha sido una constante en la historia de España. El gran subdesarrollo social de España está basado precisamente en la enorme concentración de poder político y mediático que ha existido en este país y que la Transición de la dictadura a la democracia no cambió (ver mi libro El subdesarrollo social de España: causas y consecuencias, editorial Anagrama, 2006).

La Constitución, el patriotismo y la calidad del empleo

Hoy estamos viendo un gran debate sobre el MONOTEMA NACIONAL en el que unos y otros están utilizando la Constitución Española (definiéndose como los constitucionalistas) como el principal punto de referencia para sancionar a sus adversarios, incluyendo su encarcelación. Convierten así la Constitución en un documento sagrado al que hay que respetar y obedecer. Es más, algunos constitucionalistas (como el PP y Ciudadanos) incluso exigen su aceptación como prueba de patriotismo. Según tal argumento, la Constitución es el documento que garantiza la unión y el bienestar de los españoles. Esta postura es también promocionada activamente por los medios de información, que deliberadamente promueven los artículos de la Constitución que les favorecen, e ignoran aquellos que les desfavorecen, como el artículo 35.1.

En el debate “nacional” sobre quién es más patriota se ignora y oculta, sin embargo, que estas mismas fuerzas políticas súper-patriotas son también las mayores defensoras de las políticas neoliberales que van en contra precisamente del derecho-mandato explicitado también en la misma Constitución por aquel artículo. En realidad, es un signo de una enorme hipocresía que a la vez que sacralizan la Constitución, presentándose como los grandes patriotas, hayan estado proponiendo y aplicando políticas públicas que han dañado enormemente a las clases populares de este país, que constituyen la mayoría de la nación y de la patria. Si el concepto de patria incluye (como debería incluir) a la población que vive en su territorio, entonces está claro que tales partidos están utilizando el sentimiento patriótico para movilizar a la población para fines distintos y contrarios a los que indican, ocultando que son las políticas públicas neoliberales las que están violando el artículo 35.1 de la Constitución y el bienestar de las clases populares, componente central de la nación y de la patria.

Un tanto parecido ocurre en el otro lado del debate nacional. Los independentistas están hegemonizados por el PDeCAT, la derecha catalana de siempre, que ha estado imponiendo y forzando políticas neoliberales idénticas a las aprobadas por el PP y Ciudadanos (en realidad, los recortes han sido incluso más extensos en Catalunya que en el resto de España), realidad ignorada bajo su llamada al patriotismo, olvidando también que las clases populares son o deberían ser el centro de dicha patria y nación. No puede amarse la nación, la patria, un país, y a la vez dañar la calidad de vida de la población que vive en ella. Y esto es lo que está ocurriendo (y ha estado ocurriendo) en España y en Catalunya durante bastante tiempo. Los nobles sentimientos patrióticos se han estado manipulando y utilizando para ocultar el daño que los falsos patriotas han estado imponiendo a la población. Así de claro.

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO

]]>
https://www.attac.es/2018/02/24/espana-es-el-pais-de-la-union-europea-con-peores-condiciones-de-trabajo/feed/ 0
Sobre la Seguridad Social en España: de gorrones y costaleros https://www.attac.es/2018/02/23/sobre-la-seguridad-social-en-espana-de-gorrones-y-costaleros/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=sobre-la-seguridad-social-en-espana-de-gorrones-y-costaleros https://www.attac.es/2018/02/23/sobre-la-seguridad-social-en-espana-de-gorrones-y-costaleros/#comments Fri, 23 Feb 2018 06:02:32 +0000 https://www.attac.es/?p=48744 Albino Prada – Comisión JUFFIGLO de ATTAC España

La recuperación de los niveles de producción previos a la crisis se ha conseguido con un volumen de empleo muy inferior. Si añadimos que la precarización de los empleos y de los salarios, sobre todo para los más jóvenes, está siendo galopante, no es fácil imaginar que la masa salarial remonte en España su participación en el PIB a niveles previos a los de 2008.

Ambas tendencias (mayor producción con menor, y peor, empleo) no son una novedad, aunque sí lo es el que se estén acelerando con la llamada economía 4.0 y lo digital. Y las previsiones de futuro son, con pocas dudas, que esa será la estrategia competitiva de cada país en ausencia de una gobernanza de la globalización que se enfrente a los grandes conglomerados financieros y empresariales transnacionales.

Todo ello coincide, y está provocando, una laminación de los ingresos del sistema de Seguridad Social que gestiona las pensiones en España. Un sistema público y de reparto, conviene aclararlo, que nada tiene que ver con un sistema de capitalización. Pues en nuestro sistema con las cotizaciones sobre los salarios actuales (mensuales y del año en curso) se pagan las pensiones. En un pacto intergeneracional en el que ahora nosotros pagamos vuestras pensiones, porque en el futuro otros pagarán las nuestras.

Ese nosotros de cotizaciones sobre los salarios actuales, por un 25% de ellos y la mayor parte ingresada por cada empresa, es un sistema ajustado a una economía intensiva en empleo. Pero es un sistema que se corta la hierba bajo sus pies cuando el empleo y los salarios están en declive estructural.

Una insuficiencia estructural de ingresos (agudizada por la creciente carga de pagos a realizar cada año) que se palia con recortes en la cuantía de las pensiones y con el retraso de la edad de jubilación, mientras el mal de fondo prosigue. Es así paradójico que, al mismo tiempo que el PIB crece y alcanza cifras históricas, cada año la capacidad de financiar las pensiones sea menguante.

Cambio de modelo (I): El ejemplo de la energía y la educación

Para superar tal deriva se hace imprescindible que la masa salarial deje de ser la base sobre la que cotizan nuestras empresas, y que pase a serlo el conjunto del valor añadido generado por los trabajadores en su actividad productiva. Porque, ya en la actualidad, el hecho de que no sea así está generando graves asimetrías entre diferentes actividades productivas en la financiación de nuestra Seguridad Social. Gorrones y Costaleros.

Es así como, en el ejemplo que aquí se usará, una actividad intensiva en empleo como la enseñanza (costaleros) aporta, con el sistema actual de cotizaciones sobre la masa salarial, mucho más que una actividad como la de la energía (gorrones) menos intensiva en empleo y más intensiva en equipos y maquinaria. Aunque también podríamos comparar, con semejante resultado, las actividades de la sanidad con el conjunto de las manufacturas, ambos con más de un millón de empleos.

Con datos del INE de nuestra Contabilidad Nacional para 2016 sabemos que en el conjunto de la enseñanza de nuestro país se aportaron 10.499 millones de cotizaciones, mientras que el sector de la energía aportó 2.115. Cada uno cumplió con sus obligaciones legales de cotizar sobre su masa salarial… pero lo cierto es que mientras que el valor añadido del sector de la energía llegaba en España a un 57% del generado por la enseñanza, sus cotizaciones eran apenas el 20% de las de aquella. Menos de la mitad. Un gorrón frente a un costalero.

Es este un magnífico ejemplo de cómo el actual sistema penaliza (como costalero) justo a las actividades que, como la enseñanza, generan más empleo, haciendo que sus empresas aporten casi un 18% de su valor añadido al sistema de pensiones. Mientras que otras actividades, que generan menos empleo, son en términos relativos gorrones al no aportar mucho más del 6% de su valor añadido. La tercera parte.

Para dejar de penalizar a unas (justo las más proactivas en el empleo) y beneficiar a las otras (las que más empleo sustituyen) y, al mismo tiempo, frenar el declive de los ingresos del sistema de pensiones, se hace obligado pasar a cotizar sobre el conjunto del valor añadido de cada empresa y no solo sobre los salarios (para más detalles ver aquí).

Es muy importante precisar que no se está proponiendo financiar, por ejemplo con un recargo en el IVA, un complemento de recaudación fiscal a las actuales cotizaciones, porque hacerlo así supondría que los trabajadores, al gastar su masa salarial, serían de nuevo sus costaleros. Un remiendo regresivo.

Sin embargo, con el nuevo enfoque propuesto, las mejoras en productividad y en valor añadido (de nuestros trabajadores y de nuestras empresas) se traducirían en crecientes recursos para pagar año a año las pensiones. Siendo así que una economía más rica no tendría un sistema de pensiones agónico sino reforzado.

Cambio de modelo (II): Evolución en servicios financieros

Por si el argumento sectorial para el año 2016 no resultase suficientemente clarificador de la encrucijada de la que tenemos que sacar al actual sistema de ingresos de la Seguridad Social, me parece apropiado poner aquí otro ejemplo cronológico que lo visualice a lo largo del tiempo.

Observemos para ello las actividades del sector financiero que son, no solo muy importantes para el conjunto de nuestra economía, sino un sector en el que las mejoras de automatización con reducción del empleo humano directo son constantes.

Si visualizamos en una gráfica la evolución del porcentaje que suponen sus cotizaciones a la Seguridad Social en relación al valor añadido por el conjunto de estas empresas, observaremos con claridad cómo su creciente actividad y beneficios (con menos empleo) se traduce en una cuota de recursos decrecientes para financiar nuestro sistema de pensiones.

 Fuente: elaboración propia con datos del INE-CNE

En los quince años que transcurren entre el año 1995 y el 2010 (a partir de ese año su reestructuración y crisis distorsionan la serie) habrían reducido en cinco puntos porcentuales de su valor añadido su aportación al sistema de pensiones. Como consecuencia de haber reducido en quince puntos porcentuales su masa salarial en relación al valor añadido total.

Un diáfano ejemplo cronológico de cómo no pocas actividades económicas, cada vez más productivas (pero con menos empleo), aportan menos recursos en relación al conjunto de la riqueza que generan. Pues en 2009 las actividades financieras –con un 10% de aportación– ya se encontraban más cerca del “modelo gorrón” de la energía (6%) que del “modelo costalero” de la enseñanza (18%).

Conclusión

Lo dicho: abandonemos progresivamente la masa salarial como base exclusiva del cálculo de cotización de nuestras empresas al sistema de pensiones de la Seguridad Social. No sigamos penalizando a sectores y empresas que mantienen más y mejor empleo. Y no permitamos que la creciente riqueza y valor producidos, en muchas de nuestras empresas y sectores, quede al margen del sistema de protección social de los trabajadores que lo hacen posible.

Pues si incorporamos el resto del valor añadido que no son salarios a la base de cotización (por ejemplo con un 10%) y reducimos el porcentaje de cotización de la masa salarial (del actual 26% al 17%) conseguiríamos no solo evitar que el sistema anote un déficit de recursos anual por más de veinte mil millones, sino hacerlo gracias a rebajar las cotizaciones de las actividades más intensivas en empleo (como las educativas y sanitarias) y a aumentar la aportación de las más automatizadas (como la energía o los servicios financieros).

Equilibrio del sistema de pensiones público y de reparto, sin penalizar el empleo y sin actividades gorronas.

—————————————-

Albino Prada es Doctor en Economía y autor del ensayo El despilfarro de las Naciones (Clave Intelectual, 2017)

Publicado en CTX

]]>
https://www.attac.es/2018/02/23/sobre-la-seguridad-social-en-espana-de-gorrones-y-costaleros/feed/ 0
La concepción histórica de la libertad republicana para entender el mundo actual. Y una propuesta inmediata https://www.attac.es/2018/02/22/la-concepcion-historica-de-la-libertad-republicana-para-entender-el-mundo-actual-y-una-propuesta-inmediata/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=la-concepcion-historica-de-la-libertad-republicana-para-entender-el-mundo-actual-y-una-propuesta-inmediata https://www.attac.es/2018/02/22/la-concepcion-historica-de-la-libertad-republicana-para-entender-el-mundo-actual-y-una-propuesta-inmediata/#comments Thu, 22 Feb 2018 06:00:02 +0000 https://www.attac.es/?p=48739 Daniel Raventós – Consejo Científico de ATTAC España

“Una izquierda no filistea, es decir, una izquierda que quiera ser realista, sensata y radical a la vez (de otro de mis maestros, Manuel Sacristán, aprendí la inolvidable lección de que, en la política como en la vida cotidiana, contra toda apariencia filistea, quien no sabe ser suficientemente radical, acaba siempre en la penosa insensatez del hiperrealismo mequetréfico) tiene hoy que aspirar a desarrollar políticas que sean más ambiciosas en el medio y en el largo plazo y, a la vez, más adaptadas a las presentes circunstancias.”

(Antoni Domènech, 2005)

El propósito de este escrito es presentar los aspectos fundamentales en que está basada una parte de la sesión del postgrado Idees i experiències polítiques transformadores.[1] En breve: liberalismo, republicanismo y la propuesta de la renta básica incondicional como concreción en el siglo XXI de la existencia material garantizada republicana.

Liberalismos

Una buena forma de abordar el republicanismo es ponerlo en relación con su “competidor”, el liberalismo. Con la concepción del “liberalismo” pueden hacerse muchísimas distinciones, divisiones y subdivisiones. Especialmente pertinente es una distinción que considero fundamental, entre el liberalismo político y el liberalismo académico. El primero que, al margen de mitos, tiene una vida de poco más de dos siglos, es el liberalismo que realmente ha existido a lo largo de los siglos XIX, XX y lo que llevamos del XXI. El liberalismo académico, en cambio, es una amalgama en la que pueden entrar autores que políticamente se situarían muy a la derecha, otros en el centro y, finalmente, otros en la izquierda más o menos moderada. Pero no van uno y otro necesariamente de la mano. Dentro del liberalismo académico pueden encontrarse muchas subespecies: libertariano, igualitarista, propietarista…[2] ¿Qué tienen en común estas teorías de la justicia académicas liberales? Según uno de los destacados académicos liberales, lo que tienen en común es “una concepción que prohíbe toda jerarquía de las diversas concepciones de la vida buena que puedan encontrarse en la sociedad”[3]. Un texto imprescindible que aborda a fondo una forma muy extendida de entender y elaborar la filosofía política liberal académica (y en general de la filosofía política y moral más académicamente extendida) es el que escribieron ya hace más de una década María Julia Bertomeu y Antoni Domènech dedicado al rawlsismo metodológico[4]. En este texto, los autores explican algunos defectos de esta manera de hacer ética y filosofía política que la convierten en muy poco interesante más allá de la vida académica y sus formas de hacer carrera. De entre estos defectos se señala especialmente el razonamiento político-moral fundado en supuestos ideales, a-históricos y a-institucionales, divorciado de las condiciones de existencia material, es decir, de la realidad social, económica y política realmente existente. Una forma meridianamente clara que recoge una parte de lo que significa el “rawlsismo metodológico” fue la utilizada por Gerald Cohen: “mi concepción de la filosofía moral y política era, y es, del tipo académico corriente: se trata de disciplinas a-históricas que se sirven de la reflexión filosófica abstracta para estudiar la naturaleza y la verdad de los juicios normativos”.

El liberalismo político realmente existente nace en las Cortes españolas de Cádiz (1812) y luego se difunde por el mundo[5]. Tiene pues dos siglos casi exactos. Así que es un grave error presentar, entre otros, a John Locke, Adam Smith o Immanuel Kant como liberales (por no mencionar lo grotesco que resulta incluir al gran dirigente republicano de la Revolución Francesa, Maximilien Robespierre, como liberal). El primero murió en 1704, el segundo en 1790 y el tercero en 1804. Robespierre en 1794. Difícilmente podían ser partidarios o componentes de algo que no se había inventado. Otro mito que urge desmontar es el de la asociación del liberalismo con la “democracia”. Corresponde a los historiadores continuar analizando el papel histórico del liberalismo político, así como su vieja enemistad con la democracia, la libertad y la igualdad.[6]

Republicanismo(s)

Más interesante desde un punto de vista filosófico político es el republicanismo. Me limitaré a dos distinciones: el republicanismo histórico (que a su vez se divide en oligárquico y democrático). Y una tercera, el neorepublicanismo académico debido, entre otros, a Quentin Skinner, J.G.A. Pocock y, quizás especialmente, a Philip Petit, pero que aquí no desarrollaré.[7]

El republicanismo es una tradición de más de dos mil años. Y ha encarnado en realidades muy diferentes y con autores muy alejados históricamente. Nombres que se han asociado al republicanismo antiguo son, en la versión democrático-plebeya, los de Efialtes (?-461 a.n.e.), Pericles (495-429 a.n.e.), Protágoras (485-411 a.n.e.) o Demócrito (470/460-370/360 a.n.e.); en la versión antidemocrática, los de Aristóteles (384-322 a.n.e.) o Cicerón (106-43 a.n.e.), si bien este último es un representante extremo de la concepción oligárquica, constatación que ni mucho menos puede hacerse de Aristóteles. Estas dos grandes variantes aparecen también en el mundo moderno. La variante democrática aspira a la universalización de la libertad republicana y a la consiguiente inclusión ciudadana de la mayoría pobre, e incluso al gobierno de esa mayoría de pobres. La antidemocrática pretende la exclusión de la vida civil y política de quienes viven por sus manos y el monopolio del poder político por parte de los ricos propietarios. Algunos nombres que deben relacionarse, aunque muchas sean las diferencias entre ellos, con el renacimiento moderno del republicanismo son, entre otros, los de Marsiglio de Padua (? -1342), Maquiavelo (1469-1527), cierto Montesquieu (1689-1755), John Locke (1632-1704), Rousseau (1712-1778), Kant (1724-1804), Adam Smith (1723-1790), Jefferson (1743-1826), Paine (1737-1809), Madison (1751-1836), Robespierre (1758-1794) y Marx (1818-1883).

La tradición republicana democrática hay que buscarla en la Atenas posterior al 461 antes de nuestra era. Allá triunfó el programa democrático revolucionario del mundo clásico de los pobres libres que podemos resumir en: 1) la redistribución de la tierra; 2) la supresión de la esclavitud por deudas; y 3) el sufragio universal acompañado de remuneración suficiente (misthón) para los cargos públicos electos. Importante es señalar que democracia significaba para los griegos gobierno de los pobres (libres).[8] Recuérdese que la democracia ática llegó, después del -461, a conceder igual libertad de palabra en el ágora (isegoria) a las mujeres y a los esclavos.

Cualesquiera que sean sus diferencias en otros respectos, todos ellos comparten al menos dos convicciones.

Una: que ser libre es estar exento de pedir permiso a otro para vivir o sobrevivir, para existir socialmente; quien depende de otro particular para vivir, es arbitrariamente interferible por él, y por lo mismo, no es libre. Quien no tiene asegurado el derecho a la existencia por carecer de propiedad, no es sujeto de derecho propio, sui iuris, vive a merced de otros, y no es capaz de cultivar ni menos de ejercitar la virtud ciudadana, precisamente porque las relaciones de dependencia y subalternidad le hacen un sujeto de derecho ajeno, un alieni iuris, un alienado.

Y la otra: que sean muchos (democracia plebeya) o pocos (oligarquía plutocrática) aquellos a quienes alcance la libertad republicana, ésta, que siempre se funda en la propiedad y en la independencia material (o el “derecho a la existencia”)[9] que de ella deriva, no podría mantenerse si la propiedad estuviera tan desigual y polarizadamente distribuida, que unos pocos particulares estuvieran en condiciones de desafiar a la república, disputando con éxito al común de la ciudadanía el derecho a determinar el bien público. Como famosamente observó Maquiavelo, cuando el grueso de la propiedad está distribuido entre un puñado de gentilhuomi (de magnates), no hay espacio para instituir república alguna, y la vida política sólo puede hallar algún esperanza en la discreción de un príncipe absolutista.

La tradición republicana oligárquica (y antidemocrática) se negó, por distintos motivos, a universalizar la propiedad. El republicanismo democrático y no democrático (u oligárquico) comparten la perspectiva de que la propiedad es condición de libertad. Sin embargo, así como el republicanismo no democrático sostiene que los no propietarios deben ser excluidos de la ciudadanía, el republicanismo democrático defiende que deben asegurarse los medios para que toda la ciudadanía sea materialmente independiente. El liberalismo debe entenderse como opuesto a esta concepción en un sentido muy preciso: la libertad es independiente de las condiciones materiales de existencia.

Se habrá observado que la propiedad es fundamental para la tradición republicana. La definición de propiedad que hoy ha triunfado y sobre la que muchos filósofos y políticos liberales y libertarianos han construido su cuerpo doctrinal fue la que en el siglo XVIII William Blackstone caracterizó como “el dominio exclusivo y despótico que un hombre exige y ejerce sobre las cosas externas del mundo, con exclusión total de cualquier otro individuo en el universo”. El liberalismo la hizo suya.[10] Esta concepción es sólo una de las formas históricas de la propiedad, pero de gran importancia puesto que constituye la base de gran parte de los Códigos civiles actuales.[11] Y proviene del derecho civil romano. Pero no ha sido, volvamos a repetirlo, la única forma histórica de propiedad. Otra forma es la propiedad entendida como “control” sobre el recurso poseído, control que confiere independencia material. Este es la forma de propiedad que interesa al republicanismo.[12] En esta tradición, la independencia que confiere la propiedad no es un asunto de mero interés propio privado, sino de la mayor importancia política, tanto para el ejercicio de la libertad como para la realización del autogobierno republicano, pues tener una base material asegurada es indispensable para la propia independencia y competencia políticas.

Compárese la concepción de la propiedad “despótica y excluyente” de Blackstone con la de un republicano eminente, Robespierre[13] para el cual para establecer la legitimidad de la propiedad proponía los siguientes artículos:

“Art. 1. La propiedad es el derecho que tiene cada ciudadano de disfrutar y disponer de la porción de bienes que le garantiza la ley.

Art. 2. El derecho a la propiedad está limitado, como todos los demás, por la obligación de respetar los derechos ajenos.

Art. 3. No puede perjudicar ni la seguridad, ni la libertad, ni la existencia, ni la propiedad de nuestros semejantes.

Art. 4. Toda posesión, todo tráfico que viole ese principio es ilícito e inmoral.”

Podemos concretar la relación entre propiedad y libertad en la concepción histórica republicana resumidamente casi en forma de tesis[14]:

El republicanismo gira en torno a la idea, central en dicha tradición, de que los individuos no pueden ser libres si su existencia material no se halla garantizada políticamente.

En la tradición histórica republicana, el problema de la libertad se plantea así[15].

X es libre republicanamente (dentro de la vida social) si:
a) tiene una existencia social autónoma y, en consecuencia, puede vivir por sus propios medios (normalmente su propiedad), con lo que no depende de otro particular para vivir;

b) nadie puede interferir arbitrariamente (es decir, ilícitamente o ilegalmente) en el ámbito de existencia social autónoma de X (en su propiedad);

Con lo que:

c) la república puede interferir lícitamente en el ámbito de existencia social autónoma de X, siempre que X esté en relación política de parigualdad con todos los demás ciudadanos libres de la república, con igual capacidad que ellos para gobernar y ser gobernado;

d) cualquier interferencia (de un particular o del conjunto de la república) en el ámbito de existencia social privada de X que dañe ese ámbito hasta hacerle perder a X su autonomía social, poniéndolo a merced de terceros, es ilícita;

e) la república está obligada a interferir en el ámbito de existencia social privada de X, si ese ámbito privado capacita a X para disputar con posibilidades de éxito a la república el derecho de ésta a definir el bien público. Es decir, la república debe garantizar a toda la ciudadanía la libertad republicana.

Finalmente:

f) X está afianzado en su libertad cívico-política por un núcleo duro –más o menos grande— de derechos constitutivos (no puramente instrumentales)[16] que nadie puede arrebatarle, ni puede él mismo alienar (vender o donar) a voluntad, sin perder su condición de ciudadano libre.

El republicanismo oligárquico y el republicanismo democrático han compartido la misma concepción de la libertad ─los individuos no pueden ser libres si su existencia material no está garantizada─; la diferencia radica en el hecho de que la porción de la población llamada a tener garantizado el derecho a la existencia material no es para ambas formas de republicanismo la misma.

Para el republicanismo oligárquico, la libertad sólo debe alcanzar a aquellos hombres que poseen alguna forma de propiedad, algún conjunto de recursos materiales que los haga independientes. Por el contrario, para el republicanismo democrático la libertad debe alcanzar a todos los hombres y mujeres que viven en la comunidad. Todos los individuos deben tener su existencia material políticamente garantizada.

Es importante advertir que el republicanismo no entiende la igualdad como igualdad de recursos; antes bien, concibe la igualdad como lo que podríamos denominar libertad recíproca. En efecto, la igualdad, la reciprocidad en el ejercicio de la libertad emerge en una comunidad en que las instituciones políticas reconocen la igualdad civil de todos sus miembros y, por tanto, confiere a todos ellos el estatus de actores sociales materialmente independientes porque tienen la existencia garantizada.

Según el republicanismo, todas las interferencias arbitrarias limitan la libertad individual. Sin embargo, la evidencia empírica muestra que algunas de ellas son normativamente más relevantes que otras cuando se trata de comprender cómo actúan las instituciones sociales actuales y cuando se trata de prescribir cómo deberían hacerlo. Ello es así porque tales interferencias y no otras se hallan íntimamente vinculadas a los mecanismos fundamentales que rigen la dinámica de las sociedades humanas, mecanismos que incluyen, por ejemplo, la lucha de clases. En otras palabras: las estafas o las mentiras son interferencias arbitrarias que pueden tener efectos negativos en la vida de los agentes interferidos. Sin embargo, la estructura de las sociedades contemporáneas no se basa en estafas y mentiras, sino en derechos de propiedad. Ello nos permite afirmar que la principal distinción que debe hacerse para comprender las sociedades contemporáneas es la distinción entre ricos y pobres. Ricos y pobres como se ha entendido en la tradición republicana significa, ya desde Aristóteles, “gente independiente” y “gente dependiente” (de otros). Gente que tiene la existencia material garantizada, la independiente, y gente que no la tiene y depende de otros para tal existencia, la dependiente. Esta distinción es normativamente más relevante para calibrar el alcance de la libertad que las distinciones estrictamente estadísticas, por útiles que puedan ser en otros aspectos, que emanan del uso de criterios de ricos y pobres basados en los niveles de ingresos. En las sociedades contemporáneas, la gente rica posee un conjunto de recursos materiales que les garantiza la existencia, y la gente pobre suele tener que venderse a sí misma, cinco días a la semana o más, a los propietarios de esos recursos materiales a fin de subsistir, habitualmente convirtiéndose en trabajadores asalariados.

No obstante, es importante tomar conciencia de que, además de este “suelo”, debe considerarse también la introducción de algún tipo de “techo”. Veamos por qué. En las sociedades capitalistas de hoy día, aquellos individuos o grupos de individuos que poseen grandes sumas de recursos materiales ─especialmente las empresas transnacionales y sus grandes propietarios─ tienen la capacidad de interferir arbitrariamente en el conjunto de oportunidades de millones de personas: tienen la capacidad de moldear la estructura de los mercados y de condicionar la naturaleza de economías enteras; tienen la capacidad de imponer, en el seno de las unidades productivas, las condiciones de trabajo de quienes dependen de ellos para vivir; tienen la capacidad de desposeer a millones de personas pobres ─dependientes─ de los medios necesarios para sostener, tanto en países pobres como en países ricos, formas tradicionales o alternativas de gestionar el ámbito productivo; tienen, finalmente, la capacidad de condicionar la agenda y las decisiones políticas. Tal como un interesante Franklin Delano Roosevelt puso de manifiesto en su “Discurso sobre el Estado de la Unión” de 1935, “es preciso deshacerse de esa concepción de la adquisición de la riqueza que, a través de la obtención de beneficios excesivos, genera un desproporcionado poder privado que habilita a unos cuantos para interferir en los asuntos privados y, para nuestra desgracia, también en los asuntos públicos”[17]. Algo muy parecido a lo que dejó escrito Louis Brandeis, (1856-1942), Juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos de 1916 a 1939: “podemos tener democracia o podemos tener riqueza concentrada en pocas manos, pero no podemos tener ambas cosas”.

La propuesta inmediata

Llegados aquí, es el momento de introducir brevemente la justificación republicana de la renta básica. Una renta básica (RB) de una cantidad al menos igual al umbral de pobreza es la mejor forma, en las sociedades contemporáneas, de garantizar la existencia material al conjunto de la población, de acuerdo con el ideario del republicanismo democrático. Mencionábamos que la independencia, la existencia material, la base autónoma (son expresiones aquí perfectamente permutables) que confiere la propiedad es condición indispensable para el ejercicio de la libertad. De ahí la idea sugerida por parte de los defensores republicanos de la RB: “universalizar la propiedad”. Universalizar la propiedad debe entenderse de forma metafórica. O reconvertir la propiedad de la concepción blackstoniana a la robespierrista: no como “dominio exclusivo y despótico” sino de manera que “no pueda perjudicar ni la seguridad, ni la libertad, ni la existencia, ni la propiedad de nuestros semejantes”. Con otras palabras: universalizar la propiedad debe ser entendido aquí de forma equivalente a garantizar a toda la población la existencia material. Tal como se ha mostrado, el republicanismo democrático se halla fuertemente comprometido con la causa de la independencia socioeconómica de los individuos. Su objetivo principal es la garantía de que éstos sean independientes tanto de la caridad[18] –pública y privada- como de la posible arbitrariedad de los llamados “empleadores”, es decir, de los propietarios.

¿Cuáles son las esferas de libertad (republicana) que una RB podría abrir? Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB daría a la mujer mayores posibilidades reales para liberarse de no ser dominada por su compañero. La independencia económica que se alcanza con una RB puede actuar como una suerte de “contra-poder” doméstico capaz de modificar las relaciones de dominación y subordinación entre sexos e incrementar el poder de negociación de las mujeres en el hogar, especialmente el de aquellas que dependen de sus compañeros o amantes o que perciben rentas muy bajas provenientes de empleos discontinuos o a tiempo parcial. Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB permitiría a los jóvenes elegir rechazar un salario bajo o un empleo precario. Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB permitiría a la persona sin empleo optar por cierto trabajo no remunerado que pudiera aportar beneficios a la sociedad y, así, evitar el estigma social que conlleva el estar percibiendo el subsidio de desempleo –cuando lo hay-. Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB permitiría a un trabajador asalariado elegir entre un abanico más amplio de empleos, quizás alguno de ellos más gratificante o mejor pagado. La independencia material, pues, incrementa la libertad, lo que sugiere que una RB suficientemente generosa, al universalizar un grado de independencia significativo, ensancharía el espacio para el goce de relaciones sociales en un contexto de ausencia de dominación.

Es oportuno insistir en el análisis de todas estas consideraciones en relación con la realidad de los trabajadores asalariados. La RB, al conferir a los trabajadores un mayor poder de negociación –o, dicho en términos más drásticos pero quizás más precisos, un mayor poder de resistencia frente a las repetidas agresiones por parte de los “empleadores”-, permitiría a aquéllos enfrentarse a los procesos de negociación laboral con mayores posibilidades de lograr sus objetivos, o una parte de los mismos. En efecto, parece evidente que a los trabajadores les resultaría más fácil –y más seguro- amenazar con abandonar la negociación si tuvieran unos recursos económicos a su disposición. Es sabido: la capacidad para realizar amenazas creíbles presenta una alta correlación positiva con el poder de negociación de los agentes. En suma, parece razonable pensar que la seguridad en los ingresos monetarios lograda a través de una RB permitiría que los trabajadores no se viesen forzados a aceptar cualquier tipo de oferta de empleo. Michal Kalecki, que mantuvo una relación intelectualmente muy estrecha con otros grandes economistas como Joan Robinson, Piero Sraffa, John Maynard Keynes, entre otros, que realizó importantes contribuciones a la teoría del ciclo económico, se refirió al “efecto disciplinador” del desempleo. Este autor aseguraba que cuanto más nos apartamos del pleno empleo más aumenta el efecto disciplinador de la fuerza de trabajo. A mayor vulnerabilidad en las posibilidades de perder el puesto de trabajo, mayor es la disposición a aceptar el empeoramiento en las condiciones laborales, no sólo salariales. Una situación como la que podemos constatar a principios de 2018 con una experiencia de varios años de deterioro de las condiciones de vida y trabajo de gran parte de la población. Se dispara este efecto disciplinador al que se refería Kalecki: la alternativa de quedarse sin empleo siempre es peor a la de aceptar condiciones de trabajo cada vez peores. Incluso algunos economistas han llegado a justificar esta situación afirmando tan pimpantemente que “peor que tener un mal trabajo es no tener ninguno”. Con una RB, el efecto disciplinador al que se refería Kalecki quedaría enormemente debilitado cuando no cortado de raíz. Efectivamente, el poder de negociación de la clase trabajadora aumentaría con una RB.[19] Muchos trabajadores se sentirían más protegidos que ahora para negarse a aceptar condiciones de trabajo que se han llegado a calificar de semiesclavas.

La RB, pues, podría actuar como una suerte de caja de resistencia sindical. De este modo, desde el momento en que la salida del mercado de trabajo –la fallback position- resultara practicable, las relaciones laborales se mostrarían menos coercitivas. Así, la seguridad en los recursos económicos capacitaría a los individuos, primero, para rechazar de forma convincente y efectiva situaciones alienantes, lo que implicaría un descenso de los niveles de dominación; y, segundo, para planificar y llevar a la práctica formas de organización del trabajo alternativas, lo que, a la postre, se traduciría en mayores grados de autorrealización.

En otras palabras, la seguridad de los recursos económicos capacitaría a los individuos para rechazar, en determinadas circunstancias –y de acuerdo con los propios deseos-, lo que el derecho civil romano dio en llamar locatio conductio operarum. El derecho civil romano hacía una clara distinción entre dos tipo de contratos de trabajo: la locatio conductio operis y la locatio conductio operarum. El primero era un “contrato de obra” por el que un particular contrataba a otro particular –un orfebre, por ejemplo- para que realizara una labor que se especificaba en el contrato. El segundo era un “contrato de servicios” por el que un particular contrataba a otro particular para que, durante un indeterminado período tiempo, el segundo realizara las actividades indeterminadas que el primero quisiera encomendarle. La locatio conductio operis se veía como un contrato que republicanamente en ningún caso ponía en peligro la dignidad del trabajador, porque establecía que éste se limitaría a realizar el servicio que razonablemente podía ofrecer de acuerdo con las particulares calificaciones que poseía –las propias de un orfebre o de un tintorero o de un curtidor-: el contrato se realizaba, pues, entre hombres libres. En cambio, la locatio conductio operarum ponía en cuestión la idea misma de libertad. En efecto, este segundo tipo de contrato se consideraba indigno de hombres libres –y se veía como el signo de la pérdida de su libertad- porque conllevaba que un particular se hiciera dependiente de otro particular durante cierto período de tiempo. De ahí que Aristóteles considerara que el “obrero manual” estaba bajo una “servidumbre limitada”[20]. Así, el que un individuo pusiera a disposición de otro individuo su fuerza de trabajo para lo que el segundo quisiera disponer significaba incurrir en una relación de dependencia que la tradición republicana no podía sino condenar.

Resulta interesante observar en este punto que fue el propio Cicerón, un republicano oligárquico sin fisuras, quien, en su De Officiis, aseguró que la disponibilidad general, por parte de un individuo, de la fuerza de trabajo de otro, unida al salario por ello satisfecho, constituye un auténtico título de servidumbre. Y resulta también altamente reveladora la similitud del enfoque (republicano, sin duda) del John Locke del Second Treatise on Government, de 1690, con respecto al de Aristóteles y Cicerón: “Un hombre libre se hace siervo de otro vendiéndole, por un cierto tiempo, el servicio que se compromete a hacer a cambio del salario que va a recibir”.[21]

El auténtico sentido político de una medida como la RB radica, pues, en el reconocimiento de la existencia de relaciones de poder que siembran toda la vida social –las relaciones de poder que explican la “decisión” por parte de los trabajadores de firmar “contratos de servicios”, aunque actualmente diríamos con más propiedad cualquier tipo de contrato de mierda- y en la concesión a la parte más débil de dichas relaciones de los recursos necesarios para poder hacer frente con solvencia y en condiciones de (mayor) igualdad el proceso de toma de decisiones con respecto a los planes de vida propios. Philip Pettit, en un artículo en defensa de la RB lo dice de una forma en que no puedo estar más de acuerdo:

“Supongamos que tenemos a un grupo reducido de empleadores y muchos trabajadores disponibles. Supongamos también que la economía no atraviesa su mejor momento. En este contexto, ni yo ni quienes se hallan en mi misma situación seremos capaces de lograr establecer un salario decente, esto es, un salario que nos capacite para funcionar adecuadamente en el seno de la sociedad. Asimismo, bajo estas circunstancias, los trabajadores nos hallaremos indefensos ante el más nimio abuso de poder por parte del propietario, quien siempre puede recurrir al arbitrario derecho al despido. Existen mecanismos para protegernos ante tales formas de control por parte de instancias ajenas –me refiero a mecanismos como los que sindicatos fuertes pueden arbitrar-. Pero la más eficaz de las protecciones, que además es complementaria con respecto a otras medidas disponibles, es la capacidad de abandonar el puesto de trabajo y retirarse con la seguridad que confiere el saber que todos contamos con un salario básico que el Estado pone a disposición de todos.”[22]

(Una versión en catalán y notablemente más reducida de este texto se publicó en la revista Nous Horitzons núm. 217, febrero de 2018).

Notas:

[1] Este postgrado de la Universidad Autónoma de Barcelona actualmente en su segunda edición y el que Sin Permiso viene realizando desde hace siete cursos (“Análisis filosófico político del capitalismo contemporáneo”) de la Universidad de Barcelona, están en trámite de fusión para realizar ya en el curso 2018-19 un nuevo posgrado conjunto entre ambas universidades con el título (provisional) de “Anàlisi del capitalisme i polítiques transformadores” (“Análisis del capitalismo y políticas transformadoras”).

[2] Para un repaso de distintas teorías liberales académicas, entre muchos otros: Philippe Van Parijs (1991): Qu’est-ce qu’une société juste? Paris: Le Seuil; y Daniel Raventós (2007): Basic Income. The Material Conditions of Freedom. London: Pluto Press. (En castellano: Las condiciones materiales de la libertad. El Viejo Topo, 2007).

[3] En el citado Qu’est-ce qu’une société juste?

[4] María Julia Bertomeu y Antoni Domènech (2005): “El republicanismo y la crisis del rawlsismo metodológico. (Nota sobre método y sustancia normativa en el debate republicano)”. Isegoría, 33, pp. 51-76.

[5] Esta afirmación la realizó Antoni Domènech muchas veces y la escribió algunas más. Por ejemplo, en esta entrevista que tuvo con Carlos Abel Suárez y disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/entrevista-poltica-a-antoni-domnech (ultimo acceso, 2 de enero de 2018).

[6] Un análisis muy documentado puede leerse en Domènech (2004): El eclipse de la fraternidad. Barcelona: Crítica. “Soy antidemócrata, porque soy liberal”, dirá el poeta Matthew Arnold (1822-1888).

[7] Véase Domènech y Raventós (2008): “Propiedad y libertad republicana: una aproximación institucional a la renta básica”, Sin Permiso, núm. 4.

[8] De forma clara para Aristóteles: Pol., 1279b 39 – 1280a 1-3; 1291b 8-13.

[9] En el libro El eclipse de la fraternidad, Antoni Domènech definía la fraternidad como la “elevación de todas las clases ‘domésticas’ o civilmente subalternas a una sociedad civil de personas plenamente libres e iguales. Lo que implica: una redistribución tal de la propiedad, que se asegure universalmente el ‘derecho a la existencia’.”

[10] Muy interesante y significativa es la opinión que tenía Thomas Jefferson sobre Blackstone: “Parece que reina la opinión de que Blackstone es para nosotros como el Corán para los mahometanos, que todo lo necesario se encuentra en él y que lo que no se encuentra en él no es necesario”. Thomas Jefferson (1999): Political Writings, J. Appleby y T. Ball (eds.), Cambridge: Cambridge University Press.

[11] Como especifica Bertomeu (2005): “Republicanismo y propiedad”, disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/republicanismo-y-propiedad (último acceso, 10 de febrero de 2018). “Desde el punto de vista jurídico, el concepto liberal de propiedad ha sido desarrollado por el Código Napoleónico; en el artículo 544 define la propiedad como el derecho de gozar y disponer de las cosas de la manera más absoluta. Esto significa que encierra los siguientes derechos fundamentales: el de gozar, que implica usar una cosa (jus utendi) y percibir sus frutos (jus fruendi) y el de disponer (jus abutendi) de la cosa, es decir, transferir el dominio a un tercero.”

[12] Como también se insiste reiteradamente en la muy recomendable tesis doctoral de Bru Laín (2016): Democracia y propiedad en el republicanismo de Thomas Jefferson y Maximilien Robespierre.

[13] Autor escarnecido y calumniado inmediatamente después de su muerte por parte de la derecha. Que lo haya sido por intelectuales, políticos y propagandistas de la derecha política es algo completamente normal y hasta predecible. Que la mayor parte de la izquierda no haya tenido mucha mayor simpatía por este político y pensador ya no resulta tan normal ni predecible.

[14] Casassas y Raventós (2008): “Propiedad y libertad: doce tesis sobre la defensa republicana de la renta básica”, disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/propiedad-y-libertad-doce-tesis-sobre-la-defensa-republicana-de-la-renta-bsica (último acceso, 2 de febrero de 2018).

[15] En el ya citado “El republicanismo y la crisis del rawlsismo metodológico (Nota sobre método y substancia normativa en el debate republicano)”.

[16] Obsérvese que los derechos no constitutivos, es decir los instrumentales, sí que son enajenables. El derecho público nos impide vender nuestra ciudadanía. Y también impide celebrar contratos privados de esclavitud voluntaria. Algunos filósofos liberales-libertarianos no tendrían problema con esos contratos voluntarios de esclavismo.

[17] Roosevelt, F.D. (1999) [1935]: State of the Unions 1933-1945, Groningen: University of Groningen (Department of Alfa-informatica).

[18] Para un análisis histórico, filosófico y político de la caridad, Daniel Raventós y Julie Wark (2018): Against Charity, Petrolia: Counterpunch.

[19] Algo que cada vez más sindicalistas están viendo claramente. No los sindicatos, salvo honrosas excepciones. La conflictiva relación, hasta ahora, entre la mayoría de los sindicatos y la RB, con especial insistencia en los puntos de debate, está tratada en Daniel Raventós (2016): “Los sindicatos y la renta básica”, disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/los-sindicatos-y-la-renta-basica (último acceso, 15 de febrero de 2018). Menos entienden aún el incremento del poder de negociación de los trabajadores que supondría una RB algunos partidarios del llamado trabajo garantizado. Al respecto, véase Arcarons, Raventós, Torrens (2015): “El ‘trabajo garantizado’ de Izquierda Unida y el ‘plan de garantía de rentas’ de Podemos contra la pobreza: unas propuestas muy pobres”, disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/el-trabajo-garantizado-de-izquierda-unida-y-el-plan-de-garantia-de-rentas-de-podemos-contra-la (último acceso, 15 de febrero de 2018).

[20] Pol., 1260b.

[21] Para un análisis de la concepción republicana de Locke véase Jordi Mundó (2005): “Autopropiedad y Renta Básica”, disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/autopropiedad-y-renta-bsica (último acceso, 15 de febrero de 2018) y Jordi Mundó (2017): “La constitución fiduciaria de la libertad política. (Por qué son importantes las coyunturas interpretativas en la filosofía política)”, Isegoría, núm 57.

[22] Philip Pettit (2008): “¿Un derecho republicano a la Renta Básica?”, Sin Permiso núm 4.

Daniel Raventós es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, editor de Sin Permiso y presidente de la Red Renta Básica. Es miembro del comité científico de ATTAC. Sus últimos libros son, en colaboración con Jordi Arcarons y Lluís Torrens, “Renta Básica Incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa” (Serbal, 2017) y, en colaboración con Julie Wark, “Against Charity” (Counterpunch, 2018).

Fuente: www.sinpermiso.info, 18 de febrero 2018

]]>
https://www.attac.es/2018/02/22/la-concepcion-historica-de-la-libertad-republicana-para-entender-el-mundo-actual-y-una-propuesta-inmediata/feed/ 0
¿Es el crudo venezolano el oscuro objeto del deseo de EEUU? https://www.attac.es/2018/02/21/es-el-crudo-venezolano-el-oscuro-objeto-del-deseo-de-eeuu/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=es-el-crudo-venezolano-el-oscuro-objeto-del-deseo-de-eeuu https://www.attac.es/2018/02/21/es-el-crudo-venezolano-el-oscuro-objeto-del-deseo-de-eeuu/#comments Wed, 21 Feb 2018 06:00:33 +0000 https://www.attac.es/?p=48563 Germán Gorraiz López - ATTAC Navarra-Nafarroa

Dado que las energías alternativas todavía necesitan enormes subsidios como para ser viables en los países en vías de desarrollo, la práctica del fracking (especie de panacea universal que resolverá los problemas energéticos de la Humanidad) es todavía incipiente y suscita recelos medioambientales y la inercia de los activos petroleros no permitirá que las grandes compañías abandones sus equipos e infraestructura actuales, se deduce que la economía mundial seguirá gravitando sobre la dependencia del petróleo en la próxima década. El gas natural se presenta como el único sustituto ante una presunta escasez de petróleo, pero este recurso también sigue el mismo camino de inestabilidad, por lo que los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses además de implementar medidas cosméticas de ahorro de energía.

EEUU, el fracking y Venezuela

La producción de petróleo de forma convencional en EEUU alcanzó su máximo nivel en 1970 y después comenzó a declinar, teniendo que importar en el 2005 casi el doble del total de crudo producido en dicho país hasta la aparición de la revolucionaria y controvertida técnica del fracking, hija del ingeniero George Mitchell y que consiste en la extracción de gas natural no convencional mediante la fracturación de la roca madre (pizarras y esquistos) para la extracción de gas de esquisto (shale gas) y de petróleo ligero (shale oil), técnica en la que EEUU sería pionero en su aplicación, descollando Texas, Oklahoma, Dakota del Norte, California, Colorado y Montana.

Según datos publicados por la Administración de Información de Energía de EEUU (AIE), dicho país se habría convertido ya en el principal exportador mundial de combustibles refinados (gasolina y diésel), pudiendo convertirse en el horizonte del 2018 en exportador neto de GNL y además habría alcanzado una producción mensual de crudo equivalente a 6,5 millones de barriles diarios provenientes de los campos tradicionales y de las nuevas explotaciones de petróleo en roca porosa (Dakota del Norte). Teniendo en cuenta que el consumo doméstico de EEUU se movería en la horquilla de los 16 a los 20 millones de barriles diarios, seguirá siendo importador neto de crudo hasta el 2035, estimándose que en el 2020 el petróleo importado representará tan sólo el 26% de su mercado interno debido a la combinación de una alta producción interna y de un bajo consumo de crudo en el país tras asistir a su progresiva sustitución del petróleo por biocombustibles, gas natural licuado (GNL) y energías renovables, especialmente eólica, biomasa y fotovoltaica.

En la actualidad, el 45% de las importaciones de crudo de EEUU proceden de Oriente Medio y Norte de África pero la nueva geoestrategia energética pasaría por tener a Canadá como principal proveedor de crudo, estando proyectada la construcción del oleoducto Keystone XL para transportar el crudo canadiense hasta el Golfo de México lo que tendrá como efectos colaterales la progresiva disminución de importaciones de crudo procedentes de la OPEP, México, Colombia y Brasil. Asimismo, asistimos a la drástica reducción de sus compras a Venezuela con el objetivo inequívoco de lograr la asfixia económica del régimen de Maduro y fagocitar sus reservas de petróleo (según el Departamento de Energía de EEUU, las ventas de crudo venezolano a EEUU serían de tan sólo de 800.000 bpd diarios frente a los cerca de 1,7 millones de bpd vendidos en1998), lo que obligará a México y Venezuela a redireccionar sus exportaciones hacia China y la India con el agravante añadido de unos fletes prohibitivos al durar la travesía hasta China 45 días, en lugar de los 5 días que tardaba en llegar el crudo venezolano a EEUU.

Por otra parte, el Petrocaribe fue creado en 2005 por iniciativa de Venezuela con el objetivo de suministrar combustibles a los países miembros en condiciones ventajosas de pago, como créditos blandos y bajas tasas de interés y estaría integrado por 18 países (incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe) y según las autoridades venezolanas, el país exporta 100.000 barriles diarios a los países del bloque que generaban una factura de 4.000 millones de dólares, de la cual una parte se paga en “efectivo” y el resto estaría subsidiado. La nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender en exclusiva de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético, empezando por el presidente dominicano Danilo Medina. Así, recientemete el Gobierno estadounidense celebró una Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe en la que instó a los países de la región a diversificar sus fuentes de energía, confiar más en las inversiones privadas y reducir así su dependencia de Petrocaribe.

Rusia y China como socios estratégicos de Venezuela

Respecto a Venezuela, la producción de crudo habría descendido a menos de 2 millones bpd (su menor nivel desde 1989 según datos de la OPEP), por lo que necesita urgentemente nuevos hallazgos petrolíferos (de seguir el ritmo actual de producción podrían agotarse sus reservas probadas en el 2021), así como una urgente financiación para refinanciar una deuda de 60.000 millones $. En consecuencia, Venezuela habría firmado un acuerdo por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo) y la empresa nacional de hidrocarburos PDVSA estaría en negociaciones con la rusa Rosneft, la italiana Eni y la española Repsol para obtener los créditos necesarios para realizar nuevos proyectos de crudo y gas. Recordar que Venezuela habría recibido con anterioridad préstamos por valor de 5.000 millones $ de la rusa Rosneft a cambio de envíos de crudo y combustible, siendo en la actualidad deudor de unos 2.000 millones $ que serán condonados por Putin, quien aprovechará la ocasión para convertirse en “socio estratégico” de Venezuela y reforzar la presencia de Rosneft en en el mercado energético mundial. Asimismo, podríamos asistir al nacimiento de un nuevo cártel energético pilotado por Rusia que utilizaría el petroyuán en las transacciones comerciales para luego utilizarlas para incrementar sus reservas de oro y así adquirir preeminencia frente al dólar en las operaciones financieras internacionales, dentro de la ofensiva de Putin para acabar con el papel del dólar como patrón monetario mundial tras la imposición por parte de EE.UU. de nuevas sanciones contra Rusia.

Venezuela y el posible estrangulamiento de la producción mundial de petróleo

La producción actual de petróleo proviene en más de un 60% de campos maduros,(que tienen más de 25 años de ser explotados de manera intensiva) por lo que las nuevas prospecciones se realizan en regiones más remotas (Ártico, Amazonas), con mayor coste productivo ( 120 $) y menor rentabilidad, amenazando en muchas ocasiones a reservas y parques naturales (Ártico, Alaska, Amazonas) y siendo el desfase entre el consumo mundial y los descubrimientos de nuevas explotaciones abismal (en una proporción de 4 a 1). Además, según los expertos , el tiempo necesario para poner en marcha a pleno rendimiento un yacimiento es de alrededor de 6 años, por lo que cualquier descubrimiento no podrá entrar en operación hasta después del 2018. Así, el 90% de la producción de crudo saudí procede de tan sólo cinco campos maduros y hasta el 60% procedería del megacampo de Ghawar y que los nuevos proyectos de infraestructura petrolera de extracción de crudo considerados como “grandes,” (aquellos de más de 500 millones de barriles).en Arabia Saudí para el 2018 son prácticamente inexistentes, lo que aunado con el espectacular incremento de la producción de crudo saudí(10,6 millones de barriles día) para suplir la drástica reducción de la producción de crudo de países como Libia, Siria e Irak, acelerá la fecha de caducidad de sus reservas ociosas.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un reciente informe titulado “Perspectivas mundiales de inversión en energía”, advierte que será necesario invertir 48 Billones $ hasta el 2035 para cubrir las crecientes necesidades energéticas mundiales, pero el abrupto desplome del precio del crudo hasta los 50 $, imposibilitará a los países productores conseguir precios competitivos que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones por lo que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.025, al concatenarse la recuperación económica de EEUU y la UE con factores geopolíticos desestabilizadores (Nueva Guerra en Oriente Medio). Así, según Rystad Energy, la industria petrolera necesita reemplazar 34.000 millones de barriles de crudo al año pero en el 2.015 tan sólo se alcanzaron los 8.000 millones de barriles debido al drástico descenso de las inversiones en exploración y producción mundial (un 28% en el 2017 y se estima para el 2018 una nueva caída del 20%), con lo que no sería descartable el estrangulamiento de la producción de petróleo en el horizonte del 2025 por lo que EEUU intentará provocar un golpe de mano contra Maduro para apropiarse de las reservas petrolíferas venezolanas. Así, la decisión de Maduro de confiscar la planta de General Motors, será vista por la Administración Trump como un atentado contra los intereses de las multinacionales estadounidenses, escenario que será aprovechado por el Secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, antiguo Presidente y Consejero Delegado de Exxon Mobil cuando fue nacionalizada en el 2007 por Hugo Chávez, para intentar un golpe de mano contra Maduro. Exxon Mobil formaría parte de la Cuarta Rama del Gobierno de EEUU, verdadero Poder en la sombra que toma las decisiones en política exterior y a instancias de Tillerson, la revolución chavista ya fue declarada “enemiga peligrosa de EE.UU”

Analista internacional

]]>
https://www.attac.es/2018/02/21/es-el-crudo-venezolano-el-oscuro-objeto-del-deseo-de-eeuu/feed/ 0
¿Quién alimenta realmente al mundo? https://www.attac.es/2018/02/20/quien-alimenta-realmente-al-mundo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=quien-alimenta-realmente-al-mundo https://www.attac.es/2018/02/20/quien-alimenta-realmente-al-mundo/#comments Tue, 20 Feb 2018 06:05:46 +0000 https://www.attac.es/?p=48730
La ecofeminista Vandana Shiva en Madrid - David Fernández -El Salto
JPEG - 95 KB

Vandana Shiva (Dehradun, India, 1952), incansable luchadora por la soberanía alimentaria y la agroecología, teórica del ecofeminismo y autora de una veintena de libros, acaba de presentar ¿Quién alimenta realmente al mundo? (Capitán Swing, 2018).


Las élites políticas y económicas del mundo se encuentran reunidas en Davos. Y hemos visto allí la utilización de parte del discurso antiglobalización y feminista por esas élites. ¿Cómo lo interpreta?

En Seattle, en 1999, paramos la cumbre de la Organización Mundial del Comercio [OMC]. Después de eso, el Foro Económico Mundial de Davos nos persiguió para hablar y abordar cómo corregir los excesos de la globalización. Habíamos empezado un movimiento llamado Mujeres Diversas por la Diversidad, estuvimos en Seattle diciendo que la globalización, el neoliberalismo, es una guerra contra las mujeres, en todos los sentidos: es una guerra contra el pensamiento de las mujeres, contra las mujeres reales que tienen que tener varios trabajos para mantener a sus familias a flote, y es una guerra con nuevos niveles de violencia, violaciones y brutalidad contra las mujeres; el feminicidio es ahora una epidemia global. En la cumbre de la OMC en 2017 ya empezaron a usar a las mujeres como la razón para el libre comercio, dicen que nos beneficia, y algunas feministas compraron esta idea. Pero las verdaderas feministas identifican el libre comercio como un proyecto capitalista-patriarcal de los hombres poderosos para hacer más dinero. Y vamos a reclamar la verdadera riqueza y nuestra capacidad para hacer riqueza. El uso de las mujeres es una medida desesperada del proyecto deslegitimado de la globalización para intentar dar una imagen falsa de feminismo.


Su experiencia está ligada con el ecofeminismo. ¿Cómo ligar el feminismo con el ecologismo también en el mundo urbano? ¿Debe el feminismo ser ecologista?

El ascenso del patriarcado capitalista junto con el ascenso de la industria de los combustibles fósiles y la consolidación del poder del gran capital empieza con la creación de las corporaciones, como la Compañía de las Indias Orientales, y el colonialismo. Todo eso crea la bestia llamada hoy capitalismo. En la raíz se encuentra el presupuesto completamente falso de que la naturaleza está muerta y es solo un producto para explotar, y que las mujeres son pasivas, el segundo sexo, que no trabajan, no piensan, son meros apéndices para el poder. Pero las mujeres son productivas, son creativas, y la naturaleza es vida, así es que el hecho de reclamar nuestro poder como mujeres reconociendo el poder de la tierra como un sistema vivo inteligente es el mismo proceso. Y esto no es solo para las mujeres. Después de todo, si las especies están amenazadas de extinción en un siglo, sería una gran crisis para el ser humano imaginar que podemos seguir conquistando la tierra hasta que destruyamos el último ecosistema, que podemos seguir brutalizando a las mujeres y que seguirá habiendo naturaleza y sociedad.


¿Quién alimenta realmente al mundo, y cómo hemos llegado a la situación en que las grandes corporaciones controlan esa comida?

La ilusión de que las corporaciones nos alimentan, a través de químicos y venenos, fue creada por las propias corporaciones que trajeron a la agricultura los químicos que habían usado para la guerra, para matar gente: los fertilizantes químicos siguen los mismos procesos y se hacen en las mismas fábricas que hicieron explosivos y municiones en la Alemania de Hitler. Los pesticidas están derivados del Zyklon B, con el que se gaseó a la gente en los campos de concentración. Los herbicidas, como el agente naranja, fueron parte de la guerra de Vietnam.

El hecho de reclamar nuestro poder como mujeres reconociendo el poder de la tierra como un sistema vivo inteligente es el mismo proceso

Todos estos químicos son químicos de guerra, pero el “cártel del veneno” (las multinacionales Monsanto, Syngenta, Dow Chemical, Cargill…) expandió la idea de que sin el sistema de alimentación industrial no habría alimentación. Hicieron que todo el mundo creyera que la comida viene de los químicos y las corporaciones. Mi libro ¿Quién alimenta realmente al mundo? es un abordaje científico de lo que está pasando con los fertilizantes químicos: no dan fertilidad, matan la fertilidad del suelo; no controlan las plagas, crean más; las corporaciones no crean semillas, sino que las roban y las manipulan genéticamente. Las pequeñas granjas producen más que las grandes granjas, donde necesitas usar cada vez más químicos y máquinas.

Incluso en la ciudad, tienes dos tipos de alimentos: la alimentación real que gente real produce, que sigue siendo el 70% de lo que comemos hoy, tras 50 años de agricultura industrial que ha destruido muchas pequeñas granjas y atacado a las mujeres que trabajan en la agricultura. En la ciudad la gente también se alimenta gracias a los organismos del suelo, a los polinizadores a los que no ven, a las mujeres, campesinos, pequeños agricultores, a los pequeños procesos de alimentación real. Pero un 90% del maíz y la soja que se producen con la excusa de alimentar al mundo se destinan a los biocombustibles y la alimentación de animales. El sistema industrial, la producción industrial y el procesamiento industrial no te dan alimentación, provocan enfermedad. Vacían los alimentos de su parte nutritiva.


¿Un ejemplo?

En la India tenemos magníficos cultivos, como el de la caña de azúcar. Pero lo que nos dan en los productos es sirope de maíz con alta fructosa, que es una molécula sintética que afecta al hígado. Hay niños pequeños con cirrosis, porque eso se añade a todo y es adictivo. Se encuentra en todos los refrescos y productos industriales. Maíz y soja transgénicos están en todos los productos que compras en el supermercado. Las corporaciones obtienen grandes beneficios mintiéndonos, y si se dan cuenta de que la gente come alimentos producidos a nivel local por pequeños agricultores, lucharán contra ello. Se trata de una lucha del monocultivo contra la diversidad, de la falsa ciencia contra el conocimiento real, de la globalización de esas corporaciones contra los sistemas locales.

Si la alimentación industrial y los químicos en nuestra comida se extienden un poco más, la carga de enfermedades será tan alta que ninguna sociedad será capaz de hacerle frente

Además, el sistema extractivo de esas corporaciones no puede mantenerse. Está destruyendo el planeta, sigue destruyendo el agua y no tendremos agricultura sin agua, no pueden producir comida sin semillas reales por más modificaciones genéticas que hagan. Están destruyendo los cimientos del sistema alimentario, incluyendo nuestro conocimiento.

Creo que el próximo peligro es que las mismas compañías que dicen que sin veneno no puedes tener alimentos están diciendo ahora que sin comprar datos de ellos no puedes cultivar comida. Somos seres de la Tierra, relacionarse con la tierra y conocerla es importante. Cómo producir buena alimentación es parte del conocimiento que las mujeres deben transmitir a la sociedad. Creo que las mujeres tienen que empezar a decir: “Todos los niños deberían aprender a cocinar”. Hacer tu propio pan y tener tus propias semillas va a ser la próxima libertad.


En los últimos 20 años, 300.000 campesinos indios se han suicidado por las deudas y la pérdida de soberanía alimentaria. Además, India es uno de los mayores productores y exportadores agrícolas del mundo, pero un niño muere de hambre cada 30 segundos. ¿Podemos hablar de crimen? ¿Qué instituciones o políticas son responsables?

Es un crimen muy claro, contra la naturaleza y contra la humanidad. Parte de ese crimen es vender químicos innecesariamente, transgénicos que han creado enormes problemas de plagas, semillas transgénicas que Monsanto sigue vendiendo a pesar de que no se le permitió tener una patente. Y el precio de las semillas aumentó casi un 80.000%. Monsanto es responsable por el genocidio de nuestros agricultores.

También es un genocidio las 200.000 personas en el mundo que mueren envenenadas por pesticidas cada año según la Organización Mundial de la Salud. La gente está enfermando de cáncer. Monsanto sabía en 1984 que el glifosato provoca cáncer, y aún hoy ataca a las agencias de la ONU que lo hicieron público. En nuestras tierras se cultivan tantos alimentos que podemos alimentar dos veces a la población india. A escala mundial, si protegemos nuestra tierra, tendremos suficiente comida para toda la humanidad.

En Las nuevas guerras de la globalización decía: “Un puñado de corporaciones y países poderosos buscan controlar los recursos de la tierra” y “quieren vender nuestra agua, nuestros genes, nuestras células, nuestros órganos, nuestro conocimiento, nuestras culturas y nuestro futuro”. Con las leyes sobre propiedad intelectual, ¿no lo han conseguido ya?

El plan de Monsanto y otros cuando trajeron el acuerdo de la OMC de propiedad intelectual es que hasta la última semilla estuviera en sus manos, pero como empezamos a salvar semillas, hay semillas en manos de agricultores. Y lo bonito de esto es que una semilla se convertirá en mil semillas. La idea de salvar semillas en un país se convertirá en un movimiento en otro país, como ha pasado en los últimos 30 años. Monsanto no ha conseguido su proyecto de hacer de cada semilla una mercancía transgénica que les tenemos que comprar. Y cada día más y más gente está siendo consciente de lo importante que la semilla viva y no patentada tiene para el sistema de alimentación. La gente se está dando cuenta de que las cualidades nutricionales están relacionadas con los micronutrientes y los oligoelementos, que es lo que nos da el sabor y el olor. Lo maravilloso de los sistemas vivos es que se multiplican y reproducen. Monsanto controla los químicos; los químicos no se multiplican, pero las semillas sí.


¿Cuál es nuestro futuro si no revertimos la situación?

Tenemos dos posibilidades: una es trabajar con la tierra y hacer agroecología, construir sistemas locales, tener alimentación y gente saludable y comunidades con economías saludables. La otra es la continuación de la guerra: nos dan la “revolución verde”, los transgénicos, ahora nos dan la inteligencia artificial, el big data, junto con los tóxicos. Ese sistema ha destruido ya un 75% del planeta. Si sigue un poco más, nos dejará un planeta muerto, lo que significa que nuestra especie no podrá sobrevivir. Si la alimentación industrial y los químicos en nuestra comida se extienden un poco más, la carga de enfermedades será tan alta que ninguna sociedad será capaz de hacerle frente.

Pero hay otra lección sobre los sistemas industriales, que estudié cuando traté de entender por qué los campesinos de Punjab estaban hambrientos. Ahí me di cuenta de que muchos conflictos hoy están provocados por un sistema que genera escasez de suelo fértil, de agua, de semillas, de tierras para cultivar. Esos conflictos son llamados por el sistema dominante “conflictos étnicos y religiosos”, pero no tienen que ver con la religión. El asunto de Punjab no era sobre la religión, era sobre campesinos diciendo “somos esclavos y no podemos elegir qué cultivamos y cómo lo hacemos, y no podemos elegir a qué precio lo vendemos”. Estaban luchando contra el sistema esclavista de la agricultura industrial.

Y la revolución química industrial usa diez veces más agua para cultivar la misma cantidad de alimentos. Puedes coger la zona más fértil y provocar escasez de agua, como en Punjab (pun significa “cinco”, jab significa “agua”). La tierra de las cinco aguas se está quedando hoy sin agua.

Si el 80% del agua que debe verter al lago Chad no llega porque la agricultura industrial necesita extenderse para cultivar productos de primera necesidad para la exportación, esa diminuta masa de agua genera conflictos entre pescadores, pobladores y agricultores. Eso es lo que se vino a llamar el conflicto religioso de Boko Haram. Y en Siria un millón de campesinos fueron desplazados en 2009. ¿Has oído alguna vez sobre el desplazamiento de los campesinos por la sequía prolongada? La “revolución verde” había secado toda el agua de los pozos, el suelo ya no tenía capacidad de absorber el agua. Si no nos tomamos en serio la salud del planeta, nuestra salud y los hechos que generan los conflictos, no tendremos sociedades sostenibles. Estamos hablando de cien años. Estamos hablando, literalmente, de dos generaciones.

Autor
Gladys Martínez López

Miembro del colectivo editor del periódico El Salto.

]]>
https://www.attac.es/2018/02/20/quien-alimenta-realmente-al-mundo/feed/ 0
Las empresas cada vez pagan menos, las personas cada vez más https://www.attac.es/2018/02/19/las-empresas-cada-vez-pagan-menos-las-personas-cada-vez-mas/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=las-empresas-cada-vez-pagan-menos-las-personas-cada-vez-mas https://www.attac.es/2018/02/19/las-empresas-cada-vez-pagan-menos-las-personas-cada-vez-mas/#comments Mon, 19 Feb 2018 06:00:47 +0000 https://www.attac.es/?p=48712

Ramiro Feijoo - infoLibre

Las conclusiones del último estudio de la ONG holandesa SOMO, Tax games: the race to the bottom (El juego de los impuestos: la carrera hacia el fondo) son preocupantes, si no escandalosas. Desde hace más de 30 años, la tendencia es firme: mientras que los impuestos a las empresas en Europa no paran de disminuir, las tasas indirectas tipo de IVA, esto es, aquellas que se cargan de manera plana independientemente del tipo de ingreso, no dejan de crecer. No sólo la sostenibilidad económica de nuestro Estado del Bienestar se encuentra en peligro, sino que estamos creando un sistema regresivo e injusto que encona la sociedad y entorpece la sostenibilidad política.

Respecto a la primera parte de la ecuación, después de establecer el tipo medio del impuesto de sociedades en Europa, el estudio de SOMO llega a la conclusión de que de seguir la tendencia actual a la baja en el año 2052 se alcanzará un tipo del 0%. En los años 80 el tipo medio se situaba en Europa por encima del 40%. Hoy no llega al 25%. De los 27 gobiernos de la UE, doce acaban de bajar el impuesto a las empresas o lo piensan hacer en breve. Sólo dos (Grecia y Eslovenia) lo han decidido subir. Es la carrera de la mayoría de los países europeos por ver quién reduce más el impuesto de sociedades:

Las empresas cada vez pagan menos, las personas cada vez más

Esto sucede al tiempo que los países se han comprometido con los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y la mayoría de ellos sigue defendiendo en teoría el mantenimiento del Estado del Bienestar. Sin embargo, las declaraciones se contradicen con una política que deja al Estado cada vez más raquítico y otorga a las empresas todo el margen de maniobra para la teórica consecución de una prosperidad equilibrada y sostenible. Sin embargo, un reciente estudio de Deloitte indica, para el caso español, que sólo el 9% de las empresas del Ibex 35 han incorporado alguno de los ODS en su estrategia global, es decir, prácticamente no han cambiado en nada su tradicional estrategia encaminada a remunerar exclusivamente a sus accionistas por otra tendente a satisfacer a todos sus grupos de interés.

Hoy por hoy resulta ingenuo e irreal suponer que las empresas pueden liderar el objetivo global de conseguir un crecimiento equilibrado y sostenible, que garantice desde una educación de calidad hasta la igualdad de género pasando por el mantenimiento de los ecosistemas terrestres y marinos, como promueven los ODS. Hoy por hoy (¿alguna vez dejarán de serlo?) los poderes públicos siguen siendo absolutamente necesarios, aunque sus capacidades no paren de debilitarse. Las goteras de nuestros hospitales públicos como metáfora de la situación.

Uno por uno, los estados se han lanzado a una carrera de peligrosas consecuencias en la reducción del impuesto de sociedades. La tendencia es generalizada, como se puede observar en el siguiente gráfico.

Las empresas cada vez pagan menos, las personas cada vez más

¿Que razones hay detrás de todo ello?

    • Un paradigma liberal que equipara bienestar con crecimiento económico y crecimiento económico con emprendimiento privado, cuando está probado que la primera parte de esta ecuación sólo se da en sociedades muy pobres, mientras que en sociedades avanzadas el bienestar social no depende tanto del crecimiento del PIB como de otros factores como la igualdad, la justicia social, la igualdad de género, el acceso a la educación o un medioambiente saludable. Parece bastante fácil de entender, pero la maquinaria ideológica neoliberal nos sigue aplastando con el rodillo de los hechos consumados.

 

    • La suposición de que los bajos impuestos son un argumento decisivo para la implantación de las empresas en un determinado país. Sin embargo, varios trabajos cuestionan esta afirmación. Un estudio del World Bank de 2013 afirma, por ejemplo, que el 90% de los inversores habrían invertido igualmente sin incentivos fiscales. Otro trabajo dirigido por Naciones Unidas, World Bank, el FMI y la OCDE concluía que “los incentivos fiscales importan poco en los estudios del clima de inversión en los países con bajos ingresos y hay muchos ejemplos que han demostrado que estos incentivos son redundantes, esto es, que la inversión se habría producido también sin ellos”. En cambio, la demanda, es decir, la capacidad de consumo de la población es un factor fundamental en estos estudios y, sin embargo, las nuevas políticas no lo tienen en cuenta.

 

    • Se ha aducido también que la baja tributación de las corporaciones puede redundar en salarios más altos, pero esto se contradice radicalmente con las últimas tendencias en las que, mientras que los beneficios crecen, el peso relativo de los salarios no sólo se ha estancado, sino que a menudo se ha reducido (si exceptuamos el de los directivos que, al contrario, no ha parado de crecer).

 

  • Pero el argumento estrella es, desde luego, que los bajos impuestos de sociedades pueden favorecer la inversión. Paradójicamente también la tendencia a la inversión de las empresas se inclina últimamente a la baja, merced a un modelo de empresa cortoplacista orientado a conseguir rápidos beneficios y repartir dividendos entre los accionistas (para entender el proceso, consúltese este artículo).

Desgraciadamente, la bajada sistemática de tipos no es el único factor que conduce a la contribución decreciente de las empresas en términos fiscales. Además, hay que tener en cuenta:

    1. Las desgravaciones, exenciones y créditos fiscales de que gozan empresas, que además se han incrementado durante la crisis para ayudar a reducir el apalancamiento resultante de la burbuja o para facilitar a las entidades bancarias la compra de ciertas cajas en apuros. Por efecto de esto, según un estudio nuestro, en España los incentivos fiscales en el año 2015 fueron de 103.707 millones de euros y se estima que la merma en la recaudación del impuesto de sociedades supuso un 17,4 % en los ingresos referentes a este rubro. Tan profundo ha sido este factor que se está dando el sorprendente fenómeno de empresas que, como CaixaBank, obtienen unos resultados positivos de 638.100 millones y sin embargo les sale a devolver por valor 180.758 millones de euros. Dicho con otras palabras, el Estado está financiando netamente a uno de los bancos más importantes de nuestro país. Estos incentivos están siendo investigados por la Comisión Europea por si constituyen un caso de ayudas ilegales encubiertas.

 

    1. Los tax rulings (bajadas impositivas a la carta acordadas entre el Estado y ciertas compañías) salieron a la palestra con el escándalo Lux Leaks. La política ultra agresiva de Luxemburgo, que ha propiciado que en ocasiones las empresas obtengan tipos cercanos al 0%, no es un fenómeno exclusivo de este país. Irlanda y Holanda, como se sabe, han sido investigadas y castigadas por este tipo de acuerdos con grandes corporaciones.

 

  1. La elusión y evasión fiscal de las grandes empresas supone en la Unión Europea un agujero estimado en 500 billones de euros. En España se calcula que este puede alcanzar los 90.000 millones de euros anuales.

Como resultado de estos tres procesos el tipo general del 25% en el impuesto de sociedades se reduce en la práctica extraordinariamente. SOMO no se atreve a hacer un cálculo, pero para el caso español el propio ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, reconoció que, frente a un tipo real del 22,5%, el tipo efectivo se situaría en el 7%, es decir, una reducción de más de 15 puntos. No existen muchos cálculos tan claros como este en Europa. El caso de Eslovenia, por ejemplo, el tipo real del 19% se quedaba en un tipo efectivo medio del 11,7% en 2016, es decir, una reducción de 5,3 puntos.

El único resultado evidente que está produciendo esta bajada generalizada de impuestos, deducciones, exenciones y sobre todo tax rulings no es el crecimiento de la inversión y la economía productiva, sino de la creciente concentración del mercado y, por ende, la menor competencia empresarial. El proceso no debe verse solo como una tensión de suma cero entre empresas y particulares, sino también entre gran empresa y Pymes, pues estas últimas ni tienen frecuentemente los medios para llevar a cabo eficientes ingenierías fiscales ni por supuesto el tamaño suficiente como para presionar a los estados con beneficios a la carta. Y como resultado, según palabras de Joseph Stiglitz, “el crecimiento de la concentración del mercado explica la bajada de la productividad, la lentitud de la economía y el crecimiento de la desigualdad“.

Pero, ¿está perdiendo recursos el Estado netamente? No tanto como pudiera pensarse por la evolución descrita, porque al tiempo que se reducen los impuestos a las empresas se incrementan las tasas al consumo (IVA). El proceso también es constante, como puede verse en el gráfico:

Las empresas cada vez pagan menos, las personas cada vez más

Es de todos sabido que el IVA es un impuesto plano que carga por igual al consumidor, independientemente de su nivel de renta. Por tanto, la tendencia dominante en Europa es hacia una imposición cada vez más regresiva e injusta, que crea sociedades desiguales y crecientemente conflictivas.

En definitiva, estamos asistiendo a una evolución que tiende a que las empresas reduzcan su contribución fiscal a la sociedad, al tiempo que parte de estas reducciones de los ingresos del Estado se está compensando gracias a los impuestos indirectos al consumo. Mientras que se compromete el mantenimiento del Estado del Bienestar, es más que discutible que este esfuerzo se esté traduciendo en inversión y crecimiento de la economía, más bien las cifras indican lo contrario. Si a ello le sumamos que tampoco estamos asistiendo a un destacable viraje en las estrategias de las empresas hacia la consecución de los ODS, cabe preguntarse consecuentemente si la responsabilidad social de estas avanza en la buena dirección.

Ramiro Feijoo es colaborador del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, ONG miembro de la Plataforma por la Justicia Fiscal española.
]]>
https://www.attac.es/2018/02/19/las-empresas-cada-vez-pagan-menos-las-personas-cada-vez-mas/feed/ 0
El clasismo (discriminación de clase) que aparece en el lenguaje dominante en España https://www.attac.es/2018/02/18/el-clasismo-discriminacion-de-clase-que-aparece-en-el-lenguaje-dominante-en-espana/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-clasismo-discriminacion-de-clase-que-aparece-en-el-lenguaje-dominante-en-espana https://www.attac.es/2018/02/18/el-clasismo-discriminacion-de-clase-que-aparece-en-el-lenguaje-dominante-en-espana/#comments Sun, 18 Feb 2018 06:03:56 +0000 https://www.attac.es/?p=48717  Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

 Este artículo denuncia una situación muy común. Siendo una de las mayores discriminaciones que existen en España (la discriminación de clase) no se habla de ella con la frecuencia que debiera hacerse. Y en cuanto al clasismo en el lenguaje no se habla nada. Por fin se habla de la discriminación en contra de la mujer y cómo aparece en el lenguaje, pero no ha aparecido ningún artículo sobre disciminación de clase en el lenguaje

En el año 2011, uno de los más interesantes críticos de la sabiduría convencional en el Reino Unido, Owen Jones, escribió un libro CHAVS: The Demonization of the Working Class (CHAVS: la demonización de la clase obrera) en el que describió la discriminación tan marcada que existía en aquel país en contra de la clase trabajadora, mostrando cómo tal discriminación aparecía en todas las dimensiones de la sociedad británica, incluyendo en el lenguaje hablado y escrito en las instituciones del establishment político-mediático del país. Dicho establishment constantemente utilizaba en su lenguaje expresiones, al referirse a la clase trabajadora, que eran claramente ofensivas. Tal lenguaje se reproducía también entre las clases más pudientes de la sociedad, desde la burguesía y pequeña burguesía, hasta amplios sectores de las clases medias con educación superior.

Este libro, claramente de denuncia, tuvo un impacto considerable no solo en el Reino Unido (país con un sistema monárquico, donde las fuerzas conservadoras han tenido siempre un gran dominio en las instituciones llamadas democráticas) sino en muchos otros países a los dos lados del Atlántico Norte. El libro, sin embargo, pasó prácticamente desapercibido en España en los mayores medios de información, excepto en algunos círculos muy limitados en los que tal libro se presentó como una curiosidad.

La causa de este silencio es fácil de ver, pues en España la discriminación en el lenguaje y en las actitudes contra la clase trabajadora es tan extensa y generalizada, y está tan imbricada en las instituciones del establishment político-mediático español (y en los mayores medios de comunicación), que la gente apenas se da cuenta. Como ocurre con otras formas de discriminación (como el sexismo y el racismo), cuando estas están muy generalizadas, el que discrimina ni siquiera se da cuenta, pues lo considera como un hecho natural.

El clasismo en el lenguaje de los distintos idiomas que existen en España (castellano, catalán, euskera y gallego)

El mayor indicador de dicha discriminación es que incluso el término clase trabajadora ha casi desaparecido en la narrativa política del país. En realidad, lo que pasa en España demuestra la veracidad del bien conocido principio en los análisis politológicos de las sociedades capitalistas de mayor desarrollo económico que señala que un indicador del poder de la clase dominante en un país es que a mayor fuerza y poder mediático y político de tal clase, menor uso existe de las categorías de clase social por parte de los medios (incluyendo académicos) de información para analizar la realidad que nos rodea. El caso español es paradigmático. Casi nadie utiliza la expresión “clase trabajadora” y todavía menos expresiones como “lucha de clases”. La expresión de dichos términos en las rarísimas ocasiones en las que se utilizan crea inmediatamente en las tertulias o donde sea, una reacción de rechazo, hostilidad o algo peor. Y ello a pesar de que la evidencia de que hay clases sociales (burguesía, pequeña burguesía, clase media y clase trabajadora) en España y de que estas clases tienen intereses distintos y, en muchas ocasiones, opuestos, es abrumadora. (Un ejemplo de ello es que las rentas derivadas de la propiedad y gestión del capital –las rentas de la clase capitalista- han ido creciendo en este país a costa de las rentas del trabajo –las rentas de la clase trabajadora-).

La redefinición de las clases sociales

En España ya no se utilizan ni tales categorías ni tales términos. En su lugar, se habla de tres clases: la clase alta, la clase baja y, en medio, las clases medias, donde estamos supuestamente la mayoría. Al utilizar dichos términos se asume que la clase trabajadora o bien se ha transformado en clase media, o se considera que el mejor término para definirla es clase baja. En realidad, en muchos centros del establishment político-mediático español (incluyendo en Catalunya) constantemente se define a la clase trabajadora como “clase baja”, término que es profundamente ofensivo, pero ni siquiera es percibido como tal (una cosa es decir clase de rentas bajas –lo cual no es ofensivo- y otra decir clase baja –que es ofensivo-). En esta nueva categorización, España se ha convertido en una sociedad de castas: la superior, la media y la inferior.

La subjetividad como justificación del uso de tales términos

Supuestamente la mayoría de la población se define como clase media. En realidad, en estadísticas oficiales de los ministerios y de las consejerías de la Generalitat se utilizan incluso subcategorías, hablando de clase alta, clase media-alta, clase media-media, clase media-baja y clase baja. Ello sería entendible si se quisiera agrupar a la población por niveles de renta. Pero si fuera así deberían llamarse “grupos de renta”, no clases sociales, pues lo que define la clase no es el nivel de renta, sino, entre otras variables, el origen de estas rentas.

La justificación que se utiliza en muchas ocasiones para decir que la mayoría de los españoles son de clase media es el argumento de que así se define tal población cuando se le pregunta a qué clase pertenece. Pero la pregunta es tan sesgada “¿Es usted de clase alta, de clase media o de clase baja?”, que hace inevitable que la gente así se defina. A nadie le gusta definirse como clase baja. Si se le pregunta al mismo ciudadano si es de clase alta, de clase media o de clase trabajadora, la respuesta es probable que varíe. En encuestas que se han hecho dando como opciones de respuesta estas preguntas, resulta que hay más personas en muchos países a los dos lados del Atlántico Norte que se definen de clase trabajadora que de clase media. Predeciblemente no tales encuestas se han hecho en España.

El clasismo en las investigaciones económicas y sociales en las universidades españolas

Tal clasismo tiene lugar en todas las instituciones de la sociedad, incluyendo en los centros académicos, donde el porcentaje de estudiantes procedentes de la clase trabajadora es siempre menor que el procedente de las clases más adineradas. Pero tal discriminación aparece también en los centros de investigación. Por ejemplo, en estudios de análisis económico raramente se utilizan datos producidos por los sindicatos (por considerarlos poco rigurosos) y, en cambio, se utilizan normalmente datos de instituciones bancarias cuya credibilidad (como la crisis financiera ha demostrado) debería ser muy limitada. Estos centros financian gran parte de la investigación económica en España, con los resultados conocidos. Ningún centro académico español predijo la Gran Recesión. Y gran número de economistas “especializados” en temas de vivienda no predijeron la burbuja inmobiliaria.

Los insultos del jugador del Club de Fútbol Barcelona, Sr. Piqué como ejemplos de clasismo

Un caso reciente de clasismo se produjo cuando un jugador del Fútbol Club Barcelona, el Sr. Piqué, intentó ridiculizar a su adversario, el Club Deportivo Espanyol, definiéndolo como el “club de fútbol de Cornellà”, una de las ciudades donde vive gran parte de la clase trabajadora catalana. En realidad el Sr. Piqué, producto típico de la burguesía catalana (la que vive en las zonas acomodadas de Barcelona y cercanías) arrogante y narcisista, al que le encanta ser el enfant terrible (el ídolo de muchos seguidores del Barça insultando a otros equipos a los cuales considera sus adversarios o enemigos), estaba diciendo que el Club Deportivo Espanyol era un club mediocre, al estar en un barrio o comunidad obreros. Al llamar al Espanyol el “club de de futbol de Cornellà”, indicaba que nada bueno podría esperarse de un club que está en un barrio obrero. Y lo que es incluso más llamativo es que ninguna de las críticas que tal personaje recibió en los mayores medios de información hizo referencia a la naturaleza claramente clasista de sus declaraciones. Imagínese que hoy en día hubiera intentado ridiculizar a un equipo diciendo que era un equipo de mujeres. La sabiduría convencional lo habría denunciado como machista, digno del oprobio general. Solo Joan Coscubiela, que fue en su día Secretario General de Comisiones Obreras de Catalunya, lo definió y lo denunció como un ejemplo claro de clasismo. Por lo demás, un silencio ensordecedor sobre el clasismo del Sr. Piqué. Así es hoy Catalunya y el resto de España.

Una última observación. Debido a mi actitud crítica de la sabiduría convencional de este país mis escritos no son bienvenidos en los mayores medios de información y persuasión de este país. De ahí que me permita pedirle al lector que coincida conmigo en que la discriminación en contra de la clase trabajadora (el clasismo tan cotidiano) es una de las mayores lacras en España, distribuya extensamente este artículo.

 

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, y en catalán en la columna “Pensament Crític” en el diario PÚBLIC, 15 de febrero de 2018.

Ver artículo en PDF
]]>
https://www.attac.es/2018/02/18/el-clasismo-discriminacion-de-clase-que-aparece-en-el-lenguaje-dominante-en-espana/feed/ 0
Encabezada por Suiza y los Estados Unidos: la verdadera lista de paraísos fiscales https://www.attac.es/2018/02/17/encabezada-por-suiza-y-los-estados-unidos-la-verdadera-lista-de-paraisos-fiscales/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=encabezada-por-suiza-y-los-estados-unidos-la-verdadera-lista-de-paraisos-fiscales https://www.attac.es/2018/02/17/encabezada-por-suiza-y-los-estados-unidos-la-verdadera-lista-de-paraisos-fiscales/#comments Sat, 17 Feb 2018 06:01:51 +0000 https://www.attac.es/?p=48720 Eric AlbertLE MONDE ECONOMIE

A la asociación Tax Justice Network le preocupa la actitud cada vez más agresiva de Washington para recuperar el dinero extranjero.

¿Una lista negra de paraísos fiscales, con criterios objetivos y sin negociaciones secretas de último minuto? Sin parecido alguno con la polémica lista confeccionada por la (UE), en la que solo quedan nueve países, la de la asociación Tax Justice Network (TJN) se elabora cada dos años, examinando escrupulosamente ciento doce jurisdicciones. La última ha sido publicada el pasado 30 de enero y una vez más Suiza encabeza la clasificación, seguida por los Estados Unidos y las Islas Caimán.

«A diferencia de otras listas, esta no está basada en decisiones políticas”, deja caer TJN. Así que Europa no está exenta: Luxemburgo ocupa el 6º puesto, justo por delante de Alemania, mientras que Guernsey ocupa el 10º. Tres jurisdicciones asiáticas se encuentran también en el Top 10: Hong Kong, Singapur y Taiwán.

Una de las principales aportaciones de esta clasificación es que deja patente el auge de los Estados Unidos. Clasificados en el 6º puesto en 2013, y posteriormente en el 3º en 2015, llegan ahora segundos. “Y si las cosas siguen así, es muy posible que encabecen la próxima clasificación”, considera John Christensen, el presidente de TJN. La razón: la decisión política de los Estados Unidos de luchar firmemente contra los paraísos fiscales en el extranjero, al tiempo que se muestran muy laxistas en su territorio.

“Opacidad financiera”

El estudio de TJN va más allá de los simples paraísos fiscales para concentrarse en el concepto más amplio de “la opacidad financiera” de los países. El cálculo combina dos índices: la transparencia de una jurisdicción (intercambio automático de datos o no, existencia de un registro de beneficiarios de las empresas o no, etc.) y el tamaño de su sector financiero. Mediante esta combinación, TJN mide el impacto mundial del país sobre las finanzas dudosas (delincuencia financiera, evasión fiscal, blanqueo de dinero, etc.).

Si solo tenemos en cuenta la primera medida, los paraísos fiscales más cerrados son Vanuatu, Antigua y Barbuda y las Bahamas. Pero si integramos su importancia en las finanzas mundiales, Suiza (4,5 % de los flujos financieros internacionales) y los Estados Unidos (22,3 %) pasan a la cabeza.

En el caso de Suiza, TJN reconoce que se han hecho verdaderos esfuerzos, pero la asociación considera que estos son parciales y lentos. Si nos centramos en lo positivo, el país ha aceptado sumarse al acuerdo de intercambio automático de datos creado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). la Confederación Helvética aplica esta medida, piedra angular de la lucha contra la evasión fiscal, desde el comienzo del año. Concretamente, esto significa que si un español tiene una cuenta en Suiza (declarada o no), las autoridades españolas deberán ser informadas de forma automática, sin necesidad de pedirlo.

Una actuación a dos velocidades

El problema, según TJN, es que Suiza ha optado por una actuación a dos velocidades: una cooperación ejemplar con los países occidentales, pero una verdadera renuencia a intercambiar datos automáticamente con los países emergentes. Es lo que la asociación denomina el enfoque “cebra”. “Dinero limpio, blanco, para los países ricos y poderosos; dinero sucio, negro, para los países vulnerables y en vías de desarrollo”.

Si Suiza es la historia de una mejora insuficiente, los Estados Unidos representan en cambio, una situación que empeora. Según TJN, la estrategia estadounidense se resume así: “Se defiende contra los paraísos fiscales extranjeros, al tiempo que es un paraíso fiscal para los extranjeros».

En el núcleo de este enfoque unilateral se encuentra el rechazo de los estadounidenses a sumarse al intercambio automático de datos de la OCDE. Washington no lo estima necesario, ya que tiene su propia legislación, vigente desde 2014, basada en el mismo principio: la ley de cumplimiento tributario de cuentas extranjeras (FATCA – Foreign Account Tax Compliance Act). El problema: esta ley es una profundamente desequilibrada, pues obliga a los países extranjeros a enviar toda la información que tienen sobre los ciudadanos estadounidenses, pero se muestra muy poco generosa a la hora de informar sobre los extranjeros que tienen cuentas en los Estados Unidos.

Delaware, Wyoming, Nevada: «El Salvaje Oeste» fiscal

Resultado, las instituciones financieras americanas se aprovechan de ello para ir a la caza de clientes, en especial en los países emergentes. “Han puesto en marcha un marketing muy agresivo en el ámbito internacional, un marketing que subraya el hecho de que la FATCA no es recíproca”, explica el Sr. Christensen.

Al parecer les funciona: la cuota de mercado de los Estados Unidos en los flujos financieros internacionales ha pasado del 19,6 % en 2016 al 22,3 % actualmente. A esto se añade la actitud de los Estados de Delaware, Wyoming y Nevada, que permiten registrar muy fácilmente empresas testaferro y trust completamente anónimos. «Aquello es el Salvaje Oeste», estima el Sr. Christensen.

Por último, la clasificación de TJN es un poco indulgente con Alemania, que da largas en Bruselas para evitar la creación de un registro de beneficiarios de los instrumentos financieros, y que no se decide a firmar los acuerdos de intercambio automático de datos con los países emergentes. En cuanto al Reino Unido, su buen resultado (23er puesto, justo por delante de Francia, que ocupa el 25º puesto), se explica porque se toma de forma aislada, lejos de sus dependencias y de sus territorios de ultramar semi- autónomos: «La duplicidad es flagrante», concluye el Sr. Christensen.

Traducción para ATTAC España: Patricia Posadas

Ver el artículo en francés: http://www.lemonde.fr/economie/article/2018/01/30/suisse-et-etats-unis-en-tete-le-vrai-classement-des-paradis-fiscaux_5249347_3234.html#tLaPDI312ssZ1TIC.99

 

Corresponsal en Londres

]]>
https://www.attac.es/2018/02/17/encabezada-por-suiza-y-los-estados-unidos-la-verdadera-lista-de-paraisos-fiscales/feed/ 0
El pensamiento único se esconde en el algoritmo https://www.attac.es/2018/02/16/el-pensamiento-unico-se-esconde-en-el-algoritmo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-pensamiento-unico-se-esconde-en-el-algoritmo https://www.attac.es/2018/02/16/el-pensamiento-unico-se-esconde-en-el-algoritmo/#comments Fri, 16 Feb 2018 06:00:08 +0000 https://www.attac.es/?p=48710 Cristina Monge - infoLibre

Una idea empieza a cobrar fuerza en ensayos y reflexiones: perplejidad, desconcierto, incomprensión. Tanto si se trata de describir el paisaje después de la crisis como de entender las noticias cotidianas, nos sentimos cada vez más inseguros, perplejos e incapaces de aprehender la realidad con fuerza suficiente para entenderla y explicarla. Hace unas semanas citaba aquí mismo el libro de Antón Costas El final del desconcierto, unos días después participaba en la presentación del número 12 de la revista Crisis con un especial sobre Desconcierto presente y futuro, y recientemente he sabido que Daniel Innerarity publicará el 21 de febrero un nuevo ensayo bajo el título Política para perplejos. 
¿A qué se debe semejante despiste? Podría decirse que el momento de cambio, incertidumbre y nacimiento de nuevos paradigmas en que vivimos acarrea inevitablemente esa inseguridad, y probablemente así sea, pero merece la pena ir deteniéndose en algunos de los hechos concretos que generan esta sensación. Esta semana, uno ha tomado protagonismo: el algoritmo. Es decir, un sistema de toma de decisiones resultante de cálculos automáticos en ordenadores sin más intervención humana que su programación. No es que sea nuevo, ni mucho menos, pero hemos visto cómo se ha convertido en el blanco de todos los que intentaban explicar el batacazo del Dow Jones y del resto de los índices bursátiles.
Con la intención de hacer comprender ese Frankenstein en que se han convertido las Bolsas, se nos dice que, en previsión de la subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, el algoritmo se puso a funcionar y en apenas unas horas provocó un terremoto que ha hecho cerrar la semana con una bajada en torno al 5%, la mayor caída porcentual desde 2011.
Pero, ¿qué fue lo que activó esta reacción del famoso algoritmo? Un razonamiento en cadena fundado en expectativas y especulaciones: el incremento del empleo llevaría a un mayor consumo y una subida de los tipos de interés, coincidiendo además con la incertidumbre que genera la entrada en escena de un nuevo presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Así dicho, no me extraña que el fenómeno genere desconcierto y perplejidad. O sea, ¿que un incremento del empleo hundió la bolsa? Sin embargo, la cosa cambia cuando se empieza por explicar que hace años que aproximadamente la mitad de las operaciones bursátiles del mundo son ”operaciones a corto”realizadas por unas máquinas cuya programación se basa en comprar y vender en cuestión de nanosegundos con el único objetivo de especular en esas operaciones y obtener así beneficios sin mayor aportación a la economía real. A esto, otros analistas añaden más elementos como puede ser la previsible subida del dólar a consecuencia de la posible repatriación de 400.000 millones de dólares de las compañías estadounidenses, o el efecto de “mal de altura” que sufrió el Dow Jones tras un mes de enero en que se había revalorizado un 30%, etc… Y posiblemente, las causas habrá que buscarlas en todos estos elementos y alguno más que ahora se nos escapa.

Sea como sea, el algoritmo lo que hace es reflejar decisiones tomadas por humanos que apuestan por una economía especulativa alejada de cualquier anclaje en la economía real. Son los expertos los que programan el algoritmo de acuerdo a unas decisiones de marcado carácter ideológico. ¿O acaso el modelo económico por el que se opta no lo es?

Me atrevo a aventurar que el debate es de fondo y no lo resolveremos en dos días. De hecho, la BBC ha difundido un reportaje donde recoge “5 algoritmos que ya están tomando decisiones sobre tu vida y que quizá tú no sabías”. Presta atención a programas encargados de filtrar los curriculum de candidatos a un empleo, –estimando que en EEUU el 70% de las solicitudes de empleo son filtradas por un algoritmo antes de ser analizadas por un humano– en base a criterios que no son conocidos; nombra sistemas que rastrean nuestras compras en Internet como indicador para decidir si el banco debe darnos un crédito en función de lo que compramos; y alerta de que en 10 estados de EEUU los jueces utilizan para dictar sentencia un programa llamado COMPAS, un algoritmo de evaluación de riesgos que dice predecir las probabilidades de que un individuo cometa un crimen, y en el que, por cierto, alguien ha decidido que los negros tienen más probabilidades de delinquir que los blancos.

Los criterios para que un candidato sea idóneo para un puesto de trabajo, merecedor de un crédito bancario o más propenso a delinquir son variables programadas de forma opaca de acuerdo a valoraciones subjetivas de una persona humana o un grupo de ellas.

Si se quiere profundizar en el tema, Christopher Steiner en su Automate This. How algorithms took over our markets, our jobs, and the world, explora muchos de los campos en los que estos algoritmos están operando, llegando a predecir, por ejemplo, la capacidad de liderazgo de un sujeto mediante un análisis sintáctico de sus correos electrónicos. Y si se le quiere poner un poco de humor, aquí se describe cómo el algoritmo llevó a Tesla a incrementar su capitalización bursátil en 100 millones de dólares al no saber interpretar una broma en forma de anuncio.

Pensar que un algoritmo, en base a un número de variables codificadas puede predecir estos comportamientos de personas, de grupos humanos o de mercados mediante valoraciones neutras, objetivas e irrebatibles, no deja de ser otra forma de pensamiento mágico.  Resulta fácil echarle la culpa al algoritmo y obviar que el bicho en cuestión obra de acuerdo a órdenes programadas por humanos con intención, ideología y opciones propias, como no podía ser de otra manera.

Más que mirar al algoritmo, podríamos empezar a sospechar que el pensamiento único ha encontrado la manera de convencernos de que lo es. O como decía aquel, “Si no creo en el Dios verdadero, cómo voy a creer en los demás”.

 

]]>
https://www.attac.es/2018/02/16/el-pensamiento-unico-se-esconde-en-el-algoritmo/feed/ 0
Rescates para los de siempre https://www.attac.es/2018/02/15/rescates-para-los-de-siempre/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=rescates-para-los-de-siempre https://www.attac.es/2018/02/15/rescates-para-los-de-siempre/#comments Thu, 15 Feb 2018 06:00:57 +0000 https://www.attac.es/?p=48694 Alberto Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

En 2018 veremos cómo se lleva a cabo otra estafa legal: el rescate de las autopistas. Hace años el Gobierno encargó su construcción a constructoras que inflaron los costes hasta un 30%. Como casi nadie pasaba por allí, las constructoras quebraron. Pero no perdieron, pues el negocio era redondo: los beneficios estaban garantizados. El Gobierno había puesto al Estado, a todos nosotros, de avalista. En caso de pérdida, pagamos nosotros. El rescate puede costar hasta 4.500 millones de euros. Pero no será el último rescate. El Gobierno ha anunciado que tras sanearlas las volverá a privatizar para que las gestionen las mismas empresas que las quebraron. Y el Estado volverá a ser el avalista. Se rescató, se rescata y se rescatará a los de siempre mientras las pensiones, la sanidad, la educación, la cultura y nuestro futuro son recortados. Que te rescaten depende de la clase social a la que pertenezcas. ¿Tendrá algo que ver que algunas de esas empresas aparezcan en los papeles de Bárcenas como donantes del PP? ¿Será por eso que no apoyan nuestra idea de investigar con una auditoría?

]]>
https://www.attac.es/2018/02/15/rescates-para-los-de-siempre/feed/ 0