ATTAC España https://www.attac.es Justicia económica global Wed, 18 Jul 2018 08:12:22 +0000 es-ES hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.7.1 Juego de tronos, desigualdad y pobreza en el Reino de España https://www.attac.es/2018/07/18/juego-de-tronos-desigualdad-y-pobreza-en-el-reino-de-espana/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=juego-de-tronos-desigualdad-y-pobreza-en-el-reino-de-espana https://www.attac.es/2018/07/18/juego-de-tronos-desigualdad-y-pobreza-en-el-reino-de-espana/#comments Wed, 18 Jul 2018 05:00:34 +0000 https://www.attac.es/?p=49536 Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

 

Recién se ha recordado que en 1977, el hoy Rey emérito Juan Carlos I, envió una carta al Sha de Persia, Reza Pahlevi, en la que le pedía diez millones de dólares para ayudar a la candidatura de Adolfo Suárez a vencer a Felipe González del PSOE en las elecciones generales. Las primeras democráticas tras la dictadura franquista y así reforzar la débil monarquía. Esa carta del entonces rey fue citada en 2009 en el libro Adolfo Suárez: ambición y destino del periodista Gregorio Morán, pero antes se había publicado en las memorias de Asadollah Alam, primer ministro de Irán de 1962 a 1964 .

Por si ese recuerdo no fuera bastante asombroso, portadas de diarios y sumarios de informativos televisivos y radiofónicos destacan estos días declaraciones de Corinna, empresaria alemana de origen danés (que pretende ser princesa), cuya aparición en los medios es frecuente desde 2006 por su relación con el rey Juan Carlos I de España. Corinna le organizó al entonces rey safaris en África y lo representó ante magnates, altos dignatarios, empresarios rusos y de Arabia Saudí. El calibre de las declaraciones de la señora Corinna ha movido a los grupos parlamentarios de Unidos Podemos, Compromís, PdeCAT y Bildu a solicitar que Juan Carlos I acuda a una comisión de investigación del Congreso. Para explicarse.

Pagando por la austeridad impuesta

Y, mientras quien fuera según algunos medios ‘amiga íntima y entrañable del rey emérito’ ha hablado en la radio de presuntas comisiones, intermediación en negocios y testaferros, España no deja de arrastrar problemas serios y graves que afectan a mucha gente. Como el aumento que no cesa de la desigualdad y el crecimiento de la pobreza, legados infames de los gobiernos del Partido Popular, pero también fruto de la blandura política del gobierno de Zapatero en el inicio de la crisis ante las implacables exigencias de austeridad de la Unión Europea.

Si nos referimos a la pobreza, recordemos para hacer boca que España es el séptimo país del mundo con mayor proporción de trabajadores pobres, según informe de la OCDE: 15%. De los ciento noventa y tantos estados del mundo, solo tienen mayor proporción de trabajadores con empleo, pero pobres, China, India, Costa Rica, Brasil, Turquía y México. Además, España es el único país europeo de la OCDE entre los diez primeros países del mundo con trabajadores pobres.

¿Qué significa ser trabajador pobre? Que lo que te pagan por tu trabajo no alcanza para comer todos los días del mes (y por eso has de recurrir a Cáritas o a los bancos de alimentos) tampoco puedes poner la calefacción ni otras acciones de vida normal decente.

Eso es pobreza.

Además de la innegable pobreza, según el informe Premiar el trabajo, no la riqueza, de Oxfam Intermón, en el Reino de España el 10% de personas más ricas del país posee más riqueza que el 90% restante y solo un muy minoritario 1% de población española acapara la cuarta parte de la riqueza nacional. Ese 1% son menos de 50.000 personas en una población de más de 46 millones y esos pocos acaparan tanto como un cuarto de billón de euros. El informe citado señala a España como tercer país más desigual de la Unión Europea y en el que más ha crecido la desigualdad desde 2007.

Eso es desigualdad.

El crecimiento no asegura la vida digna de la mayoría

Desigualdad y pobreza que tienen mucho que ver con la impuesta política europea de austeridad presupuestaria que, en román paladino, significa rebajas considerables en presupuestos sociales y recortes en los servicios públicos que satisfacen los derechos humanos de la ciudadanía. Recortes impulsados por la neoliberal obsesión de reducir el déficit público de los estados miembros de la Unión Europea al precio de que la mayoría viva peor.

Una obsesión que sin la menor duda responde a los intereses y apetitos del minoritario sector financiero europeo que ansía mantener y aumentar su multimillonario negocio de prestar a los Estados y cobrar elevados intereses. ¿Cómo explicar de otro modo que las normas de la UE prohíban que el Banco Central Europeo preste directamente a los Estados de la Unión de no ser para asegurar el negocio de los banqueros?

La nefasta política de austeridad (recortes y rebajas de partidas sociales) en teoría alienta el crecimiento. ¿Promueve el crecimiento? Más bien al revés, sobre todo si se considera que el crecimiento no asegura la vida digna de la mayoría de población. Hay numerosos ejemplos en países del antaño denominado Tercer Mundo como Brasil o México. Según varios estudios en los que destaca el de Oxfam Intermón, la austeridad impuesta retrasa la verdadera recuperación. La que notaría para bien la mayoría ciudadana en su vida cotidiana.

Pero esto viene de lejos. Ya en los años ochenta y noventa del siglo XX, los países de América Latina, Asia y África, que aplicaron las recetas de austeridad impuestas por el Fondo Monetario Interrnacional (FMI), lo pagaron caro con el empobrecimiento general de sus poblaciones… aunque mostraran cifras macro-económicas positivas. Pero, ¿saben?, las mejoras que no llegan a la gente común no son mejoras, por mucho que lo proclame la macro-economía. Esas cifras ‘positivas’ en realidad indican que la minoría de siempre se ha apropiado de más, de mucho más, ha acaparado aún mucho más, y para ese viaje no hacían falta alforjas.

Además, la situación se complica y empeora para la gente normal cuando se afianza la economía sumergida, riqueza que escapa al control del Estado, riqueza que no paga impuestos. Según el sindicato de técnicos de Hacienda, GESTHA, el paro y la corrupción disparan en España una economía sumergida que supone la evasión fiscal de 60.000 millones de euros al año. En España no hay estimaciones oficiales de economía sumergida y la única referencia fiable es la del Parlamento Europeo en 2012: casi el 25% del PIB español sería economía sumergida; siete puntos más que en 2008 y casi la cuarta parte de la riqueza nacional que en dinero se acerca al cuarto de billón de euros anuales. Mucho dinero.

Sin voluntad para conocr la economía sumergida

Por ser necesario conocer el volumen de la economía sumergida, se solicitó al Instituto de Estudios Fiscales del ministerio de Hacienda que aportara personal y medios para un estudio de la realidad de esa economía ilegal sumergida. Pero el instituto no mostró mucho interés. Por su parte el cuerpo de Inspectores de Hacienda del Estado quiso elaborar un informe sobre esa sumergida actividad económica, pero lo abandonaron por falta de apoyo institucional y económico.

Si volvemos a la innegable pobreza en este país, una de cada cinco personas (casi 22% de población) vive en pobreza con menos de 8.522 euros al año. Sobrevive (porque eso no es vivir) con menos de 710 euros mensuales y, además según UNICEF, el 31% de niños y niñas en España (2.300.000) vive en pobreza. Una cifra elevadísima.

Además, recordemos que, según la última Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística, la pobreza impide alimentarse bien a los integrantes  de más de 700.000 hogares españoles, la mayoría con niños. Esos millones de ciudadanos no pueden comer cada dos días carne, pollo o pescado (como recomienda la Organización Mundial de la Salud) y eso tiene muy malas consecuencias para el crecimiento. Y sencillamente no pueden porque no tienen el dinero para comprar esos alimentos. Ya son tres años seguidos  con malos datos de alimentación en este país.

¿Cuando se abordará en serio acabar con la pobreza y la desigualdad?

¡Por razones!

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OTAN y guerra comercial. La amenaza Trump https://www.attac.es/2018/07/17/otan-y-guerra-comercial-la-amenaza-trump/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=otan-y-guerra-comercial-la-amenaza-trump https://www.attac.es/2018/07/17/otan-y-guerra-comercial-la-amenaza-trump/#comments Tue, 17 Jul 2018 05:00:51 +0000 https://www.attac.es/?p=49532 Carlos Martínez – Consejo Científico de ATTAC España

La cumbre de la OTAN en Bruselas que se ha celebrado estos días, entre el 9 y el 12 de Julio de 2018 con todas sus diferentes sesiones y preparativos inmediatos, ha supuesto un capítulo más en el enfrentamiento Europa occidental y los EE.UU, dentro de la crisis de la Unión Europea y la guerra comercial mundial. De hecho la impresión es que todo está patas arriba en el sistema mundo unipolar que los EE.UU y Trump tratan de mantener.

Todas las clases populares del estado español, tienen derecho a conocer la crisis profunda de las grandes instituciones del capitalismo y que estamos en una guerra comercial entre Oriente y Occidente, pero de la que parte de Occidente, desea zafarse, eso sí, quedado bien con el padrino americano, lo cual es muy difícil.

De hecho el propio Trump ha amenazado con utilizar la OTAN que es una estructura militar, contra aquellos estados europeos que no sigan sus propuestas de incremento en gastos de defensa. Pero, ¿es que Trump es un loco peligroso? No. Trump simplemente es el representante del capitalismo (hay sectores capitalistas que sí creen en la mundialización) que ya no cree en la globalización, porque no les sirve a sus conveniencias, además la OTAN es el gendarme que sirve a los intereses de los EE.UU pero no sólo como Estado, sino como conglomerado militar-industrial-comercial. Por tanto Trump no desvaría cuando habla de utilizar la OTAN, pues es precisamente para lo que la OTAN, tras la caída del bloque del Este, está concebida. También antes de la caída del muro.

¿Cómo se vislumbra la guerra comercial? ¿Nos afecta? Pues para ver si a España le afecta solo hay que preguntárselo a los productores de aceituna negra de masa para verlo. Y ese es un pequeño ejemplo. La recesión más temprana que tardía que la guerra comercial puede traer, también nos afectará. La reflotación de los aranceles al objeto de proteger las producciones nacionales y las industrias y agricultura de cada estado y de los EE.UU en particular puede alcanzar entre el 30 y el 60% del alza de los mismos. Según el premio Nobel de economía Krugman eso puede significar una caída a la mitad del crecimiento mundial con bajadas de un 2 al 3% del PIB mundial. Lo que se traduce en destrucción de empleo y empobrecimiento, que tan solo con un cambio del paradigma económico y energético se podrá paliar.

¿Qué es el comercio desde hace ya siglos?. Pues la guerra con mercaderías y sin cañones, pero cuando eso no funciona o no se garantizan los intereses a los comerciantes más poderosos, entonces es la hora, antes de las cañoneras, ahora de los portaviones y/o los misiles.

Trump impone aranceles, la UE por ahora cobarde y con al menos la mitad de sus estados miembros, más fieles a los EE.UU que a Europa/Unión aunque proteste, soporta. Pero China contraataca y sube sus aranceles. Rusia y China establecen entre ellos y otras potencias emergentes o de su órbita sólidos acuerdos comerciales, de los que Irán no es ajeno, pues garantiza el petróleo a China, la India… por eso el petróleo sube y las políticas Trump y las sanciones UE a Irán y Rusia no son ajenas a esas subidas. Son culpables. Además Rusia, China e incluso Irán son potencias militares que no temen a los EE.UU puesto que su tecnología militar es más barata y encima más eficaz y están unidos sólidamente por tierra.

Alemania ha merecido todas las collejas de Trump porque llevan los alemanes tiempo negociando con rusos (gas natural) y los chinos. De hecho China impulsa “la ruta de la seda” que no sólo es un proyecto de grandes infraestructuras de transportes terrestres que une territorios de Asia y Europa, es toda una operación comercial a gran escala. De hecho los puertos españoles de Algeciras, Barcelona y Valencia ya dependen para su éxito del comercio naval chino y los chinos nos son ajenos en absoluto a la crisis de la estiba en nuestros puertos, para bien y para mal. Otro ejemplo, Algeciras no puede permanecer ajena a la ruta de la seda, pero para eso necesita su conexión ferroviaria. Porque, ojo, el eje de la ruta de la seda será el ferrocarril de mercancías preferentemente y los puertos su fuerza auxiliar. Téngase en cuenta que China, el interior de Asia y Rusia más Europa UE, son una inmensa plataforma terrestre.

Trump recela de Alemania, pero la RFA mira hacia Oriente. Por eso la OTAN entra en juego en la guerra comercial, que es eso, una guerra. Claro y para no perdernos no hablaremos en éste artículo de la guerra de monedas y de las recientes victorias del yuan contra el dólar o de como por papanatas el euro pierde batallas ante el dólar. Parece que Alemania lo tiene claro. Esperemos que el gobierno español, no se quede viéndolas pasar y sobre todo no se equivoque de aliados comerciales.

El sistema-mundo como sostiene Wallerstein está cambiando. La izquierda y los sindicatos de clase deben estar muy atentos a esos movimientos. El movimiento socialista democrático internacional debe establecer solidas alianzas internas. Pero debemos exigir a los medios informativos que dejen de engañar a las personas e informen de lo que realmente está ocurriendo y tal vez entenderán muchas más cosas. El rapapolvo de Trump a Sánchez no nos debe resultar extraño, pues no en balde Trump y lo que representa, así como la derecha española, nunca estarán satisfechos con las izquierdas por moderadas que sean.

La OTAN es el gendarme de los intereses comerciales de los EE.UU y de las multinacionales, luego, ¿de qué nos extrañamos si Trump utiliza la Alianza Atlántica para amenazar poniendo como excusa la locura de que todos los socios lleguen al 2% de su presupuesto en gastos militares? No, es su lógica. Trump y el capitalismo que le apoya lo que están es defendiendo es su petróleo, su gas, su acero, su industria militar, su trigo, sus dólares.

 

Carlos Martínez es politólogo, del Consejo Científico de ATTAC y socialista independiente (PSF)

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Permisos de paternidad y maternidad a reforma: trampas muy disimuladas https://www.attac.es/2018/07/16/permisos-de-paternidad-y-maternidad-a-reforma-trampas-muy-disimuladas/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=permisos-de-paternidad-y-maternidad-a-reforma-trampas-muy-disimuladas https://www.attac.es/2018/07/16/permisos-de-paternidad-y-maternidad-a-reforma-trampas-muy-disimuladas/#comments Mon, 16 Jul 2018 05:00:34 +0000 https://www.attac.es/?p=49527  María Pazos Morán – Consejo Científico de ATTAC España

Cuanto más avanza el  consenso social a favor de repartir equitativamente el cuidado y el empleo entre hombres y mujeres (o sea, eliminar la división sexual del trabajo), más se complican las regulaciones de los permisos. En nuestro país hay 3 reformas propuestas: la de UP_ECP-EM, que adoptó el diseño de la PPIINA; la del PSOE y la de Ciudadanos.

Mientras que el diseño de la PPIINA es fácil de explicar (en este video de 2 mn. está todo), las otras dos reformas están llenas de “letra pequeña”. Son regulaciones con tantos entresijos que es desesperante tratar de entenderlas y de explicarlas. Hay cláusulas aparentemente contradictorias. Por ejemplo, Ciudadanos justifica los permisos transferibles (que llama “de libre distribución entre progenitores”) en aras de la “libertad de elección familiar”, pero luego pone las 10 semanas intransferibles “ininterrumpidas”, impidiendo a las personas progenitoras que elijan organizarse y turnarse como les convenga. O sea: libertad de elegir según qué.

Leyendo las Proposiciones de Ley nos encontramos con muchas complicaciones aparentemente innecesarias, como si quienes las hubieran redactado no tuvieran el don de la economía del lenguaje. Sin embargo, estas complicaciones no son nuevas y tienen una función: mediante argucias similares se ha conseguido que en la mayoría de los países europeos actualmente las mujeres cuiden a tiempo completo a sus criaturas practicamente el primer año completo (por lo menos) y que los hombres no se queden nada o casi nada de tiempo solos al cargo del bebé.

Claro, que si nos dijeran que iban a aprobar una Ley con ese efecto la rechazaríamos. Por eso todo se complica de tal forma que esos efectos no son evidentes sin conocer a fondo las experiencias de otros países. Además, la casuística se hace más variada. Incluso, tanto en otros países como en las regulaciones propuestas, cualquier afirmación podrá contradecirse con el argumento de que hay excepciones. El criterio de simplicidad es uno de los que deberían regir la actividad legislativa en democracia, precisamente porque legislar engorrosamente provoca indefensión en la ciudadanía.

El conocimiento de la realidad se dificulta aún más porque tampoco se publican ciertos datos clave, como por ejemplo el uso a tiempo parcial del actual permiso de paternidad español, o en qué medida las mujeres islandesas compatibilizan el permiso a tiempo parcial con la reducción de jornada por la parte que les tocaría ir a trabajar, convirtiéndose así en cuidadoras a tiempo completo a la mitad de paga. O, en los países en los que el permiso se puede tomar hasta los 12 años como en Suecia, tampoco se publica regularmente la edad a la que se lo van cogiendo los padres.- son datos que exigen estudios sociológicos, y para ello hay que tener interés en promoverlos.

Pero sí hay una norma social en cada país que al final se descubre (aunque a veces hay conocer mucho un país para desvelar algunos secretos bien guardados que una vez descubiertos no te niega nadie), por mucho que haya casos minoritarios que la esconden (la “disfunción narcotizante”). Y esa norma social es la que sufren las mujeres. Y no es lo mismo el efecto de unos permisos que resultan en un uso tan desigual en Suecia que el efecto de la misma reforma en países con alto nivel de paro y de precariedad femenina como Estonia o España. A este respecto, debemos preguntarnos cómo es que Ciudadanos reivindica el modelo sueco precisamente para los permisos (muy desiguales allí), pero no para todo lo demás, que es lo que sí está bien en Suecia (en este artículo lo explico: “El ‘modelo nórdico’ de Ciudadanos)

Por todo ello, y considerando que estamos en un momento crucial, he elaborado este documento de comparación entre las reformas que hay actualmente propuestas en España:

Comparación de las reformas de los permisos propuestas y su uso esperado

 

Blog de María Pazos Morán

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El fascismo financiero y la irreformabilidad del sistema (II): Origen e instrumentos https://www.attac.es/2018/07/15/el-fascismo-financiero-y-la-irreformabilidad-del-sistema-ii-origen-e-instrumentos-2/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-fascismo-financiero-y-la-irreformabilidad-del-sistema-ii-origen-e-instrumentos-2 https://www.attac.es/2018/07/15/el-fascismo-financiero-y-la-irreformabilidad-del-sistema-ii-origen-e-instrumentos-2/#comments Sun, 15 Jul 2018 09:03:15 +0000 https://www.attac.es/?p=49523 Alfredo Apilánez – trampantojos y embelecos

2) Causas e instrumentos del fascismo financiero

2A) ‘El mecanismo se encasquilló’: Nixon Shock, 1971

En los años 70 se produce la crisis más grave del capitalismo desde la segunda guerra mundial. El mecanismo se encasquilló. Después del auge casi inagotable de los ‘treinta gloriosos’, las economías occidentales entran en la fase de estancamiento conocida como estanflación, con altos niveles de inflación y desempleo. El sueño de un capitalismo estable, con crecimiento sostenido y un cierto equilibrio entre el trabajo y el capital y gestionado a través del Estado del bienestar y las políticas redistributivas de tipo keynesiano se truncó abruptamente. El desplome de la rentabilidad provocó un cambio drástico en la política del capital. Era necesario como siempre aumentar la explotación del trabajo para restaurar la maltrecha tasa de ganancia. Pero la cuestión era cómo lograrlo sin erosionar gravemente el consumo y la capacidad de reproducción del sistema. Fue en ese momento cuando el «capital ficticio», como lo llamaba Marx, levantó el vuelo. ¿Por qué se produce esa explosión del capital financiero? El resumen que hace el economista marxista Michel Husson de la génesis de la financiarización es inmejorable: “De este modo, la falta de oportunidades para sostener una acumulación rentable, a pesar de la recuperación de los niveles de ganancia gracias a la ofensiva neoliberal sobre los trabajadores, movilizó una masa creciente de rentas financieras en busca de valorización: allí es dónde se encuentra la fuente del proceso de financiarización”.

El crecimiento desorbitado del crédito y del casino financiero sería, por tanto, una consecuencia de los obstáculos del proceso de acumulación “real”, una fuerza que contrarresta la tendencia al estancamiento y que ayuda a sobrevivir al sistema más allá de su fecha de caducidad. Como explica Husson: “El consumo derivado de ingresos no salariales (rentistas) y el recurso al crédito deben compensar la caída drástica del consumo salarial. He aquí, por cierto, la raíz del brutal aumento de la desigualdad”.

Se acabó la ‘buena forma de hacer ganancias’ y comienza la podredumbre del capitalismo senil que cada vez se basa menos en actividades productivas y más en el casino financiero global: la pérdida de dignidad del capital, como la califica Toni Negri, una de las luminarias de la posmodernidad.

Si hubiera que elegir una fecha simbólica para el inicio de la contrarrevolución neoliberal y del proceso de financiarización ésta sería el 15 de agosto de 1971 (“el día en que la historia financiera del mundo cambió para siempre” en los solemnes términos de Alejandro Nadal).  En el llamado Nixon Shock el gobierno estadounidense suspendió la convertibilidad entre el dólar y el oro, dinamitando el mecanismo regulador del comercio y las finanzas internacionales surgido de la Segunda Guerra Mundial. Los circuitos financieros se vieron anegados de dólares imprescindibles en el comercio de las fuentes de energía y materias primas estratégicas. Los petrodólares y eurodólares que fluían hacia la banca de Wall Street proporcionaron el combustible para el crecimiento exponencial de las “innovaciones” financieras y fueron el sustento de las formidables burbujas inmobiliarias y de la geopolítica actual basada en el binomio dólar-oro negro. Hipotecas y drones. He aquí las bases del imperialismo decadente del Tío Sam y su inseparable billete verde. Como explica el experto financiero estadounidense Michael Hudson: “Ante el hecho de que cerca de la mitad de los gastos discrecionales del gobierno de EE.UU. son para operaciones militares, no sería descabellado afirmar que el sistema financiero internacional está organizado de tal manera que financia al Pentágono”

¿Cómo se canalizan los enormes flujos de riqueza real que son necesarios para restaurar la ganancia del capital y sostener la maltrecha arquitectura del capitalismo senil?

2B) Máquina de succión: Deuda pública y privada volcando ingentes flujos de riqueza real al casino que nos gobierna

2B1) Banca Central independiente: la mamporrera de las finanzas globales

En el corazón de la economía política global está el sistema de la banca central independiente de los gobiernos. Y el control de la banca central global representa sin duda uno de los ejes de la geopolítica imperial.

Según Ellen Brown, el general estadounidense Wesley Clark se refirió a siete ‘estados forajidos’ –Irak, Libia, Somalia, Sudán, Irán, Siria y Líbano- que serían objeto de ataque luego del 11-S de 2001. “¿Qué tenían en común estos países? Además de ser islámicos, no eran miembros ni de la Organización Mundial del Comercio ni del Banco de Pagos Internacionales y todos tenían banca central pública que les permitía salir del circuito cerrado del dólar estadounidense.

Precisamente los golpes financieros que hemos visto en los casos de Grecia y España se basan en la pérdida de soberanía monetaria de los Estados y la consiguiente dependencia de los mercados privados para la financiación de la deuda pública ante la prohibición del BCE de financiarles directamente.

La esencia del funcionamiento, aparentemente absurdo, de la máquina de succión comandada por la banca central independiente queda espléndidamente resumida en la siguiente afirmación: “Es una idiotez que el estado permita al banco central fabricar el dinero, para tener que pedir luego prestado este dinero y pagar intereses por él”. El resultado es un volcado ingente de recursos públicos al casino financiero. En 2011, el gobierno federal de los Estados Unidos pagó 454.000 millones de dólares en intereses sobre la deuda federal (casi ¡un tercio! del total de 1.1 billones de dólares pagados en impuestos sobre la renta ese año) en una colosal transferencia de rentas del trabajo hacia la expropiación financiera. ¿Por qué cuando la FED pone dinero nuevo en el mercado lo hace contra deuda pública en manos de la banca privada con intereses que asume el estado?, ¿existe alguna justificación “técnica” de tan depurado y clamoroso latrocinio? El reputado economista James Galbraith nos lo aclara: “¿Podría el Tesoro ahorrarse este galimatías y pagar sus cuentas sin la existencia de los bonos? Económicamente, claro. ¿Por qué no lo hace? La respuesta es simple: al hacerlo revelaría que la “deuda pública” es una farsa. En España los pagos de intereses de la deuda ascendieron a la astronómica cifra de 30000 millones de euros en 2017, un 10% del gasto público destinado a engrosar las arcas de los dueños del casino. Así resume el economista marxista belga Eric Toussaint el cambalache en la vieja Europa: “Desde 2010, el BCE compra títulos de la deuda pública en el mercado secundario: no los compra directamente a los Estados sino a los bancos que, a su vez, los compraron en el mercado primario a los Estados, y que no saben cómo desembarazarse de ellos. (…) Si el BCE comprase títulos públicos en el mercado primario, se aportaría una financiación directa a los Estados”. “El resultado es que en la eurozona los Estados se encuentran privados de la existencia de un prestatario de última instancia y dependen de los mercados para su financiación. De este modo ha podido instalarse el gobierno de la renta a través de la deuda soberana, una dictadura de las finanzas globales que dicta las políticas económicas de austeridad y de expropiación de las instituciones del bienestar social”. Como explica Nadal: “Los estados modernos están de rodillas frente a los caprichos de los mercados financieros. Los poderes soberanos se han degradado al rango de clientes del sistema financiero internacional”.

¿En qué se basa ideológicamente el cambalache? En el concepto sagrado del monetarismo friedmaniano: el Estado despilfarrador creador de inflación y destructor de la iniciativa privada al que hay que alejar de la impresora de billetes. Gran parte de la literatura académica a favor de la independencia de los bancos centrales se basó en los modelos de expectativas racionales, donde se suponía que los gobiernos tienen incentivos para engañar al público con sorpresas monetarias, a fin de conseguir aumentos transitorios en el empleo o para reducir la carga de la deuda pública. Había pues que tomar medidas al respecto: en el tratado de Maastricht de 1992 se consagra la prohibición de financiar a los gobiernos por parte del BCE, dejando a la banca privada el escandaloso privilegio del monopolio del crédito al sector público.

2B2) Deuda privada: la banca comercial como planificador económico

Comenzaré con una anécdota altamente ilustrativa de la función real, casi esotérica en su fabulosa simplicidad, de la banca privada en el capitalismo senil.  El economista mejicano Alejandro Nadal relata este curioso episodio judicial ocurrido en Estados Unidos en 1969.

El señor Daly –tras retrasarse en las cuotas y recibir la demanda de la entidad bancaria acreedora- reclamó paralizar la ejecución de su hipoteca y el consiguiente “lanzamiento” de su vivienda con el inverosímil argumento de que el banco “no había usado dinero real, sino virtual, para efectuar el préstamo”. El abogado Daly contó, en el juicio posterior, con un apoyo inesperado: “en el proceso fue llamado a declarar el presidente del Banco reclamante. En su testimonio declaró que, en efecto, su banco había creado íntegramente los 14 mil dólares al inscribir una entrada en su contabilidad acreditando dicha suma al señor Daly, tal como si éste hubiera realizado un depósito por esa cantidad: ‘tanto el dinero como el crédito comenzaron su existencia cuando fueron creados de esta forma’”. “Me suena muy fraudulento,” expresó el juez. La sentencia fue favorable al demandante al quedar acreditado que el contrato era nulo -“al carecer de una contraprestación legítima por parte del banco”-  y el señor Daly conservó su casa y se le condonó el resto de la deuda.

La esencia del sistema monetario contemporáneo es la creación de dinero, de la nada (“out of thin air”), por los préstamos a menudo insensatos de la banca privada. Esta es la función clave que desempeña la banca en el sostén de la tasa de ganancia en el capitalismo senil volcando enormes flujos de riqueza real al casino y planificando la actividad económica hacia las burbujas inmobiliarias. Con una diferencia de enorme relevancia social con la banca tradicional: actualmente la actividad principal de la banca se basa en el crédito personal y no productivo. Las finanzas dirigidas a los ingresos personales apuntan a satisfacer necesidades básicas de los trabajadores -vivienda, pensiones, consumo, seguros, entre otras-. Difieren cualitativamente de las finanzas dirigidas a la producción capitalista o la circulación. Los individuos se concentran en obtener valor de uso, mientras que las empresas apuntan a la expansión del valor de cambio.

La inferencia lógica es de una relevancia tan abrumadora como ignorada: los bancos crean dinero para el principal del crédito pero no para los intereses. Éstos se tienen que pagar con más créditos a interés compuesto y más extracción de riqueza real, lo que convierte la espiral de la deuda y la sobreexplotación laboral en las conditio sine qua non de la actual fase parasitaria de la acumulación de capital –no hay crecimiento sin deuda creciente- y, a la vez, en su límite principal. Tal configuración agudiza la fractura social entre los que disfrutan de rentas financieras, y los que están condenados a sufragarlas mediante los menguantes ingresos salariales.

Un concepto que pasa completamente desapercibido pero que quizás nos ayude a entender el mecanismo de funcionamiento de esta máquina de succión de riqueza social que representa la hegemonía absoluta del dinero-deuda de la banca privada (97% de los medios de pago) es el de los intereses ocultos. Todos los productos o servicios incorporan cargas de intereses ocultos necesarios para la financiación de su producción: bienes de consumo, suministros o servicios públicos contienen una importante carga de intereses de las deudas crecientes contraídas  para producirlos. Se trata de una transferencia colosal de rentas financieras desde los que son sólo consumidores, que gastan lo que ganan con sus crecientemente magros ingresos salariales, hacia los rentistas y los poseedores de títulos de propiedad. Una estructura generadora de las enormes cotas que alcanza actualmente la desigualdad social.

2B3) El casino que nos gobierna

Gran parte de esta máquina de succión (al fin y al cabo, átomos de trabajo humano valorizado) que acabamos de describir acaba en el casino de las finanzas globales. Los productos financieros derivados que circulan por los canales opacos de la banca en la sombra suponen al menos diez veces la riqueza real producida por la encasquillada maquinaria del capitalismo actual. Las siglas incomprensibles (CDO, CDS, swaps) y los tecnicismos propios de la jerga financiera camuflan lo que son simplemente apuestas para exprimir al máximo los hilillos de riqueza real tratando de multiplicarlos hasta el infinito y así sostener las ingentes ganancias especulativas causantes de las burbujas colosales y de las crecientemente violentas crisis económicas. Veamos algunos ejemplos de la surrealista operativa de las finanzas en la sombra.

Con la comida sí se juega

Pocos ejemplos más ilustrativos que el enorme crecimiento de los mercados de futuros de alimentos y materias primas para entender las dramáticas consecuencias de la financiarización a muerte.

“No es un negocio agradable, pero se gana mucho dinero”. Declaraba un broker, con cierta conciencia moral, del mercado de futuros –el más importante del mundo en cuanto a la especulación sobre commodities– de Chicago. Dicen que el parpadeo de un ordenador en Sidney puede mover miles de millones de euros en base al precio futuro de un quintal de maíz en el mercado de Chicago.

Prácticamente 2.000 millones de personas utilizan más del 50% de sus ingresos para adquirir alimentos. El Parlamento Europeo ha admitido que los movimientos especulativos son los responsables de casi el 50% del aumento del precio de los alimentos. La entrada en el mercado de derivados financieros basados en productos alimentarios, por parte de poderosos inversores, ha sido posible gracias a la liberalización, a partir del año 2000, de las normas en los mercados de derivados financieros de materias primas.

En 2010 y 2011, el fulgor del estallido de las revueltas populares en el Norte de África y en Oriente Medio tuvo entre sus principales detonantes la escalada artificial del precio de los alimentos.

“El mercado de los alimentos se ha convertido en un casino por una única razón: hacer que Wall Street gane todavía más dinero” declaraba un investigador de la ONU.

Patriotismo versión banca española: apostar por la quiebra de tu propio país

Bajo el críptico término de CDS (permutas de incumplimiento crediticio, producto que asegura al comprador una indemnización en caso de impago o reestructuración del crédito subyacente) se esconde una de las armas de destrucción masiva –como definió Warren Buffet a los derivados- que fueron un elemento clave en la crisis financiera de las primas de riesgo de los países del sur de Europa a partir de 2010.

Estos productos, aparentemente tan sofisticados, equivalen en realidad a comprar un seguro contra incendios para la casa de tu vecino para luego hacer todo lo posible para prenderle fuego y quedarte con la pasta. Si sustituimos la casa del vecino por la deuda pública griega o española, eso fue precisamente lo que ocurrió en la crisis de la deuda pública que provocó la implementación de la agenda dura neoliberal de reformas estructurales y recortes sociales que describimos anteriormente. Los bancos españoles, rescatados con dinero público, especulaban comprando CDS de deuda soberana que hacían subir la prima de riesgo y ocasionaban enormes pagos de intereses al erario público, apostando a favor de la quiebra de su propio país.

¡Pálmala que me forro!

El megabanco alemán Deutsche Bank diseñó en 2012 un peculiar fondo de inversión denominado “brújula de vida 3“. Quien compra una participación está apostando contra la esperanza de vida de uno de los 500 norteamericanos escogidos para este menester. Si uno de los integrantes muere después de la fecha escogida por el inversor, gana el banco, si fallece antes de esa fecha, gana el inversor. Se desconoce si los afectados dieron su consentimiento a que alguien pudiera tener interés en acelerar su paso a mejor vida. Este negocio “especulativo” es “perfectamente legal”. La oficina de Defensor del Pueblo de la Asociación de Bancos alemanes, a la que no pertenece Deutsche Bank, calificó el creativo producto financiero como “difícilmente compatible con la dignidad humana”.

2C) Monetarismo y tótem de la inflación: la teoría económica basura detrás del potro de tortura neoliberal

Veamos ahora someramente los “profundos” fundamentos de la teoría monetaria ortodoxa con la que se lava el cerebro a los estudiantes en las facultades del mundo entero.

La siguiente parábola la formuló el ínclito mister Friedman -alias ‘helicóptero Milton‘- como ilustración de las nefastas consecuencias de caer en la tentación de activar la “impresora de billetes”.

“Imagínate que una mañana te despierta el sonido de un helicóptero que sobrevuela tu barrio. Te asomas a la ventana y ves que de él están arrojando paquetes que caen frente A cada una de las casas de tu calle. En cada paquete hay 10.000 dólares en billetes nuevos, un regalo de tu gobierno. ¿Qué harías?

Friedman utilizó esa metáfora para tratar de entender lo que pasaría si el gobierno transfiriera dinero en efectivo a los ciudadanos (a través de pagos electrónicos o de rebajas fiscales, el helicóptero servía de jocosa metáfora) para reactivar la demanda en la economía. “Es fácil ver cuál será el resultado final. Sólo se conseguirá con esto una subida de los precios. Los nuevos billetes no crean ninguna capacidad productiva adicional”

Aquí tenemos al malo de la película. El Estado derrochador keynesiano pretendiendo interferir con su querencia dilapidadora en el libre desarrollo de los mercados desregulados.  El causante de las ineficiencias que provocan el peor de los males económicos. Recordemos que el único objetivo del BCE es el control de la inflación.

El brillante economista postkeynesiano Nicholas Kaldor explica el triunfo del monetarismo en la Inglaterra de Thatcher y sus implicaciones profundas en el vaciamiento de soberanía del estado democrático: “Sin duda alguna los monetaristas habían ganado la guerra ideológica ya que en todo el mundo se ponía en práctica la política monetaria, de manera exclusiva, para combatir la inflación. Además su victoria se vio reforzada por el modo en que se les concedió la “independencia” a los bancos centrales siguiendo las líneas marcadas por la Reserva Federal. Era una independencia entre comillas puesto que los bancos centrales eran más dependientes que nunca de los caprichos de los mercados financieros internacionales. Simplemente habían sido liberados de la supervisión de los políticos democráticamente elegidos”

Kaldor explica asimismo la agenda oculta que esconde la lucha contra la inflación y el déficit público: “la subida de tipos de interés y los recortes brutales de gasto habían derrotado a la inflación reduciendo la demanda. Era pues la contracción en la producción y el empleo lo que había derrotado a la inflación. El control de la oferta monetaria y la lucha contra la inflación no eran más que unas convenientes cortinas de humo que daban una coartada ideológica para medidas tan antisociales”.

Así pues, Thatcher, como Pinochet o Videla, incluso compartiendo consejeros como sus admirados Hayek y Milton Friedman, basaba su discurso tecnocrático en la coartada de la lucha contra la inflación y el estado derrochador como pantalla perfecta para encubrir el tratamiento de choque neoliberal al uso.

El programa práctico que ofrece pues el monetarismo neoliberal es enfrentar abiertamente a los trabajadores con el desempleo, eliminando los colchones amortiguadores del Estado del Bienestar, a fin de fracturar su capacidad de resistencia y desarticular los sindicatos. Luego, la fuerza del mercado libre, la fuerza del desempleo, sería el árbitro de la relación salario–ganancia. Una interpretación marxista diría que se trata de vendarnos los ojos y suscitar el temor a la inflación para justificar el mantenimiento del ejército de reserva, arguyendo que se intenta evitar que el crecimiento de los salarios inicie una espiral’ salarios-precios’. Nunca se oye hablar de una espiral renta-precios’ ni de una’ espiral intereses-precios’ que son precisamente las vías de la máquina de succión rentista para volcar riqueza social hacia el casino.

Incluso la medida estándar de la inflación, el IPC, oculta los ámbitos reales donde se desarrolla la desposesión rentista de las clases populares: el precio de la vivienda no está incluido en la ‘cesta de la compra’ del IPC al no considerarse bien de consumo. Sin embargo, los intereses pagados al banco por un préstamo hipotecario son gasto puro aunque no estén incluidos en el IPC. Para más inri, el gasto en alquiler (un 2,5% en la cesta de la compra) está enormemente infravalorado al ser abrumadoramente mayoritario en España el parque de vivienda en propiedad. ¿Nadie se ha preguntado por qué la brutal subida del alquiler que se está produciendo en las grandes ciudades españolas en los últimos tiempos no dispara la inflación? De este modo, los gastos más importantes –hipoteca y alquiler- en las capas humildes de la población no se incluyen en el IPC y por tanto no es necesario reducirlos en la cruzada antiinflacionaria encabezada por la banca central global.

Texto elaborado para la ponencia homónima desarrollada en el marco del Foro que, bajo el título “El derecho a la vivienda frente al capitalismo financiero”, organizó la Asociación 500×20 del barrio de NouBarris de Barcelona los días 7 y 8 de julio de 2018.

 

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El fascismo financiero y la irreformabilidad del sistema (I): Miscelánea histórica https://www.attac.es/2018/07/14/el-fascismo-financiero-y-la-irreformabilidad-del-sistema-i-miscelanea-historica/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-fascismo-financiero-y-la-irreformabilidad-del-sistema-i-miscelanea-historica https://www.attac.es/2018/07/14/el-fascismo-financiero-y-la-irreformabilidad-del-sistema-i-miscelanea-historica/#comments Sat, 14 Jul 2018 05:00:25 +0000 https://www.attac.es/?p=49506 Alfredo Apilánez - trampantojos y embelecos

Introducción

Un sistema que, cuando no tiene problemas, excluye de una vida digna a la mitad del planeta y que soluciona los que tiene amenazando a la otra mitad, funciona sin duda perfectamente, grandiosamente, con recursos y fuerzas sin precedentes, pero se parece más a un virus que a una sociedad. Puede preocuparnos que el virus tenga problemas para reproducirse o podemos pensar, más bien, que el virus es precisamente nuestro problema. El problema no es la crisis del capitalismo, no, sino el capitalismo mismo. Y el problema es que esta crisis reveladora, potencialmente aprovechable para la emancipación, alcanza a una población sin conciencia y a una izquierda sin una alternativa elaborada”. Santiago Alba Rico

Quizás no haya ningún ámbito de la realidad social donde sea mayor el desconocimiento existente sobre los procesos que inciden en la vida de la gente que en todo lo relacionado con las finanzas modernas. Podríamos decir que hay una relación inversamente proporcional entre la relevancia de los formidables efectos que producen sobre la vida cotidiana de las personas y el conocimiento que se tiene del funcionamiento de esos mecanismos: no entendemos las fuerzas que mueven el mundo en el que vivimos. El papel de la banca en la planificación de la actividad económica, el funcionamiento de los omnipotentes mercados financieros, la teoría económica con mando en plaza en todas las plataformas mediáticas y cátedras académicas y los resortes ocultos de las políticas austericidas neoliberales son incomprensibles para la mayor parte de la población, directamente afectada  por sus efectos. Todo ello dista mucho de ser casual. La incomprensión de los mecanismos a través de los cuales se ejerce el poder social efectivo es perfectamente funcional a la docilidad y la alienación que propician el alejamiento de las clases populares de la peligrosa tentación del antagonismo. Las reglas que rigen el poder real son ajenas a cualquier control mínimamente democrático.

Pero es precisamente esta colosal e inducida ignorancia la que facilita la difusión de la errónea creencia de que los pilares de la política económica neoliberal son absurdos o malévolos, causando un sufrimiento innecesario que sería fácil de revertir a través de políticas sensatas desarrolladas por fuerzas razonablemente progresistas. ¿Cuántas veces escuchamos la cantinela de la necesidad de acabar con la austeridad o con los abusos de los fondos buitre, esos desalmados especuladores que atentan contra el derecho a la vivienda, como si fuera posible modificar sustancialmente las despiadadas reglas del juego del sistema capitalista a través de cambios legislativos o de reformas gradualistas? Sin embargo, lo cierto es que semejante entramado de “crueldad” y de sufrimiento humano es esencial para mantener la rentabilidad del capital, que es al fin y al cabo lo que cuenta en el reino de la mercancía.

La gran novedad respecto a épocas anteriores es la amputación de la posibilidad de intervención, al menos en el corazón del sistema, por parte de los poderes públicos representantes de la soberanía popular. Sobran los ejemplos ilustrativos de cómo las palancas “técnicas” a través de las que el estado burgués podía atenuar el embate del capital (destacadamente, la política fiscal redistributiva de tipo keynesiano financiada a través del banco central público) han sido cercenadas por la ofensiva neoliberal. He aquí, en la probada impotencia de los representantes del pueblo soberano para resistir los ataques crecientes contra las condiciones de vida de la clase trabajadora, la prueba de la hegemonía del fascismo social, que ejerce su poder destacadamente en el ámbito de las finanzas globales. La conclusión lógica de cara a las vías de acción política de las clases populares es contundente: si el sistema es irreformable por la vía legal-institucional, la insistencia en esta vía por parte de las llamadas fuerzas del cambio y los movimientos sociales reformistas sólo puede producir desánimo y frustración ante la impotencia de realizar transformaciones de calado respetando las reglas del juego. El viejo reformismo, mil veces fracasado, con su utópica ilusión de alcanzar un capitalismo con rostro humano, para paliar con microavances el desastre en ciernes, no sería pues más que un freno a las auténticas aspiraciones emancipatorias. ¿Existen otras vías?

Como cierre de esta pequeña introducción voy a hacer una aproximación al concepto de fascismo financiero, entendido como una de las formas del fascismo social, desarrollado por el escritor y sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos: “Todas las formas de fascismo social son formas infra-políticas, no son parte del sistema político, que es formalmente democrático, pero condicionan las formas de vida de los que están abajo a través de desigualdades de poder que no son democráticas, que son inmensas y permiten que los grupos que tienen poder obtengan un derecho de veto sobre las oportunidades de vida de quienes están más abajo. Hasta ahora, políticamente, las sociedades son democráticas. Hay libertad de expresión, relativa pero existe. Hay elecciones libres, por así decirlo, con toda la manipulación. Pero los asuntos de los que depende la vida de la gente están cada vez más sustraídos al juego democrático. El mejor ejemplo es el fascismo financiero. El fascismo financiero tiene una característica especial: permite salir del juego democrático para tener más poder sobre el mismo. O sea, alguien con muchísimo dinero o una gran multinacional, puede ponerlo en un paraíso fiscal. De este modo sale del juego democrático de los impuestos, pero al salir se queda con más dinero y más poder para poder influenciarlo y además darles consejos a los ciudadanos de que no deben gastar tanto, que están viviendo por encima de sus posibilidades, que el Estado está aumentando peligrosamente el déficit, precisamente porque no está siendo financiado con los impuestos que podría recibir si esta plata estuviera en el país. Se crea una corrupción de la democracia: los que huyen de las reglas democráticas son los que se quedan con más poder para imponer las reglas democráticas a los otros. Esa es la perversidad del fascismo financiero. Las siete economías más ricas del mundo son paraísos fiscales, auténticos pozos sin fondo de los flujos financieros del capital global, y su ingreso per cápita entre el inicio de la desregulación neoliberal en 1980 y el 2015 creció más que para el resto del mundo.

Comenzaré con una serie de ejemplos históricos que sirven de botones de muestra del fascismo financiero.

A continuación, describiré los instrumentos a través de los cuales se ejerce el fascismo financiero. Su origen histórico, las instituciones que lo simbolizan, la teoría económica basura que lo legitima y algunas de las profundas transformaciones sociales que provoca.

Y para finalizar unos breves apuntes sobre las enormes consecuencias para la lucha política y el activismo social que resultan de esta configuración de poder

1) Miscelánea histórica de fascismo financiero

1A) Las dictaduras militares del cono Sur. “Haced gritar a la economía”

Podríamos decir que el primer experimento de aplicación del potro de tortura neoliberal fue la política desarrollada por el gobierno chileno de Pinochet tras el golpe de estado contra Allende en 1973. El objetivo habitual en otras fases del imperialismo de extirpar de raíz el mal ejemplo de un gobierno progresista y antiimperialista se combina por primera vez con la aplicación del tratamiento de choque neoliberal.

Los documentos desclasificados de la CIA revelan diálogos en los días posteriores al triunfo electoral de Allende de 1970, en los que Nixon le comunica al secretario de Estado Henry Kissinger que hay que hacer aullar a la economía chilena” mediante sabotajes y todo tipo de mecanismos de guerra económica. Una vez consumado el golpe militar, los encargados de desarrollar el experimento que iba a tener como cobaya a la sociedad chilena fueron los Chicago Boys de Milton Friedman, el arquitecto intelectual de la ofensiva del monetarismo neoliberal.

Su ilustre colega y fundador de la sociedad MontPelerin  -cuna del pensamiento neoliberal anti WelfareState de la posguerra-  Hayek, quien tenía al menos el don de la franqueza, declaró en 1981 a un periódico chileno: “Mi preferencia personal va a una dictadura liberal y no a un gobierno democrático donde el liberalismo está ausente”. Friedman expresó, con más cinismo que Hayek, el objetivo real de la nueva receta de política económica: “A pesar de mi profundo desacuerdo con el sistema político autoritario de Chile, no considero pecaminoso para un economista proporcionar consejo económico técnico al gobierno chileno, más de lo que consideraría pecaminoso para un médico entregar asesoría técnica al gobierno para contribuir a poner término a una plaga”.

Como botón de muestra de los procedimientos de aplicación del tratamiento de choque de los cachorros de Friedman valga la respuesta que recibió, de un coronel empleado en el ministerio de economía, un patrón de una pequeña fábrica que solicitaba  un crédito al gobierno militar para pagar los salarios: “dígales a los obreros que vendan los televisores que su querido Allende les regaló. Y si esto no les satisface, fusilaremos a unos cuantos y ya verá cómo obedecerán”.

“Han pasado tres años desde que el experimento comenzó en Chile y existe suficiente información para concluir que los discípulos de Friedman fracasaron – al menos en sus objetivos macroeconómicos explícitos- y particularmente en sus tentativas de controlar la inflación. Pero han tenido éxito en su propósito más general: asegurar el poder político y económico de una pequeña clase dominante mediante una transferencia masiva de riqueza de las clases bajas y medias a un selecto grupo de monopolistas y especuladores financieros”. La cita anterior está extraída de la ‘Carta abierta a la escuela de economía de Chicago a propósito de su intervención en Chile. Capitalismo y genocidio económico’ del economista chileno, antiguo discípulo de Friedman en Chicago, André Gunder Frank

El paquetazo neoliberal resultante, esparcido a los cuatro vientos por el “brazo ejecutor” del neoliberalismo, el FMI, extendió por doquier las despiadadas políticas de “ajuste estructural” que allanaron el camino del fascismo financiero.

En otra carta, redactada magistralmente por el escritor argentino Rodolfo Walsh, asesinado inmediatamente después de la publicación de la misma, se resume el idéntico contenido del tratamiento de choque administrado por la sanguinaria junta militar argentina tras el sangriento golpe de 1976.

“En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40 %, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30 %, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord. Han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificado de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron”

Lo que este “potro de tortura” económico ha supuesto para sus víctimas en el Tercer Mundo lo expresa DavisonBudhoo, ejecutivo “arrepentido” del FMI, cómplice necesario de los ajustes duros en Chile y Argentina que, en su carta de renuncia a su jefe, describe así su honorable tarea: “Para mí, esta dimisión es una liberación inestimable, porque con ella he dado el primer gran paso hacia ese lugar en el que algún día espero poder lavarme las manos de lo que, en mi opinión, es la sangre de millones de personas pobres y hambrientas. […]; tengo la sensación de que no hay jabón en el mundo que me pueda limpiar de las cosas que hice en su nombre”.

Quiero mencionar estos ejemplos, aparentemente tan lejanos, para resaltar las similitudes –salvando las distancias- entre las políticas económicas que actualmente se desarrollan en el mundo “rico” y las que sufrieron en sus carnes los pueblos del cono sur en los años 70.

1B) Primer Mundo: La bancarrota del reformismo socialdemócrata.

En todos los relatos habituales sobre los orígenes de las políticas neoliberales aparecen siempre los gobiernos de Thatcher y Reagan, a principios de los 80, como ejemplos paradigmáticos de la aplicación de las nuevas recetas de política económica. Sin embargo, lo realmente novedoso no es que la derecha aplique la política del capital sino que lo haga la izquierda socialdemócrata renunciando a su adn redistributivo y de mayor justicia social.

1B1) Francia, 1981. La palinodia de Mitterrand

“Hemos comenzado la verdadera ruptura con el capitalismo”, declaró eufórico Mitterrand tras su sonora victoria electoral. Las promesas electorales se convirtieron en leyes: los trabajadores franceses consiguieron una quinta semana de vacaciones pagadas, la edad de jubilación se rebajó, la jornada laboral se redujo, se restringió el despido, aumentaron el salario mínimo y los subsidios dirigidos a las familias más pobres, Se implantó un impuesto a las grandes fortunas y un proyecto de renta básica, el Estado contrató a cientos de miles de funcionarios y, en lo que fue la medida estrella, el Ejecutivo nacionalizó más de 30 bancos, compañías de seguros e industrias estratégicas del país.

Los bazokas de las finanzas globales se aprestaron a sabotear el experimento reformista y a darle una lección de real politik al peligroso radical, nostálgico de la grandeur. En el verano del 82 todos los indicadores económicos se pusieron en rojo. El franco –siguiendo el modus operandi habitual en estos casos- era objeto del ataque desaforado de los financistas y entraba en caída libre. EL paro y la inflación estaban por las nubes. Las tensiones en el gobierno se dispararon. La izquierda socialista y los comunistas querían que Francia abandonara los límites de cambio fijados por el Sistema Monetario Europeo -el embrión del euro-, así el franco podría flotar libremente y el Gobierno continuar con sus políticas económicas expansivas. El ministro de Economía Jacques Delors –futuro presidente de la Comisión Europea– se oponía frontalmente. Si Francia salía del SME, el franco caería por los suelos y el Gobierno se vería obligado a pedir un humillante rescate al FMI. ¿Adivináis quién se llevó el gato al agua? Un año después del glorioso triunfo electoral, en junio del 82, “El Elíseo aprobó su primer programa de austeridad: congelación durante cuatro meses de precios y salarios, limitación del déficit presupuestario al 3% y compromiso de reducir la inflación por debajo del 8%. Aunque el Ejecutivo no quería admitir el cambio de dirección y la palabra ‘austeridad’ era tabú”, lo cierto es que la durísima presión de Alemania y de los mercados obligó a Francia a permanecer en el SME y a seguir disciplinadamente la agenda neoliberal. A los dos años de su presidencia, Mitterrand consumaba un giro radical. Como sentencia, premonitoriamente, el personaje de Mitterrand en la película biográfica ‘Presidente Mitterrand’: “Soy el último de los grandes presidentes. Después de mí solo vendrán contables”. ¡Cuánta razón tenía!

Un año después, el primer gobierno de Felipe González ni siquiera hizo ademán de desarrollar tímidas políticas de reformas socialdemócratas y lo único que nacionalizó el neoliberal ministro de economía Miguel Boyer fue la esperpéntica y catastrófica Rumasa. Al contrario, el “gobierno del cambio” fue desde el principio un fiel cumplidor de la nueva agenda neoliberal embarcándose en la brutal reconversión industrial, en la flexibilización del mercado laboral y en las privatizaciones de los monopolios públicos a mayor gloria de la libertad de mercado.

¿Han cambiado las cosas en treinta años de neoliberalismo? Veamos cómo el BCE y la infausta Troika cumplen la misma función en el Primer Mundo que los Chicago Boys en las dictaduras del Cono Sur: la aplicación del potro de tortura neoliberal con métodos típicos del fascismo financiero.

1B2) Zapatero con cara de suicida. España, mayo 2010.

Ante el embate de la brutal crisis de 2008 la reacción del progresista gobierno de Zapatero fue tímidamente socialdemócrata: el Plan E (2008) y el ‘cheque bebé’ estaban inspirados en las directrices de la corriente económica keynesiana, de estímulo económico de la demanda a través del gasto público para combatir el desempleo galopante. No tardó en recibir una dura lección. En pleno colapso de la colosal burbuja inmobiliaria y ante el ataque desaforado de los “mercados” en la crisis de la prima de riesgo, la inacción intencionada del BCE, al dejar la deuda pública soberana a los pies de los tiburones de las finanzas globales, obliga a Zapatero a claudicar y a imponer los mayores recortes en gasto social de la democracia. Con cara de suicida, como lo describía el magnífico escritor Rafael Chirbes, anunció que iba  a pedir ‘un gran esfuerzo a todos los ciudadanos’. La medida, tan dolorosa e impopular, le provoca “desgarro interior”, según cuenta uno de los colaboradores. Si tanto desgarro le produce, ¿por qué no dimite? Esta reiterada actitud de aguantar el chaparrón común a los líderes de la socialdemocracia y de la llamada nueva izquierda –por un mal entendido sentido de la responsabilidad y del servicio al país- es un fallo pedagógico gravísimo. En lugar de denunciar las intolerables presiones y abandonar el barco, Zapatero, alias ‘Bambi’, se limitó a reconocer patéticamente quién gobernaba en realidad la democracia española: “estábamos en manos del BCE”.

Un año después se consuma la rendición: la frase inicial de la carta-ultimatum (estrictamente confidencial) que dirige el presidente del BCE a Zapatero es un ejemplo extraordinario de los métodos del fascismo financiero y del papel de comparsas reservado a las instituciones soberanas del Estado-nación: “el consejo gobernante (del BCE) considera que para España la acción enérgica y apremiante de las autoridades es esencial para restaurar la credibilidad de la firma soberana en los mercados de capitales”. Dicho sea de paso, ¿la sagrada independencia del BCE sólo rige para evitar presiones de los gobiernos pero no a la inversa? ¿Qué legitimidad tiene el presidente del Banco Central –un cargo técnico y no político- para dirigirse con esas ínfulas a un mandatario soberano? Sin embargo, aún no bastaba con la batería de medidas antisociales para aplacar al guardián del euro. Había que consumar el golpe –abriendo el parlamento en pleno mes de agosto-a la soberanía popular con la reforma constitucional del artículo 135, para garantizar la estabilidad presupuestaria y el pago de la deuda. El artículo reformado es una oda  a la sumisión absoluta de las cuentas del Estado a la dictadura de la ‘renta financiera’: “Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta”. El hecho de que haya sido un gobierno socialista el que se ha plegado a esta exigencia de reforma constitucional no hace sino confirmar el carácter fascistizante de la ideología neoliberal.

1b3) Grecia y la bancarrota de la ‘nueva izquierda radical’. Junio 2015

Tras años de políticas ‘austericidas’, que causaban el brutal empobrecimiento de los sectores más débiles de la población, y de sufrir la humillación de ser gobernados por la Troika, a través de gobiernos títeres de los viejos partidos de la casta, los griegos votaron por la coalición de la izquierda radical de Syriza, con la promesa de acabar con los formidables recortes y renegociar los durísimos términos del llamado “rescate”, tratamiento de choque neoliberal a la griega. Había que darles una lección a los parásitos (Grecia, junto con Portugal, Italia y España, formaba parte de los PIGS) del sur de la vieja Europa por elegir a populistas. Varoufakis, el mediático ministro de finanzas del nuevo gobierno del cambio, relata la siguiente conversación, en el seno del Eurogrupo, con el ministro de finanzas alemán. Varoufakis defendía la urgente necesidad de atenuar la dureza de las medidas económicas impuestas por la Troika con la legitimidad popular adquirida por el nuevo gobierno tras su contundente triunfo electoral. Tenemos que creer la versión de Varoufakis ya que las reuniones del Eurogrupo son secretas. El ministro de Finanzas de Alemania, herrSchauble, inmediatamente intervino: “Las elecciones no pueden cambiar nada”, dijo. “Si cada vez que hay una elección las reglas cambian, la zona euro no podría funcionar”. A lo cuál Varoufakis, con tono amargamente sarcástico, contestó: “Si es cierto que las elecciones no pueden cambiar nada, debemos ser honestos con nuestros ciudadanos y decírselo. Tal vez deberíamos modificar los Tratados europeos e insertar en ellos una cláusula que suspenda el proceso democrático en los países obligados a pedir prestado a la Troika y a aplicar planes de ajuste estructural. ¿Por qué debemos someter a nuestro pueblo a unos caros rituales electorales si las elecciones no pueden cambiar nada?

La sentencia de muerte para la democracia griega se produjo unos días después: a pesar de la rotunda victoria en el referéndum del rechazo a las condiciones durísimas impuestas en el mal llamado rescate, el primer ministro Tsipras–con cara de suicida, como Zapatero-, ignorando soberanamente la voluntad popular, aceptó el humillante tratamiento de choque en medio de un clima de golpe financiero perpetrado por el BCE al provocar el dramático corralito causado por el cierre de la banca griega. Misión cumplida.

 

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No es proteccionismo contra libre cambio: es guerra comercial https://www.attac.es/2018/07/13/no-es-proteccionismo-contra-libre-cambio-es-guerra-comercial/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=no-es-proteccionismo-contra-libre-cambio-es-guerra-comercial https://www.attac.es/2018/07/13/no-es-proteccionismo-contra-libre-cambio-es-guerra-comercial/#comments Fri, 13 Jul 2018 09:58:35 +0000 https://www.attac.es/?p=49486 Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

Trump vuelve a arremeter contra dos de los diarios más importantes de EE.UU.

Trump EFE

El establecimiento de aranceles y otras medidas de proteccionismo comercial en los Estados Unidos se están interpretando como una agresión liderada por su presidente con el fin de defender los intereses nacionales de su país a costa del libre comercio que hasta su llegada prevalecía en el planeta.

Es verdad que Trump emprende esta batalla afirmando a todo el mundo que “América es lo primero y sólo América la primera” pero yo creo que ésa es una interpretación simplista e incluso interesada que no refleja la realidad de lo que está sucediendo, ni de lo que ha sucedido antes, ni permite anticipar lo que muy posiblemente vaya a ocurrir en el futuro.

No es verdad que Trump esté combatiendo el libre comercio por la sencilla razón de que el libre comercio no ha existido nunca en nuestro planeta como régimen comercial mínimamente extendido. Lo reconocía hace unos meses alguien tan poco sospechoso como Pascal Lamy, ex director general de la Organización Mundial del Comercio: “El libre comercio no existe (…) Es un falso tema de controversia. Estas discusiones sobre el libre comercio son en gran medida fantasía. Lo que existe en la realidad es un movimiento de apertura comercial, que ha experimentado aceleraciones y desaceleraciones a lo largo de la historia” ( Pascal Lamy: Libre-échange et discours protectionnistes).

Es verdad que en los últimos decenios se ha producido un incremento continuado del comercio internacional pero eso se ha producido en un doble contexto de protección comercial.

Por un lado, las grandes potencias (Estados Unidos, Unión Europea, Japón, China…) han protegido sus intereses, la mayoría de las veces sin disimulo, mediante todo tipo de medidas: subsidios a su producción, aranceles cuando han podido, cuotas de importación, devaluaciones competitivas de sus monedas… Según el Global TradeAlert elaborado por CreditSuisse, a la llegada de Trump en Estados Unidos se mantenían 1.280 medidas proteccionistas en vigor y según un estudio reciente en los últimos cuatro años se han tomado 3.439  nuevas medidas de este tipo en todo el mundo ( Protectionism. Trade war reloaded).

También es cierto, por otro lado, que se han firmado un buen número de acuerdos presentados como “de libre comercio” pero, en realidad, no lo son. Unas veces, porque se basan en tratar igual a los desiguales y eso simplemente protege el interés de los más fuertes. Y otras, porque lo que buscan y consiguen no es promover abiertamente el comercio en general y en igualdad de condiciones sino proteger a las grandes compañías transnacionales (proporcionándoles mejores condiciones de actuación, jurisdicciones privilegiadas, menos controles o menos sujeción a obligaciones sociales o medioambientales…).

El país más proteccionista del mundo

Es imposible poner un solo ejemplo de una gran potencia que haya llegado a serlo renunciando al proteccionismo e impulsando sincera y efectivamente el libre comercio. Lo que siempre han hecho ha sido protegerse a sí mismas y a sus grandes empresas y utilizar su poder para obligar a que las economías más débiles abran sus fronteras. Y Estados Unidos en concreto ha sido, con mucha diferencia, el país más proteccionista del mundo de 1990 a 2013, según el mencionado informe de CreditSuisse.

El planeta ha vivido en los últimos decenios bajo un régimen comercial de proteccionismo de las grandes potencias mutuamente consentido (y que, precisamente por ello, ha podido desarrollarse en condiciones de suficiente equilibrio), en un contexto, eso sí, de progresiva apertura comercial.

La novedad de las medidas de Trump no es, por tanto, que sean proteccionistas o contrarias al libre comercio sino que se están llevando a cabo de modo explícito, sin disimulos, unilateral y agresivo, pudiendo llevar consigo una auténtica guerra comercial.

La diferencia puede parecer demasiado sutil o incluso un simple juego de palabras, pero creo que no lo es.

Es cierto que el proteccionismo de las grandes potencias, que nunca ha desaparecido, como acabo de señalar, representa siempre una cierta agresión hacia las demás: el resto de los países no han dejado de reclamar a China, por ejemplo, que deje de manipular su moneda para no darle ventajas artificiales a sus exportaciones, y Europa y Estados Unidos no han dejado nunca de tener controversias y conflictos comerciales por sus diferentes formas de regular o incluso por sus subvenciones o aranceles. Pero lo que está empezando a ocurrir ahora es que las medidas de Estados Unidos no se dan en el anterior clima de concesión mutua y de respeto al status quo, que es lo que diferencia un clima de competencia económica, más o menos agresiva pero aceptada, de una guerra comercial .

Cuando se produce una escalada de respuestas más o menos generalizadas a la agresión inicial (como ocurrió en 1930 cuando Estados Unidos elevó unilateral y rápidamente sus aranceles), cuando se desata la guerra, lo  que viene inmediatamente después es una caída en cadena del comercio internacional con efectos depresivos ya ampliamente analizados en la historia económica.

Hoy día sabemos que las guerras comerciales casi nunca resuelven los problemas que supuestamente trata de solventar el país que las desata con sus medidas proteccionistas. En este caso, Trump no va a defender los intereses de América y de los americanos en su conjunto ni va a salvar a los sectores económicos que pretende proteger. Actualmente, las empresas estadounidenses y en realidad todo su comercio internacional forman parte de cadenas internacionales de valor, de modo que las medidas proteccionistas de Trump sólo van a producir subidas de precios que proporcionarán beneficios extraordinarios a unas pocas empresas pero menos renta efectiva y menos ventas al conjunto de la economía (los aranceles sobre las importaciones de acero o aluminio, por ejemplo, van a perjudicar a las industrias del automóvil y la construcción). Tampoco van a hacer más competitivos a los sectores a quienes se trata de proteger porque éstos tienen problemas estructurales que no se curan eliminando la competencia exterior.

Cuando la protección no es mutuamente consentida, como ahora, se busca hacer daño con ella. Y eso es lo que harán China o Europa apuntando a los intereses y sectores que más empleo generan en Estados Unidos o incluso a los que en mayor medida apoyan electoralmente a su presidente. Trump ni siquiera conseguirá mejorar el balance exterior estadounidense porque está estableciendo aranceles a productos que se utilizan como inputs intermedios en su industria nacional: lo comido por lo servido. Estados Unidos se va a pegar un tiro en el pie.

La historia económica también nos ha enseñado que las guerras comerciales suelen traer consigo problemas monetarios de toda índole y crisis financieras, que las medidas agresivas que llevan consigo se imponen rápidamente pero luego son más difíciles de eliminar y que no suelen tener vencedores sino que pierden casi todos los que se ven involucrados en ellas.

Pero si hay algo especialmente preocupante de entre lo que nos enseña la historia económica de las guerras comerciales es que, con mucha frecuencia, terminan en conflictos armados y a veces generalizados. No lo olvidemos, porque quién sabe si detrás de una estrategia comercial de apariencia nacionalista y de factura económica tan torpe lo que hay en realidad es una ofensiva de la poderosa industria armamentística.

Aspirar a que exista un comercio completamente libre es una excusa para proteger a los más fuertes y creerse el discurso de quienes dicen que lo defienden es una ingenuidad que se paga caro. Pero pensar que el proteccionismo a ultranza puede resolver los problemas de las sociedades modernas es una simpleza quizá peor. Se necesita un sistema mundial de acuerdos multilaterales basados en la equidad y el equilibrio, en la protección de los más débiles, en el uso sostenible de los recursos naturales y en la salvaguarda de los intereses futuros de la humanidad. Todo lo contrario de lo que lleva a la guerra que se avecina.

eldiario.es/andalucia/

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Urge derogar ya la ley Mordaza https://www.attac.es/2018/07/12/urge-derogar-ya-la-ley-mordaza/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=urge-derogar-ya-la-ley-mordaza https://www.attac.es/2018/07/12/urge-derogar-ya-la-ley-mordaza/#comments Thu, 12 Jul 2018 05:00:40 +0000 https://www.attac.es/?p=49496 Xavier Caño Tamayo – ATTAC Madrid

Más de 190 organizaciones, movimientos sociales y colectivos civiles (como Amnistía Internacional, SOS Racismo, Red Acoge, Asociación Libre de Abogadas y Abogados, ATTAC, Federación de Sindicatos de Periodistas, Greenpeace y otros muchos) han propuesto formalmente acabar con las leyes mordaza; es decir, anular la ley de seguridad ciudadana (la propiamente ‘ley Mordaza’), la reforma del Código Penal y también la de la Ley de Enjuiciamiento Criminal; normas perpetradas todas por el gobierno del Partido Popular cuando Rajoy era presidente de gobierno. Normas ilegítimas y regresivas, por cierto, que impiden la libertad de expresión y de reunión, además de negar la presunción de inocencia. Leyes que vulneran derechos fundamentales recogidos en la Constitución y criminalizan la legítima protesta ciudadana. Una vulneración de derechos que caracteriza los sistemas antidemocráticos autoritarios o totalitarios.

El gobierno del PP criminalizó la libertad de expresión

Según Amnistía Internacional, el conservador gobierno de España criminalizó la libertad de expresión. Para Amnistía la Ley de Seguridad Ciudadana, llamada ‘ley mordaza’, no solo amplía los poderes policiales sin supervisión ni rendición de cuentas, sino que añade nuevas infracciones que amenazan la libertad de reunión pacífica, expresión e información, impide las manifestaciones cerca del Congreso y del Senado y limita, incluso prohibe grabar y difundir imágenes de policías. Para Amnistía también son muy preocupantes los abundantes casos de uso excesivo de la fuerza por agentes de las fuerzas de seguridad en las manifestaciones, así como las restricciones al derecho de reunión, incluida la arbitraria imposición de multas a manifestantes pacíficos. Amnistía Internacional también rechaza la última reforma del Código Penal del gobierno del Partido Popular, porque ataca las libertades de expresión, información y reunión y vulnera el derecho internacional que España debe respetar porque ha firmado y ratificado los tratados que lo conforman.

Organizaciones y asociaciones de jueces, fiscales, abogados y juristas han considerado y consideran que la llamada ley Mordaza, y las reformas de las anteriormente citadas leyes, no se promulgaron precisamente para garantizar mayor seguridad a la ciudadanía sino para frenar, impedir las movilizaciones crecientes con las que la gente respondía a los recortes sociales impuestos con el pretexto de la crisis económica.

Ese truco sucio que es la ley Mordaza ha convertido en infracciones administrativas conductas y protestas contra el poder político y su brazo coercitivo (las fuerzas de seguridad) sin la protección jurídica de que gozan los acusados de faltas penales y delitos. Convertir en esas infracciones algunas actuaciones ciudadanas permite castigarlas con multas cuantiosas sin fácil posibilidad de recurso. Así, la ley Mordaza, en los dos años en los que está vigente, ha recaudado tres millones de euros anuales por más de 300.000 multas impuestas al año de nunca menos de 600 €. Multas a ecologistas por exponer pancartas, a manifestantes por pedir a agentes de policía que se identifiquen o por grabarlos o fotografiarlos aporreando a manifestantes. Una de las características autoritarias de esa Ley es que convierte a los agentes de policía en juez y parte y la división de poderes se va al garete.

Mal momento de la Unión Europea

Urge derogar la ley Mordaza y suprimir los retrocesos perpetrados en el Código Penal y la ley de Enjuiciamiento Criminal por el anterior gobierno de Mariano Rajoy. Pero por desgracia todo eso ocurre en España con una vacilante Unión Europea en la que se deteriora velozmente la democracia y rebrota el autoritarismo en Estados tan sospechosos de antidemocráticos como Hungría y Polonia o Italia, que deriva hacia una xenofobia institucional.

No parece que la democracia sea ya el principio que empapa la Unión, convertida en zoco de mercadeo por los intereses de la minoría económica dominante a la que cada vez interesa menos la democracia, las libertades y los derechos políticos.

En España hay nuevo gobierno desde hace una semana. Un gobierno que ha empezado con positivos gestos de solidaridad y derecho humanitario, como acoger en el puerto de Valencia al barco Aquarius con docenas de refugiados rescatados a bordo, rechazado por el xenófobo nuevo gobierno de Italia. Además, Pedro Sánchez dijo, poco antes de ser elegido Presidente del Gobierno por el Congreso que expulsó a Rajoy, que derogar la llamada ‘ley mordaza’ era prioritario. Esperemos que la anule cuando antes y que así sea pues en las últimas semanas de gobierno del partido Popular (que no tenía mayoría suficiente), los partidos de oposición (PSOE, Unidos Podemos, nacionalistas vascos y catalanes) no fueron capaces entonces de superar diferencias y derogar esa ley Mordaza tan franquista.

Una cuestión de calado porque, contra la incorrección de considerar que democracia solo significa votar y elegir representantes políticos cada cuatro años, democracia es sobre todo el imperio de los derechos humanos de la ciudadanía. Unos derechos que las leyes mordaza se pasan por el arco de triunfo.

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Producir para comer https://www.attac.es/2018/07/11/producir-para-comer/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=producir-para-comer https://www.attac.es/2018/07/11/producir-para-comer/#comments Wed, 11 Jul 2018 05:00:32 +0000 https://www.attac.es/?p=49490 Gustavo Duch – Consejo Científico de ATTAC España

Día tras día aparecen estudios sobre los efectos del cambio climático en la producción de alimentos, y son preocupantes. Por ejemplo, según cálculos muy recientes, en entornos cálidos como el sur de Europa, partes de África y el sur de Asia, el aumento de las temperaturas reducirá el rendimiento promedio de los vegetales en un 31%. En el caso de los granos, si la temperatura terrestre aumenta dos grados, los países más importantes en su producción, EEUU, Brasil, Argentina y Ucrania, experimentarán unas pérdidas en rendimientos agrícolas de un 7%. Si el aumento llega a los cuatro grados, las pérdidas de su producción serán de un 86%.

¿Y Catalunya? Lógicamente, las temperaturas más altas y los menores regímenes de lluvia también provocarán menores rendimientos productivos. Por ese motivo es habitual en publicaciones, congresos o jornadas encontrar informaciones y escuchar debates sobre cómo adaptar la agricultura a esta nueva realidad. Normalmente se hablan de propuestas técnicas enfocadas en los avances de la genética para obtener semillas más resistentes y ganado mejor adaptado o en los avances en el uso y aplicación de abonos sintéticos más eficientes para no perder productividad. Pero desde mi punto de vista, es una mirada corta que no resolverá la vulnerabilidad alimentaria en estos seguros nuevos escenarios.

Y todo por una única razón, porque Catalunya es una gran potencia agrícola pero solo diseñada desde intereses económicos y sin ninguna relación entre agricultura y alimentación. Bien podemos afirmar que no producimos en función de lo que comemos. En concreto, según recogió el agrónomo Pep Tuson, se producen unas cuatro veces más de cereales que los que se consume en nuestra dieta pero aún así importamos grandes cantidades para poder engordar todos los animales de la gigante industria pecuaria catalana. Toneladas de carne de las cuales solo consumimos aproximadamente la mitad producida, el resto se dedica a la exportar. Con tantas tierras dedicadas a cereales la producción de leguminosas y de hortalizas es deficitaria para nuestro consumo actual y estamos obligados también a importar garbanzos, lentejas o patatas. Finalmente, en el apartado de frutas, la observación de los datos nos advierte de un gran despropósito pues importamos y exportamos por igual.

Por eso, trabajar científica y políticamente en adaptar cultivos de frutales a las sequías o acondicionar las granjas de cerdos, no tendrán ninguna repercusión en nuestra soberanía alimentaria. Nos mantendrá igualmente dependientes de importar alimentos de los mercados internacionales, de forma que los descensos productivos globales nos podrán seguir afectando. Tanto por el descenso final de materia prima y alimentos, tanto por una mayor volatilidad de los precios. Si queremos no depender de incertidumbres climáticas o de las inclemencias del mercado donde debemos poner energía es en reorganizar nuestra agricultura en producir comida, no divisas.

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El Periódico de Catalunya

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Auditar parar influir: cómo se integran las Cuatro Grandes en la toma de decisiones políticas de la UE en materia de elusión fiscal https://www.attac.es/2018/07/10/auditar-parar-influir-como-se-integran-las-cuatro-grandes-en-la-toma-de-decisiones-politicas-de-la-ue-en-materia-de-elusion-fiscal/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=auditar-parar-influir-como-se-integran-las-cuatro-grandes-en-la-toma-de-decisiones-politicas-de-la-ue-en-materia-de-elusion-fiscal https://www.attac.es/2018/07/10/auditar-parar-influir-como-se-integran-las-cuatro-grandes-en-la-toma-de-decisiones-politicas-de-la-ue-en-materia-de-elusion-fiscal/#comments Mon, 09 Jul 2018 22:01:26 +0000 https://www.attac.es/?p=49481 Cada año se pierden miles de millones de euros debido a la elusión del impuesto de sociedades, privando a los presupuestos públicos de la financiación que tanto necesitan. La UE desempeña un papel cada vez más importante en la creación de normas relacionadas con la elusión fiscal tras los numerosos escándalos, muchos de los cuales han puesto de relieve el papel de los asesores fiscales en el diseño y la venta de mecanismos de elusión fiscal a las empresas multinacionales. Las Cuatro Grandes firmas de auditoria – Deloitte, EY, KPMG, y PricewaterhouseCoopers (PWC) – son los goliats del mundo de la planificación fiscal. Dado su papel como actores clave en la industria de la elusión fiscal, es notable que la UE y los gobiernos de sus Estados miembros los consideren asesores legítimos y neutrales en la elaboración de sus políticas. Están omnipresentes en los procesos políticos de la UE para combatir la elusión del impuesto de sociedades (a pesar de sus intereses creados) y trabajan a través de varios cauces de influencia:

Contratos públicos: Las Cuatro Grandes reciben decenas de millones de euros de la Comisión Europea en contratos públicos cada año. La dirección fiscal de la Comisión pagó a PWC, Deloitte y EY siete millones de euros en 2014 para llevar a cabo estudios y análisis en “diversas áreas fiscales y aduaneras”. Esto significa que se paga a los mayores facilitadores de la elusión fiscal por los estudios que sirven de base para la elaboración de leyes relacionadas con la elusión fiscal. Incluso después de que el escándalo de LuxLeaks revelara el papel de las Cuatro Grandes para facilitar la elusión de impuestos corporativos, nada cambió. En enero de 2018, PWC, Deloitte y KPMG recibieron 10,5 millones de euros para estudios sobre “cuestiones fiscales y aduaneras”, sin tener en cuenta los conflictos de intereses. La Comisión Europea también contrata a asesores fiscales para que contribuyan a las medidas impositivas contra las que ejercen presión. Por ejemplo, Deloitte fue contratada para realizar estudios sobre la fijación de precios de transferencia -un método que las multinacionales utilizan para evitar impuestos- a pesar de que Deloitte asesora a clientes corporativos sobre el tema de los precios de transferencia y había presionado en contra de medidas más estrictas para abordarlo.

Asociaciones de lobbies: Las Cuatro Grandes tienen puestos de liderazgo en varias asociaciones de grupos de presión que intentan influir en las respuestas políticas de la UE a la elusión de impuestos.

  • La European Business Initiative on Taxation (Iniciativa Empresarial Europea sobre Fiscalidad), con miembros como BP, Pfizer y Airbus, está dirigida por PWC.
  • El European Contact Group es una agrupación “informal” de las cuatro grandes empresas (y de las dos mayores empresas de auditoría que le siguen), creada inicialmente a petición de la Comisión Europea. Su objetivo es “conformar el entorno normativo”, con un historial de éxitos en este sentido.
  • Accountancy Europe es la federación de profesionales de la auditoría, una voz regular y de confianza en el ámbito de la política fiscal de Bruselas, con un consejo repleto de figuras de las Cuatro Grandes. PWC preside su grupo de política fiscal.
  • La Cámara Americana de Comercio con la UE (AmCham EU) es una asociación de lobbies para multinacionales estadounidenses como ExxonMobil, Facebook y Monsanto, y un ruidoso opositor a una mayor transparencia fiscal; su comité fiscal también está presidido por PWC.

 

Los grupos consultivos: Los grupos consultivos de la Comisión Europea tienen un historial en el que el sector de la elusión fiscal ha sido invitado a dar consejos sobre cómo poner fin a la elusión fiscal. Por ejemplo, el Foro Común de Precios de Transferencia ha estado dominado por grandes empresas de auditoría e instituciones financieras, y un mandato que da prioridad a la reducción de la carga sobre las empresas por encima de la prevención de los precios de transferencia para eludir impuestos. A pesar de los diminutos avances, los facilitadores de la elusión de impuestos siguen formando parte del grupo, entre ellos Deloitte y PWC. La Plataforma para la Buena Gobernanza Fiscal, creada para ayudar a aplicar los planes de la UE para hacer frente a la elusión fiscal, también ha sido criticada por estar dominada por los elusores del impuesto de sociedades y sus asesores. Dejando de lado los pequeños avances, el problema fundamental persiste. Si bien ninguno de las Cuatro Grandes se sienta en el grupo bajo sus propios nombres, PWC representa a AmCham UE y Accountancy Europe.

 

Puertas giratorias: La cultura y los supuestos compartidos entre las Cuatro Grandes y los funcionarios públicos de la UE que trabajan en la política fiscal se ven perpetuados por unas puertas giratorias normalizadas entre ambas. Más recientemente, el ex Comisionado de Finanzas Jonathan Hill se ha convertido en asesor principal de Deloitte. Otros ejemplos son abundantes, desde funcionarios de la Dirección de Hacienda de la Comisión Europea procedentes de Deloitte y EY; a su director de política fiscal, que se convierte en director fiscal de Deloitte; a funcionarios de la Dirección de Finanzas, procedentes de KPMG y Deloitte. Mientras tanto, los agregados de impuestos o finanzas para Irlanda, Finlandia, Malta y Alemania provienen de PWC, Deloitte, EY y KPMG respectivamente. Los jóvenes profesionales se alternan rutinariamente entre las prácticas en el Parlamento Europeo o la Comisión Europea y las Cuatro Grandes, lo que contribuye a crear un conjunto de valores compartidos. Los responsables de la toma de decisiones no reconocen que este intercambio constante de personal entre las empresas que venden elusión fiscal y las instituciones responsables de abordarla podría generar conflictos de intereses y debilitar el ímpetu para la regulación del interés público.

 

Caso práctico 1: En junio de 2017, la Comisión Europea presentó una propuesta de nuevas normas de transparencia para los asesores fiscales que les obligaba a informar a las autoridades financieras de los sistemas fiscales “agresivos” (que ayudan a los clientes a evitar el pago de impuestos) que diseñan o venden. KPMG y PWC habían presionado a favor de un criterio voluntario. Cuando esto fracasó, los esfuerzos de los grupos de presión se centraron en el Consejo Europeo, donde el acuerdo final diluyó la propuesta de manera que se parecía mucho al dictamen de PWC. PWC había establecido argumentos detallados para que los Estados miembros los utilizaran en apoyo de las enmiendas, incluyendo el hecho de que la propuesta en su forma actual supondría una “carga desproporcionada” para ciertos intereses, como los de las Cuatro Grandes y sus clientes corporativos. PWC también sugirió que se redujeran los criterios de lo que se considera “agresivo” (de modo que se reportaran menos fraudes), y que se requiriera un voto unánime para agregar o cambiar estos criterios, lo que facilitaría que los nuevos esquemas de elusión de impuestos no se informaran. El texto final del Consejo Europeo, acordado en marzo de 2018, se había debilitado en todos estos aspectos. La falta de transparencia del Consejo Europeo significa que no podemos saber exactamente lo influyente que era PWC o la industria de elusión fiscal en general, pero se sabe que existen vínculos estrechos entre algunos gobiernos de los Estados miembros y las Cuatro Grandes.

 

Caso práctico 2: Las Cuatro Grandes, y las multinacionales a las que asesoran, han ejercido una fuerte presión contra los informes públicos país por país. Esto requeriría que las corporaciones informaran públicamente de sus ganancias en todos los países en los que operan, para evitar que se aprovechen de las brechas para trasladar las ganancias a paraísos fiscales. Antes de la propuesta de la Comisión de abril de 2016, las Cuatro Grandes presionaron ferozmente contra la exigencia de que esta información se hiciera pública, citando a EY “información comercialmente sensible” y a Deloitte impulsando un enfoque “voluntario”. Muchos grupos de presión de las grandes empresas repitieron mensajes similares. Sin embargo, la publicación oportuna de los documentos de Panamá significó que la propuesta final de la Comisión fue más fuerte de lo esperado. Los esfuerzos se trasladaron al Parlamento Europeo, donde, tras un aluvión de presiones corporativas, los eurodiputados añadieron una cláusula de salida que permite a las empresas mantener en secreto los datos “sensibles desde el punto de vista comercial”. Algunos de los esfuerzos más vehementes para socavar la información pública procedían de los miembros de la Platform for Tax Good Governance: AmCham EU, BusinessEurope, el lobby empresarial alemán BDI, y su contraparte francesa MEDEF. La AmCham UE, que argumentó que la información pública perjudicaría la competitividad y el “atractivo” de Europa para la inversión, tiene a PWC a la cabeza de la política tributaria, al igual que Accountancy Europe. Esta última apoyaba la presentación de informes públicos sólo si se hacía de forma que se minimizara “el riesgo de revelar información delicada desde el punto de vista económico”; podría decirse que la cláusula de exclusión lograba este objetivo.

 

Echar a las Cuatro Grandes de la política de elusión fiscal. A pesar de todas las pruebas -desde escándalos fiscales hasta investigaciones parlamentarias- del papel que desempeñan las Cuatro Grandes como intermediarias que facilitan y se benefician de la elusión del impuesto de sociedades, siguen siendo tratadas en los círculos políticos como socios objetivos y legítimos. Es hora de expulsar a las Cuatro Grandes y a otros actores en el sector de la elusión de impuestos de la política de la UE contra la elusión fiscal. Esto debe comenzar con el reconocimiento del conflicto de intereses que supone permitir a los intermediarios fiscales asesorar en la lucha contra la elusión fiscal. Sólo entonces podrá surgir un marco eficaz que garantice la protección de la política fiscal en aras del interés público frente a los intereses creados.

 

Publicado por Corporate Europe Observatory, con el apoyo de:

EPSU – European Federation of Public Service Unions www.epsu.org

AK EuropaBrussels office of the Austrian Federal Chamber of Labour (BAK) www.akeuropa.eu

ÖGB EuropabüroBrussels office of the Austrian Trade Union Federation (ÖGB) http://www.oegb-eu.at

ATTAC España www.attac.es
https://corporateeurope.org/power-lobbies/2018/06/tax-avoidance-industry-embedded-eu-tax-policy

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https://www.attac.es/2018/07/10/auditar-parar-influir-como-se-integran-las-cuatro-grandes-en-la-toma-de-decisiones-politicas-de-la-ue-en-materia-de-elusion-fiscal/feed/ 0
La importancia de las distintas tonalidades del feminismo https://www.attac.es/2018/07/09/la-importancia-de-las-distintas-tonalidades-del-feminismo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=la-importancia-de-las-distintas-tonalidades-del-feminismo https://www.attac.es/2018/07/09/la-importancia-de-las-distintas-tonalidades-del-feminismo/#comments Mon, 09 Jul 2018 05:00:42 +0000 https://www.attac.es/?p=49476 Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Uno de los movimientos sociales que, junto con la protesta de los pensionistas, ha tenido mayor influencia en la vida política del país este año es el movimiento feminista, que está adquiriendo mayor intensidad como consecuencia, entre otros factores, de la creciente conciencia sobre el sesgo profundamente conservador y machista de sectores de la judicatura española, claramente expresado en su tolerancia hacia la violación masiva en el caso de “La Manada”, que ha indignado a la mayoría de la población española.

Aunque este movimiento ha alcanzado una visibilidad mediática y una movilización muy notoria en los pasados meses, es un movimiento de larga historia que lleva mucho tiempo luchando por intentar conseguir la igualdad entre el hombre y la mujer, exigiendo el fin de la explotación de la mujer por parte del hombre. Desde la protesta frente a la violencia machista hasta la demanda de eliminar la brecha salarial, este movimiento está hoy adquiriendo una gran extensión cubriendo una amplia gama de demandas. Es un movimiento enormemente positivo que está mejorando la sociedad, rompiendo con el conservadurismo tan extendido en este país.

Su impacto es considerable. No hay duda de que sin la marcha del 8 de Marzo hoy no habría un gobierno en España en el que la mayoría son mujeres, las cuales ocupan ministerios de gran poder y capacidad de influencia. Y es importante también resaltar que tal movimiento está influenciando a todas las sensibilidades políticas en el país, como lo demuestra que en las primarias a la presidencia del partido más conservador que existe en España, dos de las personas que tienen más posibilidades de ganar son mujeres.

Las tonalidades del movimiento feminista

El feminismo se está expandiendo y penetrando en todos los sectores de la sociedad española, adquiriendo distintas tonalidades y exigiendo diferentes propuestas dependiendo del sector y fuerza política que lo promueva. Lo cual nos lleva a hacer una observación que, aun siendo una obviedad, raramente se menciona. Y es que de la misma manera que entre los hombres hay clases sociales, las mujeres también están divididas por clases sociales. Una mujer burguesa tiene elementos en común con la mujer trabajadora derivados del hecho de que, al ser mujer, ambas están sujetas a la discriminación consecuencia del machismo existente en la sociedad. Ahora bien, tal experiencia y la manera como se expresa, así como las consecuencias que de ello se derivan y las propuestas que se realizan (incluyendo las políticas necesarias para proteger a la mujer y eliminar dicha discriminación) es probable que sean distintas. Y esta realidad es de una enorme importancia.

Las demandas de políticas públicas feministas dependen de quién las haga

Pude ver esta realidad en los años ochenta en EEUU, cuando tuve el gran honor de asesorar al dirigente del movimiento de izquierdas estadounidense –The Rainbow Coalition- Jesse Jackson senior, y también de ser elegido para la dirección de tal movimiento, que incluye los mayores movimientos sociales en aquel país, desde los sindicatos y el movimiento de derechos civiles –The Civil Rights Movement- hasta el mayor movimiento feminista de EEUU, NOW. Pude entonces ver que las peticiones realizadas por la dirección de este movimiento –mujeres de clase media profesional-, muy necesarias, eran medidas muy relevantes para mujeres de clase media/media-alta pero no tan relevantes para mujeres de raza negra pertenecientes al sector de clase trabajadora no cualificada, de renta muy baja. Las leyes del divorcio, para prevenir el cambio sustancial del nivel de renta de un ama de casa (pasando de clase media y media alta de renta alta a pobreza, cuando se divorcia), son de una enorme importancia. Pero para la mujer cuyo esposo está en paro, con un nivel de renta bajísimo, viviendo en gran pobreza, la pensión que el marido tiene que pagar a la mujer en un divorcio tiene un impacto mucho menor y es de menor relevancia para impedir la pobreza en la que la mujer está ya sumergida.

Este comportamiento diferenciado por clase social es una constante en el análisis de propuestas de políticas públicas. Lo es para los hombres y lo es también para las mujeres. Las propuestas feministas que afectan el bienestar de las mujeres pueden tener orientaciones muy distintas en función de quién las diseñe y las proponga. Las escuelas de infancia para niños de 0 a 3 años (que en España se llama “guarderías”) son muy importantes, por ejemplo, para las familias españolas (y decir familia en España quiere decir mujer), pero para las mujeres de clase trabajadora lo son mucho más que no para las mujeres de renta alta, que pueden contratar ayudas en personal de atención que cuiden a los infantes que no tiene la mayoría de mujeres, que pertenecen a las clases populares. Y lo mismo con un largo listado de propuestas.

De ahí que haya distintos feminismos

De ahí que el impacto que las políticas públicas que se propongan dependa mucho no solo de género sino también de la composición por clase social de la fuerza política que la proponga. Y, no me estoy refiriendo a la clase social del político específico que las promueve (aun cuando este factor tampoco puede olvidarse), sino de la clase social de las mujeres que representa. De ahí que las propuestas feministas derivadas de los partidos conservadores (próximos a las clases sociales de mayor renta) o de los movimientos feministas dirigidos o representantes de las mujeres de mayor renta es probable que sean distintas a las propuestas de los movimientos feministas dirigidos o representantes de las mujeres de las clases populares. En España, la gran fortuna del movimiento feminista es que las mujeres que lo han establecido y liderado, como se vio en la marcha del 8 de Marzo, eran personas claramente de izquierdas que, en la convocatoria de la manifestación definieron bien las causas de la explotación de la mujer: el patriarcado y el capitalismo depredador que tiene como objetivo la acumulación del capital a costa del bienestar de la mayoría de la población, que son mujeres. Esta percepción es una de sus fortalezas del feminismo español pues permite, favorece y estimula toda una serie de alianzas y colaboraciones con fuerzas políticas y movimientos sociales dedicados al fin de toda forma de explotación.

El contraste con el mayor movimiento feminista de EEUU

Una de las características del movimiento feminista de EEUU (dirigido por personas de clase media profesional, de educación superior) fue, en los años noventa y principios del siglo XXI, dar prioridad a las políticas de integración de las mujeres en la sociedad, a través de las medidas antidiscriminación del gobierno federal. Estas políticas eran muy necesarias en un país en el que la discriminación por raza, grupo étnico y género es muy acentuada. De ahí que el gobierno federal, presionado por el movimiento feminista y por el movimiento de defensa de los derechos civiles de la población negra, haya aprobado políticas públicas antidiscriminatorias que han tenido un impacto muy positivo y destacable. Como consecuencia de ello, ha habido un aumento muy notable de mujeres en los espacios de decisión de las instituciones públicas (y en menor medida en las privadas). Tras la elección de Obama, una persona negra como presidente de EEUU, faltaba ahora elegir a la candidata Hilary Clinton, para ser la primera mujer presidenta de EEUU. Hilary Clinton era la candidata feminista y presentó su campaña como feminista. Su orientación económica, sin ambargo, era profundamente favorable a continuar y expandir el neoliberalismo. Fue, por ejemplo, como Ministra de Asuntos Exteriores, una gran influencia en la expansión de la globalización económica que estaba debilitando a las clases trabajadoras estadounidenses. Como consecuencia, la gran mayoría de las mujeres de clase trabajadora blanca no se sintieron representadas por ella y votaron a Trump, que canalizó el enfado de la clase trabajadora blanca (hombres y mujeres) hacia el establishment político-mediático neoliberal, representado por la Sra. Clinton. El voto por Trump fue predominantemente un voto en contra del establishment neoliberal. Los intereses de clase de las mujeres trabajadoras blancas (que erróneamente asumieron que defendería el candidato Trump) prevalecieron sobre sus intereses como mujer, tal como lo presentaba la Sra. Clinton. No existe en EEUU un partido de izquierdas con vocación transformadora del capitalismo darwinista existente en aquel país, muy limitado en la protección social que el estado ofrece a la ciudadanía, la mayoría de la cual son mujeres. El permiso de maternidad en aquel país es de dos semanas, comparado con un año en Suecia.

Es importante que se establezca una prioridad en las políticas públicas feministas

En España, tal como está evolucionando la situación política, nos podríamos encontrar en una realidad paradójica en la que las mujeres sean mayoría en el gobierno central (como ya ocurre) y, sin embargo, el nivel de vida de las mujeres, la mayoría pertenecientes a las clases populares no cambie o incluso empeore, a no ser que cambien las políticas neoliberales llevadas a cabo por los gobiernos anteriores. La atención al tema de la brecha salarial es necesario y urgente para mejorar el nivel de vida de las mujeres trabajadoras. Ahora bien, es muy insuficiente (ver: “La necesaria corrección de la brecha salarial es insuficiente”, Público, 28 de febrero de 2018). En realidad, la brecha salarial, aun cuando importante, no es de las peores de la UE. Las mujeres trabajadoras reciben salarios menores que los hombres. Pero lo que es importante subrayar –y que no se subraya en los medios- es que los salarios de las mujeres trabajadoras (y de los hombres trabajadores) son de los más bajos de la UE. De ahí que luchar por cerrar la brecha salarial es necesario pero insuficiente. Lo que se necesita es complementar la reivindicación de conseguir igualdad, de género, con la demanda de terminar con la explotación laboral, pues la mayoría de las mujeres son trabajadoras con salarios muy bajos.

Tener mujeres en la estructura de poder es necesario pero no suficiente para mejorar su bienestar

La experiencia estadounidense muestra las consecuencias de seguir la estrategia del movimiento feminista liderado por NOW y por la Sra. Clinton, y podría ocurrir en España. El hecho de que la nueva ministra de Economía (una economista de conocida predicación neoliberal) en España sea mujer tiene importancia desde el punto de vista simbólico, lo cual es importante. Pero la mujer de clase trabajadora no se beneficiará mucho de ello. La Ministra Nadia Calviño es de una gran ortodoxia neoliberal y la aplicación de dichas políticas neoliberales dañará a las clases populares, en las cuales las mujeres son mayoría. Lo más relevante para el bienestar de las mujeres de las clases populares es que las políticas públicas no sean de carácter neoliberal. Repito que el hecho de ser mujer tiene una importancia simbólica importante y entiendo el gran impacto que ha tenido. Lo aplaudo. Pero, siendo conocedor de las consecuencias tan dañinas del neoliberalismo, tengo mis reservas que no solo para la mayoría de mujeres, sino también para la causa feminista, sea bueno que el principal personaje para llevar a cabo tales políticas nefastas sea esta economista. Seguro que hay otras mujeres de diferente sensibilidad económica que serían más sensibles a las necesidades de la mujer perteneciente a las clases populares.

Lo dicho hasta ahora tiene también relevancia para entender por qué, en general, la experiencia internacional muestra que los derechos de las mujeres y su integración en las instituciones representativas son mayores en los países gobernados históricamente por partidos progresistas cuya base electoral es predominantemente de clases populares en general y la clase trabajadora en particular, como por ejemplo los países escandinavos, tales como Suecia y Noruega. Son precisamente los países como EEUU, donde los partidos progresistas de izquierda son más débiles y donde la mayoría de las clases populares no vota (la abstención en las elecciones federales alcanza casi la mitad del electorado, habiendo una relación inversa entre participación electoral y nivel de renta del país), donde las mujeres (así como los hombres) tienen menos derechos civiles, y ello a pesar de tener movimientos feministas grandes y de visibilidad mediática mayor. En las últimas elecciones, NOW apoyó mucho más a Hilary Clinton que a Bernie Sanders, el candidato socialista, que fue claramente marginado por el aparato del partido Demócrata, controlado por Hilary Clinton.

Estos datos prueban que la articulación de las demandas y de los movimientos feministas que las generan con las demandas de cambio profundo en la sociedad son más eficaces para conseguir la igualdad entre el hombre y la mujer que no la completa independencia del movimiento feminista, no relacionado y sin formar parte del cambio profundo de la sociedad, como ocurre en EEUU. El movimiento feminista estadounidense es un movimiento muy grande, y sin embargo, los derechos civiles de las mujeres (y de los hombres) son muy limitados. Y continuará siendo muy limitado a no ser que los distintos movimientos reivindicativos existentes en aquel país, incluyendo el feminista, se coordinen y/o sean parte de un movimiento más amplio de transformación, como ha ocurrido en los países escandinavos, donde las izquierdas han gobernado durante la mayor parte del periodo post II Guerra Mundial. Hay todavía mucho por hacer en estos países para alcanzar la igualdad entre el hombre y la mujer. Pero, en una cultura que favorece la igualdad, la desigualdad entre las mujeres es mucho menor que no en EEUU. Esta realidad es importante que se conozca pues su relevancia para el bienestar de las mujeres españolas es enorme. Es importante y urgente que todos los movimientos reivindicativos (incluyendo el de la mujer) se alíen y colaboren en la transformación profunda de nuestra sociedad para eliminar la explotación de la mujer junto con otras explotaciones, como la explotación de clase que también afecta a la mayoría de las mujeres que pertenecen a las clases populares. Desde este punto de vista, el movimiento feminista actual en España representa un punto de referencia internacional pues su horizonte es claro –cambiar profundamente la sociedad- en alianza y no en contraposición a otras fuerzas y movimientos sociales y políticos reivindicativos que comparten tal objetivo.

Una última observación: la importancia del tema social en las propuestas feministas españolas

Una de las grandes aportaciones del movimiento feminista en España ha sido el poner el tema social en el centro del debate político y económico. Y ello es consecuencia de la identificación de la causa feminista con los deseos y aspiraciones de la mujer de clase popular, y que beneficia a todas las mujeres (y a todos los hombres). Hoy el énfasis por ejemplo en la economía de los cuidados es fundamental para mejorar la calidad de vida de la población así como mejorar la eficiencia económica. Si en España hubiera una persona de cada cuatro (como ocurre en Suecia) que trabajara en los servicios públicos del Estado del bienestar (sanidad, educación, servicios comunitarios, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, programas de integración del inmigrante y prevención de la pobreza, entre otros) en lugar de uno de cada diez, habrían en España 3 millones y medio más de puestos de trabajo, eliminando el desempleo en España. Esto no lo harán las feministas neoliberales o conservadores sino las feministas progresistas movilizada para presionar a las estructuras del poder masculino para que cambien, y se transformen en instituciones al servicio y al cuidado de la mayoría de la población, que son mujeres. Así de claro.

 

Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España).

Ha sido también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 48 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España.

Es uno de los investigadores españoles más citados en la literatura científica internacional en ciencias sociales.

 

Publicado en Público.es

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